Redacción Canal Abierto | Al cumplirse 50 años del golpe genocida, las CTA recibieron este lunes 23 de marzo en la sede nacional de la CTA Autónoma al ex juez español Baltasar Garzón, responsable de haber impulsado los juicios contra genocidas cuando en Argentina aún imperaban las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.
Garzón agradeció el reconocimiento destacando: “En aquel momento mereció la pena ser un servidor público de la Justicia, porque a veces dudamos de si merece la pena pero no queda más remedio que seguir insistiendo, aunque sepamos que muchas veces la Justicia no cumple su función de administrar justicia para todos y cada uno. En ese momento sentí que valía la pena, cuando todos ustedes acudían a una puerta que se abrió. Por todas las víctimas, por los desaparecidos”.
“El genocidio es premeditado, intencional, con una finalidad directa y específica de acabar con una identidad. La dictadura cívico-militar fue bebiendo de las fuentes del nazismo, de dinámicas perversas como las de la dictadura española, y fue selectiva”, denunció, al señalar que en la Justicia española se fracasó porque no se logró esa calificación. “Y tampoco se está logrando que la Corte Penal Internacional lo haga con el genocidio en Gaza”, agregó.
En este sentido, el juez subrayó: “Fueron eliminando a quienes sabían que podían ser motores de cambio de una sociedad, y ahí el movimiento sindical ocupaba un lugar primordial: el 70% de los detenidos desaparecidos fueron trabajadores, y de ellos, más del 30% eran líderes sindicales. Sabían que los sindicatos eran fundamentales para dinamizar esos cambios que eran opuestos al plan económico de Martínez de Hoz”.
“Fue un aprendizaje muy intenso: remamos juntos víctimas, fiscales, abogados, el pueblo y la Justicia y conseguimos resultados, esa Justicia me gustaba. No me gusta la que cierra las puertas. Recuerdo a las Madres, cuando entraron con sus pañuelos en la cabeza, dándome las gracias y yo les dije ‘es mi obligación, a mí me pagan por esto, es lo que debo hacer’”, compartió Garzón a horas de que se cumplan 50 años del golpe de Estado en Argentina.
Por su parte, Hugo “Cachorro” Godoy, secretario General de la CTA Autónoma, abrió la actividad celebrando la presencia del magistrado y destacando su labor histórica: “Se abrió, a través del trabajo del Juez Garzón, del Fiscal Castesana y de Carlos Slepoy, la posibilidad de nuestro pueblo de no olvidar, no reconciliar y promover el juicio y castigo por los crímenes de la dictadura militar. Queríamos hacer un reconocimiento por este hito histórico que vos impulsaste y que hoy sigue ocurriendo en Argentina con los juicios de lesa humanidad”.
A su turno, Víctor De Gennaro, fundador de la CTA y uno de los referentes argentinos de la delegación que fue a España a llevarle los legajos al juez, el 16 de marzo del 98, recordó la jornada:
“Llevábamos los 5 mil folios de la información que recaudamos. Vivimos una experiencia inolvidable, fue un día que empezó con miedo y terminó pletórico. El sentido de mi vida lo entendí cuando terminé de declarar frente al Juez Garzón”.
Víctor Mendibil, que también acompañó el viaje de la querella, recordóó: “En Argentina había obediencia debida y punto final, había indulto, y había un debate sobre qué hacer en esa situación, y algunos jueces empezaban a rebelarse. Entonces organizaciones como la APDH, la AJB, trabajamos con algunos abogados para entender qué márgenes teníamos y así llegamos a los Juicios por la Verdad, y ya constituida la CTA, fuimos querellantes en esos juicios”.
El 16 de octubre de 1998 fue el juez Baltasar Garzón quien ordenó la detención en Londres del exdictador chileno Augusto Pinochet por crímenes de genocidio, tortura y terrorismo. Este hecho histórico impulsó la jurisdicción universal, permitiendo investigar violaciones de derechos humanos fuera de las fronteras nacionales, marcando un hito contra la impunidad en América Latina.
“Estoy absolutamente convencido por las víctimas, por la sociedad y por el movimiento sindical que la justicia es un servicio público y que el titular es el pueblo. Volvería a hacer exactamente lo que hice, así volviera a perder la carrera judicial”, cerró el juez.
También habló Claudio Lozano, integrante de la causa internacional, presidsente de Unidad Popular y referente de la CTA-A, y Sonia Alesso, secretaria General de CTERA y dirigente de la CTA de los Trabajadores.
Al finalizar el encuentro, Garzón recibió el libro de la CTA Ilustrada, con el arte de Karina Beltrán y el dossier Pañuelos al viento (del IEF), que homenajea a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y un ejemplar de “Tenemos historia: 50 años de compromiso”, una periódico que rememora la gesta judicial binacional.
Canal Abierto entrevistó en exclusiva al ex juez Baltazar Garzón, en el marco de las realizaciones que este medio viene realizando en el marco de los 50 años del golpe genocida.

