“En la dictadura, todos los secuestros fueron con robo incluido”

El historiador Bruno Nápoli desnuda una parte poco explorada de la última dictadura: cómo el capital financiero se apoderó de los organismos de control del Estado y los utilizó para apropiarse de bienes, empresas y negocios. Sus consecuencias, al día de hoy.
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Redacción Canal Abierto | ¿Qué función cumplió la Comisión Nacional de Valores (CNV), órgano estatal que regula todas las compras y ventas de activos financieros, durante la última dictadura?

La pregunta no es menor si se analiza ese período histórico como la consolidación de un modelo económico que al día de hoy, 50 años después, sigue rigiendo en la Argentina.

“En el trabajo,  hice una reconstrucción de lugares ocupados por patronales empresarias, patronales bancarias, patronales agrarias que se quedan con los puestos claves de la economía, con los órganos de control de la economía”, sostiene el historiador e investigador Bruno Nápoli, en diálogo con Agenda propia*.  

El trabajo a que refiere es el libro La dictadura del capital financiero (Red Editorial), donde explica que, durante los siete años que duró el imperio del terror, también se cooptaron todas las estructuras de control del Estado y se llevó adelante un robo organizado.

La Sociedad Rural, que tenía que ser controlada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, se queda con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca —detalla Nápoli—. La Asociación de Bancos Privados (ADEBA) se quedan con el Banco Nacional y el Banco Central, y la Comisión de Valores queda en manos de un hombre de (el entonces ministro de Economía, José Alberto) Martínez de Hoz”. 

Luego agrega: “Y a partir de ahí hay un juego interesante de intercambio de información entre ellos para perseguir y secuestrar empresarios. No militantes políticos, sino empresarios, empresarios, banqueros, financistas, cambistas. No hay objetivos políticos en eso, hay solamente un objetivo de desapoderamiento, es decir, de sacarles lo que tenían”.

“La dictadura, básicamente, eran asesinos y ladrones —asegura el historiador—. Todos los secuestros, los secuestros políticos que son la mayoría y los que analizamos nosotros, fueron con robo incluido”.

La oficina en la ESMA encargada de inventariar los bienes de los secuestrados, la inmobiliaria de Emilio Massera, los empleados de la CNV en Campo de Mayo y el correlato hasta nuestros días: una pata civil que sigue impune, leyes de desregulación del sistema financiero que continúan vigentes, y el Estado como garante de un negocio financiero que acrecienta la deuda y empobrece al país.

Mirá ésta y otras entrevistas en Agenda propia, un streaming de Canal Abierto que aborda la coyuntura disputando el sentido de la agenda.

Con la conducción de Gladys Stagno y Manuel Rodríguez, y la participación del secretario General de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, y del economista y presidente de Unidad Popular, Claudio Lozano.

Programa completo:

*Todos los martes, a partir de las 11, en vivo por streaming en el canal de YouTube de Canal Abierto.

Equipo audiovisual: Pablo Martínez Levy, Ramiro Lorenzo y Juan Alaimes

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