Fernando O’Connor: “Pintar es mi forma de digerir la realidad”

Luego de 10 años, el reconocido artista vuelve a presentar una muestra en CABA. “Veo el mundo con la suficiente crudeza como para que mi trabajo sea una forma de tramitar la perplejidad”, dice en esta entrevista. Inaugura mañana, con entrada libre y gratuita.
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Por Inés Hayes | Tras 10 años de ausencia en el circuito porteño, y luego de una larga secuencia de experiencias en el interior y el exterior del país, Fernando O’Connor vuelve a exponer su obra en la Ciudad de Buenos Aires con la muestra La fábula humana en Espacio Peces (Santa Elena 442, CABA). Podrá visitarse viernes, sábados y domingos, de 15 a 19 con entrada libre y gratuita hasta el 17 de mayo.

Su última muestra en Buenos Aires se remonta a 2016 en la Galería Mundo Nuevo, luego vinieron las ciudades de Tandil, Córdoba, Dublín, Barcelona, París, Lieja, Lille, y nuevamente la ciudad de Córdoba, en el prestigioso Paseo del Buen Pastor.

La exposición, cuyo tema central es la figura humana, consiste en 10 óleos sobre lienzo de gran tamaño y más de 25 obras de pequeño formato sobre papel -dibujos preparatorios y bocetos en óleo que acompañan y amplifican la lectura del cuerpo principal de la obra-. 

-Esta muestra en realidad surgió a fines de 2024 cuando desde Córdoba me ofrecieron exponer en la sala mayor del Paseo del Buen Pastor. Como es una sala enorme, decidí trabajar en dos series al mismo tiempo y vincularlas para que dialogaran entre sí: una serie era sobre unos personajes como apoltronados en la apatía y la otra, sobre seres que de un modo u otro transitan la incomodidad. La sala daba para enfrentar las dos situaciones y así surgió La Fábula Humana. El título se lo robé a Adolfo Sequeira, que escribió el texto del catálogo y entendió de entrada de qué iba la cosa. Mientras estaba en pleno trabajo para esa muestra, Julio Lavallén me propuso exponer en el Espacio Peces y acordamos traerla a Buenos Aires ya que la sala de Peces tiene dimensiones suficientes como para albergarla.

-Por una cosa o por otra, estos últimos 10 años me la pasé exponiendo afuera, por lo que en principio las expectativas tienen que ver con volver a vincularme con el circuito porteño; pero en el fondo las expectativas siguen siendo las mismas de siempre: mostrar mi pintura, sin disfraces, con lo puesto.

-Estoy muy entusiasmado con eso, Rosario Cárdenas, directora de Espacio Peces, me pidió hacer alguna actividad relacionada con la exposición y se me ocurrió proponer un “diálogo a pie de obra”, debatir acerca de los procesos que hay detrás de la obra. Creo que uno de los problemas al que nos enfrenta la realidad de las últimas décadas es que cada vez es más difícil encontrar un interlocutor, por lo que el ejercicio me parece muy interesante, así que le propuse a mi colega María Inés Tapia Vera, a quien admiro y aprecio, que participará conmigo de este diálogo, está programado para el sábado 2 y supongo que debatiremos sobre los procesos, las dinámicas y los vericuetos que hay detrás de las obras, porque de un modo u otro en la muestra todo eso está a la vista, pero hay que descubrirlo.

-No en absoluto, de hecho me resulta difícil pensar el arte como un oasis, ojalá de vez en cuando pudiera sentirlo así, yo pienso a la pintura como un debate con la realidad, y ese debate, a veces, deriva en un hecho estético al que llamamos arte, por lo que podría decirse que el arte es una reflexión sobre la realidad, pero una reflexión en el sentido de reflejo, un espejo que hace soportable lo que no siempre se quiere ver.

Por lo demás, hace tiempo que me desmarqué del razonamiento derecha-izquierda, de hecho creo que la ideología es una trampa para el pensamiento, como la religión, quizás por eso veo el mundo con la suficiente crudeza como para que mi trabajo, lejos de ser un oasis, sea más bien una forma de tramitar la perplejidad.

En palabras de Adolfo Sequeira, ex director del Museo Provincial Emilio Caraffa: “La sostenida reivindicación por parte de O’Connor de la tradición pictórica como guía y referencia alimenta su interés por el hombre como modelo, erguido o derrumbado; y las poses de su estar en un escenario despojado de referencias objetuales trazan su visión, desesperada y amable, del protagonista de la fábula humana, al menos del que se expresa en la propuesta icónica que nos legó la modernidad”.

“Ya sea en imágenes donde prima lo figurativo o lo simbólico, ocupa el centro del discurso el hombre como médula de toda existencia. Pero ese hombre (que siempre está posando, a la vez que notoriamente vagando en el espacio) también en cualquier manifestación de su hacer retrata asimismo su caída: ¿lo acecha el transhumanismo? Es una palabra demasiado grave, de rostro aun indefinido. Tal vez más simplemente, lo que enhebra la narrativa de O’Connor es parcamente un borroso e inquietante proceso descivilizatorio”.

Fernando O’Connor nació en 1966 en la Ciudad de Buenos Aires. Desarrolló su formación en los talleres de la Asociación Estímulo de Bellas Artes de la Ciudad de Buenos Aires. En 1997 realizó su primera exposición en el Centro Cultural Recoleta y desde entonces expone regularmente en diversas galerías, museos e instituciones, tanto de nuestro país como de Canadá, Irlanda, Estados Unidos, España, Inglaterra, Francia y Bélgica. Actualmente vive y trabaja en Buenos Aires.

El diálogo a pie de obra será el 2 de mayo a las 19, junto con la artista María Inés Tapia Vera y habrá una visita guiada por el artista el 9 de Mayo a las 16.

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