Las dos CTA celebraron sus 30 años y llamaron a una jornada de lucha para el 22 de mayo

A tres décadas de la fundación de la central, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores realizaron un acto conjunto y convocaron a una protesta nacional. “Asumir el desafío de vencer a Milei y al mismo tiempo cimentar una nueva etapa para el pueblo argentino”, firmaron.
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Redacción Canal Abierto | La CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores realizaron hoy un acto multitudinario en Ensenada para conmemorar los30 años de su creación y en vísperas del 1° de Mayo. En ese marco, se anunció el Paro Nacional con movilizaciones en las principales ciudades del país para el próximo 22 de mayo.

El acto fue presidido por los secretarios generales de ambas CTA, Hugo “Cachorro” Godoy y Hugo Yasky, quienes fueron los oradores principales. El camping SOSBA (Obras Sanitarias) estuvo desbordado por sindicatos y organizaciones de ambas centrales. También estuvieron presentes dirigentes y militantes de todo el país, junto a referentes de otras organizaciones y funcionarios de la provincia de Buenos Aires, y se leyó un documento elaborado conjuntamente.

Luego, Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de la CTA Autónoma, dijo: “A días del 1° de mayo, estamos conmemorando también los 30 años de la creación de la CTA porque nos volvemos a comprometer en este camino. Nuestra unidad es también una convocatoria a todas las organizaciones de trabajadoras y trabajadores dispuestos a luchar, no solamente para criticar a Milei y al fascismo, sino también para pelear y para triunfar”.

“En un momento que se comprueba que toda la política de este gobierno ha fracasado, que solamente se sostiene en la fragmentación del campo popular, nosotros decimos que hay que unirse en la pelea porque este gobierno no se va a ir solo, hay que organizar la rebelión, para que un juicio político haga terminar con esta política de gobierno”, remarcó el dirigente.

En su discurso, Hugo Yasky, titular de la CTA de los Trabajadores, remarcó: “Si de algo podemos sentirnos reconfortados hoy, a pesar de lo que estamos viviendo, es de celebrar estos 30 años y hacerlo aquí en Ensenada. Hay que reconocer que fue en la provincia de Buenos Aires donde se empezó a mostrar en la práctica que era posible estar juntos en la calle, privilegiando lo importante. Eso permitió iniciar este proceso”.

Y alentó: “Tenemos que seguir en la calle; tenemos que mostrar que la clase trabajadora no acepta la precarización, no acepta la reforma laboral ni la quita de soberanía. Por eso, el próximo 22 de mayo las centrales vamos a volver a movilizar en unidad en todo el país, y esperamos tener el acompañamiento de todos los sectores de la clase trabajadora”.

“30 años de lucha, 30 años de historia”

También dejaron su saludo Roberto Baradel y Oscar “Colo” De Isasi, secretarios generales de las CTA provincia de Buenos Aires, y Abel Furlán, secretario general de la UOM.

Roberto Baradel, de CTA de los Trabajadores, recordó y homenajeó a Pablo Masciángelo, quien falleció unas horas antes del acto: “él hubiese dicho que sigamos construyendo la unidad de la clase para poder vencer. Pablo Mandanllelo, presente. Ahora y siempre. Sigamos construyendo la unidad que esperamos que más temprano que tarde se pueda plasmar en todo el país, ese el reclamo de la construcción colectiva de las y los trabajadores”.

Por su parte Oscar «Colo» De Isasi, secretario general de la CTA Autónoma de la provincia de Buenos Aires, agregó: “Hoy hay una sensación en el aire de que damos un paso más a la unidad de la CTA, y que la unidad de las dos CTA no suma, sino que multiplica, y genera expectativa en muchas organizaciones sindicales y sociales que hoy están dando la lucha por separado. Le pone potencia a la lucha de las y los trabajadores”.

Canal Abierto también dialogó con Rodolfo Aguiar, secretario General de ATE Nacional.

También saludó Abel Furlan, secretario general de la UOM: “Para nuestra organización, tener compañeros de lucha como ustedes que han marcado una historia de nunca claudicar, de siempre tender la mano al compañero que la está pasando mal, es muy importante, y nos hace muy felices el tránsito de la unidad de las CTA, porque las luchas que dieron origen a la CTA son las mismas que estamos dando ahora”.

Documento de las CTA a 30 años de su creación

“Compañeras y compañeros: este congreso no terminaría como tiene que terminar si no cumpliéramos con uno de los primeros mandatos que nos autoimpusimos.

Fue en Villa Constitución cuando decidimos que nos íbamos a llamar CTA, que íbamos a convocar a un gran congreso a todos los trabajadores para constituir la central de los trabajadores. Mientras éramos capaces de concretarlo, nosotros mismo nos llamaríamos el Congreso de los Trabajadores Argentinos.

Hoy ese congreso se concretó y cumplió con todos los objetivos. Y si hasta aquí hemos construido, enfrentando todos los desafíos, es momento de asumir el desafío de pasar a llamarnos la Central de los Trabajadores Argentinos”.

Victorio Paulón. 5 de noviembre de 1996. Luna Park

30 años de CTA

La CTA nació como resultado de un proceso de debate y construcción colectiva que se extendió entre 1991 y 1996, recorriendo todo el país en un contexto nacional e internacional de enorme complejidad. A nivel global, la caída del Muro de Berlín marcó el retroceso de las experiencias socialistas que habían expresado el protagonismo histórico de la clase trabajadora. En la Argentina, ese golpe se profundizó con la traición al voto popular por parte del gobierno de Carlos Menem que había llegado a la Casa Rosada en nombre de las banderas del peronismo.

Ambos procesos abrieron paso a una ofensiva neoliberal que multiplicó la desocupación, la precarización laboral y la desigualdad, al tiempo que generó un profundo vacío de referencia política. No se trataba solamente de enfrentar al menemismo, que en nombre del peronismo desmanteló el Estado, promovió privatizaciones, subordinó el país a intereses extranjeros y revirtió las conquistas históricas alcanzadas entre 1945 y 1955. También era necesario reconstruir una perspectiva para la clase trabajadora en un contexto donde incluso se hablaba del “fin de la historia”.

Frente a ese escenario, la Central de Trabajadores de la Argentina surgió como una herramienta de resistencia y, al mismo tiempo, como un proyecto estratégico. No solo organizó la lucha contra el neoliberalismo, como lo fueron la campaña de firmas para enfrentar la privatización del sistema previsional, la Marcha Blanca, la Carpa Blanca frente al Congreso Nacional o el “Matanzazo”, con dirigentes intachables como Víctor De Gennaro, Mary Sánchez, Alberto Piccinini, Germán Abdala, Marta Maffei, Vítor Mendivil, José Rigane, entre otros; sino que aportó una nueva forma de construcción sindical: afiliación directa, democracia interna y apertura a todos los trabajadores, independientemente de su condición laboral.

El avance del neoliberalismo dio lugar a nuevas formas de organización de la clase trabajadora, atravesadas por la desocupación y la informalidad, en lo que el Papa Francisco ha definido como un capitalismo de descarte. En ese contexto, la CTA consolidó la idea de una central de nuevo tipo, capaz de representar esa diversidad y sostener una perspectiva emancipadora.

Esa idea de construcción de Central de nuevo tipo es lo que ha permitido transitar estos 30 años, inclusive más allá de nuestros propios errores que en algún momento nos llevaron a la división que hoy estamos intentando revertir no solo con la unidad en la acción sino también emprendiendo el proceso de unificación en el que ambas expresiones de las CTA estamos comprometidos.

Como en los años noventa, el desafío actual es doble. Por un lado, enfrentar un proyecto de gobierno que, bajo formas democráticas, retoma lineamientos económicos y sociales de la dictadura genocida de Videla y Martínez de Hoz. En este marco, el gobierno de Javier Milei ha profundizado la pobreza, la precarización laboral y el deterioro productivo y la subordinación a las políticas imperiales que hoy representa Donald Trump y que nos vuelve a involucrar en guerras ajenas y genocidios como el que sufre el pueblo de Gaza.

Pero además, es imprescindible comprender las causas profundas que permitieron la emergencia de estas experiencias neofascistas luego de más de 40 años de democracia. La crisis de representatividad es, en esencia, una crisis de participación. Y los problemas de la democracia no se resuelven con menos democracia, sino con más organización y protagonismo popular.

En este contexto se inscribe el proceso de unidad de las CTA. Se trata de construir la herramienta que la clase trabajadora necesita hoy, capaz de resistir, pero también de proponer, de organizar; de recuperar la esperanza y proyectar un futuro distinto. Y asumir el desafío que vencer a Milei signifique al mismo tiempo cimentar una nueva etapa para el pueblo argentino.

Como lo fuimos el 17 de octubre, como en el Cordobazo, como en cada uno de los programas surgidos de la clase trabajadora – el de La Falda, Huerta Grande, el del 1º de mayo de la CGT de los Argentinos, los 26 puntos de la CGT Brasil encabezada por el compañero Saúl Ubaldini -, y como también lo fuimos con el programa que nos permitió recorrer el país entero a través de la Marcha del Trabajo y el Frente Nacional contra la Pobreza, levantando banderas como el Seguro de Empleo y Formación, la Asignación Universal por Hijo y la jubilación universal.

Es desde ese hilo histórico, profundamente arraigado en la lucha y la organización, que la clase trabajadora debe reencontrarse consigo misma para volver a ser protagonista en este tiempo.

En el contexto histórico actual, la mejor manera de conmemorar este 1º de mayo es en las calle, resistiendo, organizando y construyendo propuestas y alternativas frente a un escenario desolador. Un escenario que busca imponernos políticas imperiales que siembran guerras y profundizan la desigualdad, con la infame complicidad de un déspota como Javier Milei.

Como ya lo demostramos en los tres Paros Nacionales convocados por las centrales sindicales; en la inmensa movilización del 5 de diciembre de 2024, cuando las dos CTA desbordamos la Plaza de Mayo; en los Cabildos Abiertos contra el hambre, por trabajo, producción y soberanía; y en las ‘10 medidas urgentes para otra Argentina’, documento elaborado conjuntamente en el marco del proceso de unidad, nuestro pueblo organizado sigue construyendo una alternativa frente a este modelo.

Luchar para resistir, unidad para vencer, esa es la guía que nos impulsa. Porque la clase trabajadora no solo resiste: crea, organiza y transforma. Tiene el valor social, político y cultural necesario para ser protagonista en la construcción de una sociedad más justa, solidaria y soberana.

Canal Abierto transmitió en vivo

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