De remate: Aysa y el sector nuclear, en venta

Luego de la privatización de Transener, el Gobierno avanza con el remate de bienes estatales clave para el desarrollo. Al mejor estilo 90, los pliegos incluyen concesiones a 30 años mientras Milei se pasea con una remera del fondo que busca quedarse con Vaca Muerta.
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Redacción Canal Abierto | A tono con el Hot Week, el Estado puso en oferta las joyas de la abuela. Luego de la adjudicación de Transener a un consorcio privado que se conoció este martes, el Gobierno nacional avanzará en la privatización de Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA) y de activos clave del sector nuclear argentino.

La privatización de Aysa fue anunciada por el titular de la cartera de Economía, Luis “Toto” Caputo, en su cuenta de X. Allí anticipó que los pliegos de la licitación se publicarían este viernes en el Boletín Oficial “para avanzar con la venta del 90 por ciento de las acciones de la empresa que hoy están en manos del Estado Nacional”.

Al mejor estilo de los 90, la concesión sería por 30 años, con posibilidad de prórroga por otros diez.

“La incorporación de un operador estratégico con capacidad técnica, financiera y operativa permitirá impulsar nuevas y mejores inversiones, expandir la red y mejorar la calidad del servicio para millones de argentinos”, aseguró Caputo, en franca oposición con la historia reciente, cuando ocurrió todo lo contrario (y el único que expandió la red fue el Estado).

A contramano de la iniciativa, la Cámara Alta aprobó una moción de preferencia impulsada por el senador Wado de Pedro (Unión por la Patria) para tratar el proyecto de ley que declara a Aysa “de interés público y estratégico para el desarrollo humano”.

Pasen y vean

En paralelo, la Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEA) acaba de formalizar un manual de actuación para la presentación de iniciativas privadas que quieran hacerse con activos nucleares hoy en manos del Estado.

El procedimiento permite que todos aquellos interesados en adquirir parte del sistema nuclear argentino puedan acceder a documentación y/o visitar los predios que posee la CNEA en todo el país. 

Este manual abre las puertas sobre todos a las empresas estadounidenses, quienes están particularmente interesadas en el uranio nacional.

Todo ocurre luego de que este martes, vía Boletín Oficial, el Ministerio de Economía oficializara la adjudicación del concurso público para la venta de las acciones de Energía Argentina S.A. (ENARSA) en Compañía Inversora en Transmisión Eléctrica Citelec, empresa que controla Transener, la principal transportadora de energía eléctrica en alta tensión del país.

El adjudicatario fue un consorcio integrado por Edison Transmisión S.A. y Genneia S.A., que presentó una oferta de US$ 356,1 millones sin IVA. También se fijó un plazo de 15 días hábiles para avanzar con la firma del contrato de compraventa de acciones.

Transener, sin embargo, es sólo el comienzo. En el marco de la Ley Bases, el Gobierno planea continuar con las privatizaciones de Corredores Viales, Enarsa, Intercargo, Belgrano Cargas, Trenes Argentinos, Nucleoeléctrica y Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT).

A tono con el espíritu privatizador, y casi como una propaganda de la idea, el presidente Javier Milei se presentó ayer en los estudios de Neura, el streaming libertario que considera su segundo hogar. La conversación, como acostumbra, giró en torno a defender el modelo, atacar a periodistas y opositores, y celebrar que la inflación de abril cerró un poco más abajo que la marzo, luego de casi un año de alza ininterrumpida. La curiosidad: también lo hizo portando una remera de Allen & Company, un fondo buitre que busca quedarse con Vaca Muerta. 

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