Luca vuelve a gritar “¡Fuck you!”

La película de José Luis García sobre videos grabados la útlima vez que Sumo tocó en Obras fue liberada en internet. Con un registro crudo, permite ver un show de la banda para quienes no lo hicieron y revivirlo para quienes sí, con el complemento del registro del backstage.
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https://youtu.be/rhXnzqFrTH4

Redacción Canal Abierto | Fuck you. El último concierto, el registro audiovisual de la última presentación de Sumo en Obras poco más de dos meses antes de la partida de Luca Prodan, fue subido a internet para que pueda verse de forma libre y gratuita a través del sitio fuckyouelultimoshow.com.ar

En los primeros fotogramas, del trabajo dirigido por José Luis García y con producción de Aníbal Esmoris y Marcelo Schaspes, algo llama la atención. Es presentado como un “documento audiovisual”. La apreciación no es menor, ya que no llega a tener una estructura que se pueda denominar documental, pero como documento tiene un valor inobjetable.

Al menos para generaciones que curtieron la música de Sumo, pero no pudieron tener la oportunidad de apreciarlos en vivo. Que utilizaban las cintas piratas como forma de acercarse a esa experiencia. Que, si eran adolescentes, se encanutaban alguna plata que los padres le daban para una salida para poder hacerse de uno de esos cassettes. Que, si ya tenían ingresos propios también se daban a sacrificios con la misma compensación. Como quedarse fuera del boliche al que entraban los amigos o mientras ellos comían pizza, cenar galletitas con paté para tener ese resto que les permitiera llegar al tesoro.

Que, con un itinerario anotado de la Guía T, se tomaban el Roca a Constitución, de ahí la C hasta Retiro para luego tomar el Belgrano a Munro para ir a Locuras, donde vendían los cassettes con recitales completos de la banda. Y de otras como Redondos, Los Violadores y las incipientes Divididos y Las Pelotas, el ave fénix bicéfalo originado de las cenizas de Sumo. OK, estaba Parque Rivadavia que exigía menos viaje. No así menos esfuerzo, ya que era de mañana.

Que, en los primeros años de recorrido de los grupos surgidos tras la muerte del cantante italiano, se acercaban a verlas para absorber algo del aura de aquellas noches. Y convivían con un público un poco mayor. Que a diferencia de ellos, sí había llegado a vivenciar los recitales de Sumo. Y ahora eran una suerte de huérfanos de Luca que asistían a Obras, Cemento o Arpegios como quien va a una sesión de espiritismo.

Entre las anécdotas escuchadas en esas noches de boca de los “huérfanos de Luca” y los cassettes piratas se reconstruía la esencia de la banda. Pero faltaba la imagen en movimiento.

Si, estaba el VHS de la presentación de Llegando los monos. Se recorrían los videoclubes de la ciudad alquilándolo y gástándolo, pasada tras pasada, hasta darle al título status de especie en extinción en los catálogos. Pero, quienes estuvieron a cargo de la producción, tomaron la decisión de acortar su duración eliminando las alocuciones de Prodan entre tema y tema. Detalle no menor. Así que daba la idea de cómo se veía un recital de Sumo, pero no dejaba de ser una playlist de canciones.

Estaba también el video de la participación de la banda en el Festival Rock&Pop de 1985 en Vélez. Pero, al no ser un registro oficial, había que recurrir a los mercados negros  de la melomanía. Esto implicaba adquirir un VHS. Otro presupuesto.

Entonces la película de García opera como una versión audiovisual de aquella forma de acercarse a las noches de Sumo. Y no a una cualquiera. Se trata del concierto del 10 de octubre de 1987 con el que Luca y sus secuaces presentaron en Obras el que fue el último disco grabado por la banda, Afte Chabon. Si bien no se trata la última vez que Luca pisó un escenario, sí lo fue ante un público numeroso.

Lo que se ve en la pantalla es el registro de una cámara en mano, apostada arriba del escenario. La imagen tiembla, la calidad es la que se puede esperar de un registro casero de esa época. Hay pocas canciones completas. Pero hay otras cosas: la prueba de sonido, con Ricardo Mollo y Petinatto cantando “Estallando desde el océano”. Hay recorridos por el campo con el público antes de que empiece el show. Hay escenas de backstage, con Luca Prodan riéndose, moviéndose, siendo simplemente Luca. Y hasta hay un viejo que se vuelve vinagre por esa situación. Eso, para los que llegaron tarde, no tiene precio.

La cinta que registró todo quedó guardada. Apenas pudieron verse algunas cosas, ya sea en el documental Luca de Rodrigo Spina (2007), en algún programa televisivo como Rocanrol  algún fragmento disperso en YouTube .

Esta película fue estrenada en 2024, como parte de la programación del 25º BAFICI. Desde entonces, por decisión del director y la producción, circuló por festivales y espacios culturales autogestivos de todo el país, generalmente exhibida de manera gratuita y acompañada por sus artífices.

Pero ahora, aunque la película pasa a estar disponible gratis y completa en el sitio web y que cualquiera puede verla, estos encuentros se van a seguir dando. Así lo explica el director José Luis García, en diálogo con Canal Abierto: “Por suerte hay muchos lugares como centros culturales, universidades, diversos, que están interesados en pasar la película. Tanto para ellos como para nosotros es una intención de generar comunidad. Es una película que jamás se cobró un peso de entrada y que genera el hecho de encontrarse a ver una obra”.

El realizador calcula que fueron más de 120 las proyecciones hechas en estos dos años. “Pero quizás la vieron 40.000, 50.000 personas en total”, reconoce. Y explica que “cuando vos la subís a una página web ya la empiezan a ver miles y miles. Entonces no podíamos tener guardada la película. Primero estuvo guardada en un cajón y por suerte la sacamos a la luz. Y tampoco ahora la podemos tener guardada solo en funciones limitadas”.

Pero saluda “que siga habiendo funciones y poder charlar con la gente, hacer comunidad, ir al cine, poder defender una política cultural de apertura y no de clausura, como es la tendencia actual desde el gobierno nacional”.

En un momento de la película y ante una pregunta en una entrevista para Radio Nacional Luca dice “Respétense el uno al otro, aunque sean del under o de un bar tanguero, pero respétense”. Sobre este aspecto, Gacía recuerda que el cantante “venía con un bagaje desde Europa en relación a las luchas feministas y a los derechos, que acá todavía acabábamos de salir de la dictadura. Entonces él en ese momento transmite eso. Y baja también eso de que la gente se respete y de que haya amor, digamos. Que se respeten por más que piensen distinto, por más que uno sea roquero y el otro tanguero”.

Y evalúa que “eso hace a él como persona, como su formación, y quizás también como lo que veía de la sociedad argentina en ese momento, que todavía había mucho resabio de lo que fue la dictadura y una sociedad bastante facha. El tipo era un hombre libre, era un artista verdaderamente. Ese contraste es donde él transmite ese mensaje”.

Esa voz, que se apagaría dos meses después, le habla al futuro. A nuestro presente, dominado por la intolerancia, con un Gobierno que desfinancia la cultura y la agresividad que se siembra en las redes y se cosecha en las calles. Entonces la película, con su decisión de ser gratis y comunitaria, es un gesto en la dirección opuesta a esa corriente. Es estar al derecho, en momentos en los que todo parece estar dado vuelta.

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