Exigen la renuncia del presidente Paz: “El dueño de la movilización es el malestar”

“¿Qué queremos? Renuncia. ¿Cuándo? Ahora”. Ese es el grito de los marchantes que desde El Alto llegan a las inmediaciones del Palacio Quemado. La politóloga Susana Bejarano analiza la múltiple crisis y sostiene que la ganancia para el bloque popular es haber recuperado una misma bandera.
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bolivia crisis mayo 2026

Por Nahuel Croza | La presidencia de Rodrigo Paz, iniciada en noviembre de 2025 tras vencer en segunda vuelta al conservador Jorge “Tuto” Quiroga en octubre, prácticamente no tuvo días tranquilos. Pero en las últimas horas la crisis política, sumada a la económica, ha entrado en una espiral que nadie en Bolivia sabe cómo puede terminar. Tras quince días de huelga y bloqueos que mantienen cercada la capital, ya son cuatro las víctimas fatales producidas en el contexto de los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manisfestantes.

Luego de seis meses de gestión, el escaso crédito de la nueva administración parece haberse acabado en aquellos sectores populares que con su voto llevaron a Paz a la primera magistratura. Mineros, sindicatos de la COB (Central Obrera Boliviana), maestros urbanos y rurales, organizaciones campesinas e indígenas, cada uno con sus reclamos, le han puesto fecha de vencimiento al gobierno. Así los conflictos que se iniciaron como sectoriales se unificaron en una sola exigencia: la salida de Paz.

Los bloqueos en las rutas e incluso en las pistas de aeropuertos para que no puedan aterrizar los aviones enviados por el gobierno de Javier Milei para asistir a su par boliviano con un puente aéreo, ya generan desabastecimiento de alimentos y combustibles en la capital y otras grandes ciudades. Desde Caracollo, Oruro, la “Marcha por la vida” convocada por Evo Morales y sectores afines llegó hoy a El Alto de La Paz y marchará en abierto desafío hacia la sede del Ejecutivo, el Palacio Quemado y la plaza Murillo. A ella se unirá la COB y otros sectores movilizados.

Al mediodía de hoy el centro de la capital boliviana estaba copado por la movilización y se producían enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes en las inmediaciones de la sede de gobierno.

Las razones del estallido

“Creo que lo primero que hay que preguntarse es cómo, un tipo que hace seis meses ha obtenido un triunfo con el voto popular, terminan varios sectores pidiendo su renuncia”, sostiene en diálogo con Canal Abierto Susana Bejarano, politóloga y analista boliviana desde La Paz.

“Los sectores que han encumbrado a Rodrigo Paz han sido los sectores populares fundamentalmente, los sectores de tierras altas (del Altiplano): la Tupac Katari, con las distintas FECUBES (Federaciones de Juntas Vecinales) de El Alto, las distintas organizaciones sociales, etc. Ese voto que antiguamente le pertenecía al MAS-IPSP. Inmediatamente, cuando asciende al poder, ese voto popular es marginado, no tiene ninguna participación en el gobierno. El propio vicepresidente Edmand Lara, por el que sectores populares sentían una gran empatía y afinidad -según encuestas muchos votaron al binomio porque estaba Lara- fue corrido de lugar. Por un lado se margina a quienes te llevaron a la presidencia y empiezas a gobernar con la antípoda de estos sectores, los sectores empresariales, los sectores agroindustriales cuya apuesta electoral nunca fue Rodrigo Paz”.

El traslado del voto del MAS (en 2020) a Paz en la última elección es evidente.

“Cuando tú escuchas a los movilizados, a la pregunta: ¿por qué está pidiendo la renuncia del presidente?, la respuesta es: porque no confío, hemos confiado en Paz y nos traicionó, etcétera. Creo que esa es la primera gran razón, es la razón profunda”, analiza Bejarano. “El dueño de la movilización es el malestar. Tienes muchos liderazgos y ninguno. La bandera única es el malestar”.

A la hora de enumerar factores de esta crisis, la analista detalla: 

  • la problemática de la llamada “gasolina basura”: ante la faltante, se distribuyeron combustibles con altos niveles de impurezas y residuos que han causado daños severos en miles de motores. A este conflicto, el gobierno respondió con una indemnización que muy pocos transportistas pudieron cobrar debido a la situación legal de sus vehículos, que el gobierno en campaña había prometido resolver.
  • el desabastecimiento de gasolina: “sobre todo afecta a las poblaciones periurbanas y de los sitios rurales, donde conseguir 1 litro de diésel te puede costar hasta 30 bolivianos cuando el precio oficial es de 10. El litro de gasolina ha perdido bastante subvención; en la ciudad te cuesta siete bolivianos pero en el campo lo encuentras a 12, a 15, porque no llega, no se reparte eficientemente en todo el país”.
  •  el caso del “avión del dinero”: en un accidente ocurrido el 27 de febrero, un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Boliviana se estrelló en El Alto al salirse de la pista mientras transportaba nuevos billetes del Banco Central de Bolivia. El siniestro dejó 20 muertos, más de 30 heridos y provocó que el dinero quedara esparcido en la zona. Como la gente acudió en masa a recoger billetes, esa serie fue discontinuada y además se generó un discurso mediático estigmatizador por parte del gobierno hacia los vecinos alteños.
  • la subida de los precios de la canasta básica de alimentos que afecta a toda la población.
  • la segunda vuelta en la provincia de La Paz: a principios de abril, el Tribunal Supremo Electoral dio por vencedor de las elecciones provinciales al candidato Luis Revilla, porque el otro candidato del balotaje, René Yahuasi, se bajó de la elección. “La sensación en la gente es que le robaron su segunda vuelta, para imponer al candidato de Rodrigo Paz, quien finalmente entró como gobernador. Si hubiese habido segunda vuelta, cualquier otro le hubiera ganado”, sostiene Bejarano.
Susana Bejarano, analista política. @SusanaBejarano

“Entonces, hay una serie de factores que han compuesto un malestar. Luego tienes la conflictividad típica alrededor del 1º de mayo, y las demandas salariales: tenías un magisterio movilizado; también tenías un sector salud en apronte. Un sector de la propia policía a la que el gobierno tuvo que darles un bono”. 

El cabildo de la COB, del día del Trabajador, con su pliego de demandas es señalado por los analistas como un punto de quiebre para dar inicio a la actual etapa de luchas.

Lara y su TikTok

Otro factor de disenso es el lugar en que queda el compañero de fórmula de Paz. “Prematuramente se rompe la relación con Lara, le quitan una serie de competencias, lo maltratan públicamente. Básicamente queda marginado del gobierno y, también hay que decirlo, su posible liderazgo se desinfla; ese nuevo líder popular emergente, no aparece. Pero evidentemente a Lara se le maltrata”, sostiene Bejarano.

El desdibujado vicepresidente Edmand Lara

Lara, por su parte, ha hecho un trabajo de hormiga en TikTok, todos los días, llamando traidor al gobierno. En estas horas, declaró: “Cómo es posible que rechacen el incremento salarial. Hay plata para darle un bono a la policía boliviana, el Bono Bicentenario, al que yo llamo “bono lealtad” o “bono represión”. ¿Por qué hay plata para aumentarles 3000 bolivianos a los policías y no hay plata para aumentarle a la COB? ¿Por qué hay plata para aumentarle 40% del salario a los ministerios y no hay plata para los maestros?”.

Actores en pugna en el movimiento popular

“La COB puede constituirse en un centro articulador de las distintas demandas. Reclama por los maestros, reclama por los que no tienen trabajo formal, reclama por estos, por los otros, va más allá de que de la demanda sectorial. Y tiene buena recepción”.

A todas estas demandas, principalmente de “las tierras altas”, se suma la marcha evista. “Evo busca ganar espacio político. No es una marcha muy engrosada pero le ha servido al gobierno para utilizar la retórica de que “todos son narcotraficantes, están financiados por el narcotráfico, lo único que quieren es que el ‘monstruo’ Evo vuelva”, relata la analista. “Eso podría haber sido útil en 2019, pero ya ha pasado mucho tiempo; Evo ya no es el mismo. Aunque Evo es un personaje político importante, hoy día es un personaje en disputa del liderazgo, no es el dueño de la movilización”.

Consultada sobre si hay liderazgos emergentes dentro del bloque popular, Bejarano propone: “Este movimiento ha servido para poner a todos bajo la misma bandera. No tienes un liderazgo emergente, pero esto ha ablandado la interna, una interna que se ha lastimado al extremo de entregarle el gobierno a Rodrigo Paz. Esto lo que hace es ablandar un poco la izquierda y reordenar cuáles son las banderas que finalmente tu defiendes y que defienden los otros”.

¿Esto quién lo va a capitalizar? 

“Desde la izquierda y desde el bloque popular, la ganancia está en haber ordenado un poco el mapa y haberte puesto nuevamente bajo las mismas banderas”, argumenta Susana. “Pero el giro sigue siendo por derecha. Los pedidos de mano dura, que hoy día los escuchas por montones, son rentables para Tuto Quiroga, que se está frotando las manos e impulsa en las sombras la continuidad del conflicto. Hacia fuera rechaza el conflicto, pero moviliza a varias organizaciones sociales para prolongarlo. Una crisis prematura o una renuncia prematura del gobierno de Rodrigo Paz -que yo no creo que vaya a suceder- hoy en día lo capitaliza sobre todo Quiroga y no algún miembro del bloque popular”.

El presidente Rodrigo Paz, ¿con las horas contadas?

¿Mano dura? El dilema de Paz

Según la entrevistada, hay dos vertientes dentro del gobierno respecto a cómo debe responder a las protestas. “Primero salió el vocero y amenazó con mano dura el viernes en la noche. Pero el sábado en la tarde la postura fue distinta, las fuerzas conjuntas de militares y policías en El Alto realizaron una disuasión sin armas”.

“Hoy pareciera que se vuelve a imponer la idea de la mano dura porque el comandante general de las fuerzas policiales declaró que: ‘No puede ser que los manifestados tengan mejores condiciones de armamento que nosotros’. Es una situación de gran tensión, un día bajan un discurso de diálogo y al día siguiente el otro sector sale amenazando con mano dura”.

“Si termina sucediendo una masacre, el peor escenario, pueden disuadir la movilización, pero la herida profunda va a hacer que mañana o en un par de meses, vuelva una nueva oleada de movilizaciones. Tiene un examen muy grande Rodrigo Paz: ¿va a gestionar generando correas de transmisión, vías de diálogo? ¿O va a hacer caso a las peticiones de mano dura de la derecha más extrema?”.

La ley 1720: la contrarreforma agraria

Otro de los puntos de conflicto fue la promulgación de la Ley 1720 que autorizaba a los propietarios a “reclasificar” voluntariamente sus pequeñas propiedades como si fueran medianas. De esta forma podían eludir la prohibición constitucional y acceder a créditos bancarios. Este cambio escondía la posibilidad de que esas parcelas podrían ser embargadas y rematadas ante la falta de pago. Los sectores campesinos e indígenas se opusieron a la ley, impulsada por los grandes terratenientes de la región oriental, porque puede dar lugar a una reconcentración de la tierra, que en Bolivia ha sido distribuida entre millones de pequeños propietarios tras la reforma agraria de 1953.

“Como resultado del diálogo, como resultado de encontrarnos entre todos los bolivianos, la Ley 1720 fue abrogada. ¿Qué significa abrogación? Eliminación, ya no existe, se acabó esa ley”, anunció el presidente el miércoles pasado, en un intento de aquietar las aguas, pero la convulsión ya estaba desatada.

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