¿No empobrecemos lo suficiente a los periodistas?

La encuesta anual de SiPreBA expone el deterioro del oficio: salarios por debajo de la canasta básica, endeudamiento creciente y un clima cada vez más hostil para ejercer la profesión. Feliz día.
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Ilustración: Marcelo Spotti

Redacción Canal Abierto | A dos días de un nuevo Día del Periodista, el oficio atraviesa una situación crítica. Mientras la demanda de contenidos e información crece al ritmo de las plataformas digitales, quienes producen las noticias enfrentan condiciones laborales cada vez más deterioradas y son víctimas de la violencia que se ejerce de arriba hacia abajo: “No odiamos lo suficiente a los periodistas”.

La Encuesta Integral de la Situación de las y los Trabajadores de Prensa 2026, que elabora cada año por estas fechas el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), dibuja una postal cada vez más preocupante del sector.

En 2026, los periodistas cobran salarios por debajo de la línea de pobreza, padecen el pluriempleo extendido, un endeudamiento creciente y tienen una percepción generalizada de retroceso en materia de libertad de expresión.

Pobres y endeudados

Según el relevamiento, el 65,6% de las y los periodistas encuestados cobra por debajo de la línea de pobreza en su principal trabajo en prensa, medida por la Canasta Básica Total para una familia tipo que en abril se calculó en $1.469.768.

Para compensar salarios insuficientes, el pluriempleo se convirtió en una práctica habitual, y el 54,4% tiene dos o más empleos remunerados. E incluso así, “sumando todos los empleos e ingresos, el 40,7% de quienes trabajan en la actividad continúa por debajo de esos valores”, asegura el informe. Sólo el 6,2% afirma que su sueldo en su principal trabajo en prensa le alcanza para vivir.

La consecuencia directa es el endeudamiento. Como refleja la encuesta de SiPreBA, cada vez más periodistas recurren al crédito (67,8%), reducen consumos (21,9%) o buscan ingresos adicionales (32,3%) para sostener gastos básicos.

Género y edad, factores de desigualdad

El deterioro alcanza incluso a quienes ya se jubilaron. Entre ellos, el 68,8% sigue trabajando porque lo que cobra de jubilación no le alcanza. “El año pasado, ese ítem indicaba 20 puntos porcentuales menos”, resalta el estudio.  El 38,7% de los periodistas jubilados tiene más de un empleo para complementar ingresos.

Entre los más jóvenes, la precariedad golpea aún más. El 35,2% de los menores de 30 años trabaja bajo condiciones precarias de contratación, el doble del promedio del gremio (17,6%). El 88,3% cobra por debajo de la línea de pobreza.

El informe también señala que el 20,4% de mujeres y disidencias declaró cobrar menos que compañeros varones que realizan las mismas tareas. A la vez, presentan mayores niveles de pluriempleo y recurren con más frecuencia a préstamos de familiares o amigos para afrontar gastos cotidianos.

Censura y violencia

A la fragilidad económica se suma un clima laboral cada vez más hostil. El 24,5% de las personas encuestadas afirmó haber sufrido agresiones o amenazas durante el último año por el hecho de trabajar en prensa. Uno de cada cuatro. “Entre los actores señalados de ejercer esa violencia se encuentran, en orden según cantidad de respuestas: trolls en redes, personas que no conocen, fuerzas de seguridad, funcionarios de gobierno, políticos en general”, asegura SiPreBA.

Desagregado por género, la violencia hacia mujeres y disidencias es abrumadoramente digital: sobre las que declararon haber sufrido agresiones, el 84,6% recibió agresiones virtuales, contra el 60,2% de los varones. En contraposición, la violencia hacia varones es mas física (el 38% sufrió gaseos, balas de goma, golpes en coberturas) contra el 21,5% de las mujeres.

En ese contexto, el 86,8% considera que la libertad de expresión empeoró durante la gestión de Javier Milei y el 91,6% se manifestó en contra de la derogación del Estatuto del Periodista Profesional.

Ilustración: Marcelo Spotti

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