Tras 18 días secuestrados en Libia, los voluntarios argentinos establecieron una nueva comunicación

Lucas Aguilera y Paula Giménez llevan casi tres semanas detenidos arbitrariamente junto a otros ocho integrantes del convoy Global Sumud, en solidaridad con Gaza. Pudieron hablar con sus familias y denunciar su aislamiento y falta de garantías procesales.
3 minutos para leer

Redacción Canal Abierto | Lucas Aguilera y Paula Giménez llevan casi tres semanas privados de su libertad en Libia del Este. Los dos argentinos integraban una misión humanitaria internacional que buscaba acompañar el ingreso de asistencia médica y alimentos a Gaza cuando fueron detenidos junto a otros voluntarios el pasado 24 de mayo.

Este miércoles 10 de junio sus familiares pudieron establecer una segunda comunicación telefónica que confirmó que ambos se encuentran físicamente estables, pero afectados por las consecuencias psicológicas de los 18 días de aislamiento y la incertidumbre. Según relataron, continúan sin conocer con precisión cuál es su situación jurídica ni cuánto tiempo permanecerán detenidos.

Más allá de esta comunicación, desde su detención la información oficial es escasa y las garantías procesales están severamente restringidas, “ya que no cuentan con asistencia jurídica efectiva y el debido asesoramiento de los abogados defensores”, según informó la agencia Nodal.

Junto a los dos argentinos permanecen arbitrariamente detenidas otras ocho personas que también participaban del Convoy Global Sumud Magreb, una iniciativa civil organizada para expresar solidaridad con la población palestina y facilitar el ingreso de asistencia médica, alimentos y ayuda humanitaria a Gaza.

Necesidad de una intervención humanitaria inmediata

La preocupación creció durante las últimas semanas. A comienzos de junio, los voluntarios lograron comunicarse con sus familias luego de más de diez días de incomunicación. Ese contacto se produjo después de una huelga de hambre iniciada por los detenidos para reclamar información sobre su situación y condiciones mínimas de detención.

Para las familias, la principal preocupación es que la detención se desarrolla en un contexto de indefensión jurídica que dificulta cualquier posibilidad de control externo independiente.

En la última comunicación, los propios voluntarios relataron que fueron informados de que podrían permanecer detenidos al menos treinta días más mientras continúa una investigación en curso. La decisión habría sido comunicada sin una participación efectiva de los abogados que intentan acceder al expediente y a los detenidos.

Mientras tanto, representantes consulares de España e Italia realizaron visitas y continúan las gestiones diplomáticas para obtener mayores precisiones sobre el caso de Aguilera, Giménez y los demás detenidos: Matías Álvarez Rodríguez (Uruguay), Alicia Armesto Núñez (España), Domenico Centrone (Italia), Leonarda Alberizia (Italia), Ana Margarida França Santana Baptista (Portugal), Lauro Kwoczala (Polonia), Ashraf Khoja (Túnez) y Jenelle Jones (Estados Unidos).

Ya se han activado las denuncias ante la ONU y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para forzar una intervención humanitaria inmediata, pero el reclamo aún sigue sin respuesta.

Salir de la versión móvil