Redacción Canal Abierto | La novela por la compra de Telefónica de Argentina a manos de Telecom (del Grupo Clarín) sumó ayer un nuevo capítulo luego de que el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) informara que habilitaba la fusión de ambas compañías aunque supeditaba la operación a “un conjunto amplio de condiciones”.
Esto, “con el objetivo de evitar que esta operación constituya la formación de un monopolio que perjudique a los usuarios y a la libre competencia”, según expresó el Gobierno en un comunicado oficial titulado “El Gobierno nacional rechazará la compra de Telefónica si Telecom no se desprende de 6 millones de usuarios”.
Si bien distintos medios -y la empresa– hablaron de “condicionamientos” y hasta de exigencias “durísimas” por parte del Ejecutivo, para distintos especialistas, entre ellos, Martín Becerra, se trataría más bien de una capitulación de Milei en medio del escándalo Adorni, que no puede tapar ni siquiera con el Mundial.
Recordemos que el Presidente se involucró a tal punto en la causa que en su cuenta en X tiene fijado, desde marzo de 2025, un posteo sobre el tema titulado “Clarín, la gran estafa argentina”. En el mismo, denuncia operaciones y presiones por parte del Grupo para “quedarse con el 70% de las telecomunicaciones argentinas”.
“Eso implica que tu celular, tu internet, tu teléfono, todo lo controlaría el mismo grupo económico, que por su posición dominante podría cobrarte cualquier precio porque no habría competencia”, explica en el tuit, y sostiene: “No vamos a dejar que eso suceda. No vamos a dejar que sigan robándole a los argentinos. Cuando Clarín nos ataca, sepan que la razón es esta”.
Además de la pirotecnia verbal, el Gobierno había avanzado por la vía judicial, consiguiendo frenar de manera temporal la operación de compra.
“Después de tanto pataleo de Milei contra Clarín acerca de la compra de Telefónica de Argentina por Telecom (controlada por los accionistas del Grupo Clarín) en 2025, el gobierno argentino accede hoy a aprobar la mega concentración infocomunicacional con estas suaves condiciones”–apuntó Becerra, profesor e investigador del CONICET, al dar a conocer una síntesis de los requisitos impuestos.
Y añadió: “Veo el esfuerzo de los amigos de Clarín por maquillar la rendición de Milei como condicionamientos “exigentes” o “duros” a la compra de Telefónica por Telecom. No es así: lo autoriza a ser el único grupo que ofrece servicios convergentes (fijos y móviles) en todo el país”.
En el mismo sentido se expresó el investigador de CONICET y director de la Maestría en Industrias Culturales de la Universidad Nacional de Quilmes, Agustín Espada: “Finalmente, como buen perro ladrador, Milei no mordió. Clarín se va a quedar con Telefónica y su posición en el mercado será anti-competitiva. Los condicionantes son caricias que un gobierno débil políticamente le da a una de las empresas más grandes del país”.
¿De qué van las condiciones a Telecom?
-Telefonía móvil: Se tiene que desprender de 6 millones de clientes en el AMBA, “junto con la infraestructura asociada”. Si bien el Gobierno en su comunicado hace hincapié en que se trata de casi el 50% de la cartera de clientes, Becerra advierte otro dato: “Telecom + Telefónica tienen en el país 40 millones de clientes”.
Espada es aún más gráfico: “La operación concentra en telefonía móvil, el sector más lucrativo de los servicios, el 66% de los clientes en Telecom”. Ahora, “con la medida del gobierno, Telecom tendrá 57% del mercado con capacidad para absorber lo entregado y más”. “Esa es la caricia del gobierno”, acota.
-Devolver 130 megas de espectro radioeléctrico.
–Internet fija: En localidades donde Telecom controla más del 50% del mercado, debe desprenderse de clientes. El Gobierno presenta esto como una “reestructuración”.
Al respecto, dice Espada: “La decisión implica devolver apenas 211 mil clientes de los 1.5 millones que adquiere con la compra de Telefónica. Apenas un 15%. Caricias”.
Además, “la operación concentra a los dos principales prestadores de banda ancha del país con fuertísima presencia en el AMBA. Más allá de la obligación de ceder clientes, el gobierno dice NADA sobre la infraestructura. Cómo competir contra la empresa resultante sin eso?”.
-Retirar todas las demandas judiciales contra el Estado.
-Pagar las deudas de aportes al Fondo de Servicio Universal. Según Adorni, acota Becerra, esta rondaba los $3000 millones.
“Estos condicionamientos -concluye el Gobierno en el comunicado- permitirán que una adquisición que podría haber dejado aproximadamente el 70% de los servicios de las telecomunicaciones en manos de un solo grupo económico, solo constituirá aproximadamente el 50% de los servicios”.
Cabe señalar que, además de los mencionados, Telefónica cuenta con millones o miles de usuarios con los que se quedaría Telecom en los siguientes segmentos: Abonos (seis millones y medio), Prepago (9 millones y medio), M2M (destinado al segmento corporativo donde Telecom no tiene presencia alguna y Telefónica acapara más de dos millones y medio de usuarios) y Tv Paga (417.000).
“Milei sigue hoy con el tuit fijado contra Clarín mientras le aprueba la compra de Telefónica vía Telecom y espera que el Mundial distraiga el escándalo de corruptela de Adorni. ¿Clarín pagará el favor con apoyo editorial o se sentirá liberado, ahora que ya no necesita al gobierno?”, remató por su parte Martín Becerra.

