Colombia elige: continuidad y reformas sociales o motosierra, extractivismo y mano dura 

El balotaje de este domingo enfrenta a Iván Cepeda, heredero político de Petro, y al abogado Abelardo de la Espriella, un ultraderechista admirador de Milei, Trump y Bukele. Un perfil de los candidatos y sus principales propuestas.
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Redacción Canal Abierto | Colombia llega este domingo a una elección clave con dos proyectos antagónicos que sintetizan parte de las disputas que atraviesan hoy a América Latina: continuidad o ruptura, ampliación de derechos o ajuste, negociación política o militarización de los conflictos. 

Por un lado, Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico y referente histórico de la defensa de los derechos humanos, busca profundizar el camino iniciado por el presidente Gustavo Petro. Enfrente, Abelardo de la Espriella, abogado penalista y empresario sin experiencia en la función pública, promete una transformación de signo opuesto inspirada en las experiencias de Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador y Donald Trump en Estados Unidos. 

La elección aparece atravesada por el desgaste del gobierno de Petro, las dificultades para consolidar las reformas impulsadas por el oficialismo y el persistente problema de la violencia asociada al narcotráfico y los grupos armados. Sobre ese escenario, ambos candidatos construyeron diagnósticos y propuestas radicalmente diferentes. 

El candidato de la motosierra 

Abelardo de la Espriella construyó su carrera lejos de la política institucional. Abogado mediático, fundador de la firma De La Espriella Lawyers Enterprise y figura habitual de los grandes medios colombianos, se presenta como un outsider dispuesto a combatir a la «casta política» y a desmontar buena parte de las transformaciones impulsadas durante los últimos años. 

Su programa económico gira alrededor de la reducción del tamaño del Estado, la baja de impuestos para las empresas y la flexibilización de regulaciones que, según sostiene, desalientan la inversión privada. 

En materia productiva propone profundizar el perfil extractivista de la economía colombiana mediante la expansión petrolera, el desarrollo del fracking y el avance de la frontera agropecuaria. Sus detractores advierten que supone un retroceso ambiental y una mayor dependencia de las actividades primarias

De la Espriella promete una política de «mano de hierro» contra el crimen organizado, cuestiona la estrategia de Paz Total impulsada por Petro y plantea reforzar la acción militar contra las organizaciones armadas. 

El candidato también propone fortalecer la alianza estratégica con Estados Unidos e Israel mediante un «Plan Colombia 2» orientado a la cooperación en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico. 

El heredero del petrismo 

Iván Cepeda, una de las figuras más reconocidas de la izquierda colombiana, profesor de filosofía, activista por los derechos humanos y senador desde 2014, construyó su trayectoria política alrededor de las luchas por la memoria, la paz y la investigación de los vínculos entre sectores del Estado y el paramilitarismo. 

Su candidatura expresa la continuidad del proyecto político encabezado por Gustavo Petro, aunque busca imprimirle una identidad propia basada en la profundización de las reformas sociales y democráticas iniciadas por el actual gobierno. 

Cepeda propone fortalecer el rol del Estado en áreas estratégicas como salud, educación y protección social. Entre sus iniciativas figura la reversión de los procesos de privatización del sistema sanitario, el respaldo a las pequeñas y medianas empresas y la ampliación de los derechos laborales. 

En materia económica también sostiene la necesidad de avanzar con la reforma agraria y acompañar una transición energética gradual que reduzca la dependencia de los combustibles fósiles sin provocar una crisis productiva. 

La seguridad ocupa igualmente un lugar central en su agenda, aunque desde una perspectiva distinta. Cepeda reivindica los diálogos de paz en los que participó durante los últimos años y plantea que la salida a la violencia requiere combinar políticas sociales, fortalecimiento institucional y negociación política con los actores armados. 

Su programa incluye además el reconocimiento de los pueblos indígenas, una agenda antirracista y la creación de una Unidad Nacional de Investigación de la Macrocorrupción destinada a perseguir estructuras de lavado de dinero y grandes redes de corrupción. 

Una disputa que trasciende a Colombia 

De la Espriella representa el avance de una nueva derecha latinoamericana que combina discursos antisistema, ajuste estatal, endurecimiento punitivo y alineamiento con Washington. 

Cepeda, en cambio, busca consolidar la experiencia iniciada por Petro: fortalecer la integración regional. 

La decisión de los votantes colombianos definirá no sólo quién ocupará la Casa de Nariño durante los próximos años, sino también si el país profundiza el ciclo abierto por la primera presidencia de izquierda de su historia o gira hacia una alternativa conservadora que promete desmantelar buena parte de ese legado

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