“Un cielo abierto”: La obra infantil que pone en escena el impacto de la separación familiar

Con música en vivo y una historia atravesada por la ternura, la puesta de Lorena Romanin aborda temas como la escucha, los vínculos y el derecho de las infancias a ser protagonistas de su propia historia. En el Centro Cultural de la Cooperación.
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Publicada originalmente el 26 de junio de 2026

Redacción Canal Abierto | ¿Qué lugar ocupan las emociones de niños y niñas cuando los adultos atraviesan sus propias crisis? Esa es una de las preguntas que atraviesa Un cielo abierto, la nueva obra de la dramaturga y directora Lorena Romanin, que se presenta los domingos de junio y julio en la Sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación y sumará funciones diarias durante las vacaciones de invierno.

Después del reconocimiento obtenido con Ana y Wiwi —ganadora de la Fiesta del Teatro CABA 2021/22 y distinguida con múltiples Premios ATINA—, Romanin vuelve a dirigir su mirada hacia las infancias, aunque esta vez desde un escenario profundamente urbano. La obra se adentra en una experiencia cada vez más frecuente: el impacto que produce la separación de una pareja cuando quienes más necesitan ser escuchados son, precisamente, sus hijos.

La protagonista es Cami, una niña de 12 años que convive con las discusiones permanentes de sus padres. Frente a su edificio vive Marga, una mujer en situación de calle acompañada por su perro Domingo. Lo que comienza como una serie de encuentros casuales se transforma en una amistad inesperada que ofrece a la niña aquello que parece faltar en su hogar: alguien dispuesto a escucharla sin juzgarla.

La puesta, interpretada por Solange Yappert, Jorgelina Vera, Natalia Giardinieri, Federico Falasco, Brenda Lem y Daniela Fiorentino, combina actuación, música en vivo y un lenguaje sensible para construir una experiencia pensada para toda la familia. Sin caer en simplificaciones, aborda temas complejos como el conflicto familiar, la soledad y el dolor desde una perspectiva que apuesta por el diálogo y la empatía.

La propia Romanin explica el motor de la propuesta: “Me interesa cómo, a veces, la persona menos pensada se vuelve fundamental para acompañarnos en momentos difíciles. Además de entretener y divertir, busco dar lugar a esas situaciones dolorosas que muchas veces se vuelven tabú. Cuando somos preadolescentes, nos da vergüenza el sufrimiento. Un cielo abierto abraza a todos los niños y niñas que pueden estar atravesando un mal momento, en especial frente a situaciones tan comunes hoy como la separación de sus padres”.

Lejos de presentar una mirada idealizada de la infancia, la obra reconoce que los conflictos de los adultos también modelan la vida cotidiana de los más chicos. Pero al mismo tiempo propone una salida posible: la construcción de vínculos capaces de reparar, contener y abrir nuevas formas de comprender el mundo.

La trayectoria de Romanin refuerza esa búsqueda. Autora de obras como Como si pasara un tren, Todo lo posible, Julieta y Julieta, Azul y la Navidad y creadora de la serie Plan V, referente en la representación de la diversidad LGBTIQ+, la dramaturga ha desarrollado una producción artística donde la sensibilidad convive con una mirada social sobre los vínculos y las transformaciones familiares.

Un cielo abierto se presenta los domingos de junio y julio a las 15.30 en la Sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación (Av. Corrientes 1543, CABA). Durante las vacaciones de invierno habrá funciones diarias entre el 28 de julio y el 2 de agosto, también a las 15.30. El espectáculo, recomendado para niñas y niños desde los cuatro años, tiene una duración de 60 minutos y propone una invitación poco habitual: mirar el mundo desde la altura de quienes muchas veces quedan fuera de la conversación, pero tienen mucho para decir.

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