Publicada originalmente el 29 de junio de 2026
Redacción Canal Abierto | La empresa Tenaris SIAT, perteneciente al Grupo Techint, despidió en las últimas horas a 150 trabajadores de su planta de Valentín Alsina, Lanús. Las desvinculaciones comenzarán a efectivizarse a partir de este miércoles 1º de julio.
La planta de SIAT fabrica tubos de acero con costura, especialmente para la industria petrolera: oleoductos y gasoductos. La firma, que venía trabajando con suspensiones desde abril, tomó esta decisión luego de que el grupo Techint perdiera, a manos de la empresa india Welspun, la licitación para proveer caños al oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) que conectará el yacimiento con eje en Neuquén con Punta Colorada, Río Negro, un megaproyecto de cerca de 500 kilómetros de extensión, que hubiera garantizado trabajo por varios meses.
“El costo de esta situación lo tiene que pagar la empresa, que es una multinacional y tiene espalda para hacerlo, no los trabajadores”, sostuvo Dylan Paz, delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en la empresa, en una asamblea de los trabajadores y trabajadoras en la puerta de la fábrica para definir las medidas de autodefensa. “Nosotros venimos planteándole a la empresa mantener la continuidad de estos compañeros durante seis meses con un plan de suspensiones y en el transcurso de este semestre ver como evoluciona todo”, sostiene en diálogo con Canal Abierto, José Villa, también parte de la Comisión Interna de la planta.
La empresa lanusense generó al grupo enormes dividendos durante la construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GNK), en 2023. Entonces, llegó a emplear a más de 550 trabajadores bajo convenio y a operar en tres turnos para abastecer la demanda de caños de esa obra estratégica. La construcción del GNK -desde 2024 Gasoducto Perito Francisco P. Moreno– redundó en un millonario ahorro de divisas para el país en materia de provisión de gas que hasta entonces se importaba.
Los despedidos son todos trabajadores dentro del Convenio 260/75, correspondiente a la industria metalúrgica. “Son compañeros que fueron contratados para proveer la construcción del gasoducto Néstor Kirchner, cuya primera etapa se hizo en tiempo y forma. Desde ahí vienen trabajando con estos tipos de contrato a plazo fijo”, explica Villa. “Ya llevan más de 4 años y han dado muestra más que acabada de que están en condiciones de realizar las tareas y de estar calificados. Nosotros le planteamos a la empresa que ante esta baja de trabajo la solución no puede ser el despido de estos compañeros que han dado muestras de estar a la altura de las circunstancias”.
Hoy la política de apertura indiscriminada a las importaciones, que jaquea a la industria nacional, en conjunción con el desplazamiento de los intereses del grupo que preside Paolo Rocca hacia la actividad hidrocarburífera (con Tecpetrol, una de las socias del VMOS), deja sin sustento a cientos de familias. La Comisión Interna gremial propuso a la empresa retrotraer los despidos y continuar con las suspensiones rotativas hasta octubre, cuando se abre la posibilidad de licitar nuevos proyectos.
Un momento crítico para los metalúrgicos
“Van a querer aplicar la reforma laboral. Frente a esta baja en la carga de producción, más una reforma que vino para quitar derechos y bajar salarios, sumado a la intervención que tenemos en nuestro gremio, la UOM, y a todas las políticas que aplica el gobierno nacional, nos coloca en un escenario más que complicado a los trabajadores”, sostiene el representante gremial.
Además de este señalamiento, en la paritaria metalúrgica el gremio no logró torcerle el brazo a las cámaras patronales capitaneadas por Rocca. “La rama 21 que es la siderúrgica hace bastante tiempo que no logra recomponer el salario. La rama 17 (metalmecánicos) se logró reacomodar, pero claramente estamos muy por debajo de las necesidades. Una hora de trabajo de una categoría de oficial, oficial múltiple, está en 6000 pesos”, describe Villa. “Está muy complicado. Se tenía que seguir rediscutiendo el salario los meses de mayo y julio y por la intervención estamos frenados”.
Entre las distintas gestiones, la Comisión Interna se reunió con las autoridades del gremio en la Seccional Avellaneda-Lanús y este martes realizarán una nueva asamblea con la participación del secretario general de la UOM a nivel nacional, Abel Furlán. “Estamos a la expectativa de que en las próximas horas se abra un canal de diálogo que permita lograr el objetivo de que los compañeros mantengan la continuidad laboral y seguir analizando, día a día, cómo sigue la carga de planta. Planteamos que los compañeros necesitan mantener su fuente de trabajo y que son trabajadores altamente calificados que han dado muestras de estar a la altura de las circunstancias para producir lo que la empresa tenga como proyectos”, concluye el delegado de la planta de Tenaris en Valentín Alsina.
Esta fábrica desde 1948 fabrica los tubos de la red troncal de gasoductos de todo el país. “Es la primera vez, en territorio argentino, que el tubo que se coloca en un gasoducto no es de esta fábrica de Valentín Alsina”.
SIAT era parte de la división tubos, del grupo SIAM-Di Tella. En el 70 pasa a manos del Estado y en el 86-87 pasa a manos del grupo Techint. “Por lo tanto, esta empresa ha sido producto de políticas en defensa de la industria y de las luchas que dimos los trabajadores para que la industria nacional fuera fuerte”, destaca José.

