Publicada el 11 de agosto de 2026
Por Inés Hayes | El pintor nos pone aquí frente a un torbellino de materia viva, sin tregua. Una bandera que parece no ondear sino crujir, atravesada por el dolor. Germán Gárgano vuelve con su obra Bandera a Espacio urbano de arte (Sánchez de Bustamante 599, Abasto, CABA), un sitio declarado de interés cultural por la Comuna 5 y por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Se da en el marco del ciclo de intervenciones “Una Obra Un artista”, dirigido desde hace 14 años por la artista Milagro Torreblanca.
Alguna vez, el propio Gárgano ha escrito: “La pintura no debe ser comunicación; es más, debe interrumpirla (Basselitz, pintor alemán, 1938-2026). Por el contrario la contemporánea cultura del espectáculo da a ver una vidriera gozosa de imágenes visuales, en la que ni la mirada del mundo ni la nuestra es provocada. Así parece haber salido a pasear el arte estetizando la vida, y aún el vacío, lo oscuro, como “nuevo arte” centrado en el diseño, la imagen-idea y el objeto cosificado. La pintura no es el cuadro. Si la pintura sigue pintando, aunque puedan cambiar sus soportes, imágenes y manifestaciones, es por ser el lugar de un encuentro movilizante. La pintura no es visual, es visceral”.
Germán Gárgano nació en Buenos Aires, en 1953. Es un destacado pintor, dibujante, psicoanalista y ensayista argentino. Mientras estudiaba medicina, fue detenido por la Triple A en 1975 y permaneció privado de su libertad hasta fines de 1982. Durante su encarcelamiento se vinculó con la pintura y entabló una histórica relación epistolar con el artista Carlos Gorriarena, con quien completaría su formación al ser liberado. Se graduó como licenciado en Psicología en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1987 y realizó talleres con figuras emblemáticas como Luis Felipe Noé.
A lo largo de su carrera ha recibido distinciones de gran peso, entre las que destacan el Primer Premio Nacional de Pintura (2014), la beca de la Fundación Pollock-Krasner (Nueva York, 1991), el Primer Premio del Salón Nacional del Mar y el Primer Premio de Pintura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es autor del mural cerámico Santuario (1993) en la estación Pueyrredón de la Línea B del Subte de Buenos Aires y sus obras integran las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), el Flint Institute of Arts (EE. UU.) y el Museo de Arte y Memoria de la CPM.
Su obra abarca una fuerte carga visceral, ligada al cuerpo, la vulnerabilidad, la memoria y el inconsciente. Gárgano concibe la pintura no como mero espectáculo o diseño decorativo visual, sino como una interrupción a la comunicación llana y como un lugar de encuentro movilizante y visceral. Entre sus escritos más destacados figuran el ensayo Dimensiones de la presencia. La Pintura y el Discurso de la muerte del arte (Ed. Letra Viva) y el libro Germán Gárgano. Antología.

