Las Carmelitas: “La risa tenía que cambiar de bando y ser la herramienta para contar nuestras historias”

El dúo de payasas trans nacido en Córdoba presenta este sábado en CABA su espectáculo "Conflagración. Una tragedia travesti". "Era indispensable usar el humor para ridiculizar al macho", destacan en esta charla.
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Publicada el 12 de agosto de 2026

Por Inés Hayes | Las Carmelitas, el dúo de payasas travestis conformado por Gemma Ríos y Carmín Lupe y nacido en Córdoba, repasa sus 12 años de trayectoria autogestiva, habla de su nuevo espectáculo Conflagración. Una tragedia sobre el exilio travesti y reflexiona sobre el rol del teatro independiente y la resistencia frente al contexto actual de crisis y hostilidad. La obra podrá verse este sábado 15 de agosto a las 20,30 en Maquinal (Anchorena 364, CABA).

«Es fundamental okupar los escenarios», advierten

-Gemma Ríos: Nacimos hace 12 años en encuentros orientados a masculinidades disidentes sexuales. En ese momento éramos maricas que desde hacía varios años veníamos trabajando fuertemente la técnica del clown, por lo que nos pareció una buena idea mostrarnos juntas en escena. De ahí surgieron muchos desafíos, ya que en ese contexto histórico no estaba para nada normalizado ver a dos payasas afeminadas actuando. Siempre fuimos un equipo autogestivo dispuesto a movernos de territorio —a los barrios, al conurbano y a festivales en pueblos— sin centralizarlo todo en Capital Federal. Así surgieron alianzas para estar espalda con espalda frente a un público que todavía se reía y se burlaba de nosotras. Veníamos de la raíz de ese desprecio totalmente naturalizado que se veía también en los medios hegemónicos cuando aparecían Cris Miró, Florencia de la V o Fabián Giannola en la serie «Los domingos en familia» haciendo de un homosexual desesperado- humillado por su entorno.

Por eso para nosotras era indispensable usar el humor para ridiculizar al macho y toda su investidura. La risa tenía que cambiar de bando y convertirse en nuestra herramienta para posicionarnos no solo ante un mundo que nos escupía odio, sino también para ser sujetas deseantes y objeto de deseo. Aunque fue difícil, pudimos sostener esta grupalidad forjada en la amistad entre Carmín Lupe y Gemma Ríos, siempre acompañadas por la red de amigues, travas, pibes trans, tortas, maricas y mostras detrás de escena.

-Gemma Ríos: De todo ese recorrido nace Conflagración. Una tragedia travesti, bajo la dirección de David Piccotto. Es una propuesta armada en Córdoba, con dramaturgia de Guillermo De Santis y fragmentos de poemas de Gemma Ríos. Nuestra idea principal fue poner el foco en el exilio y las alianzas que atravesamos las travestis. Un exilio que empieza desde que nacemos, porque no solo nos vamos de nuestra tierra natal, sino también de los hogares heterocissexuales expulsivos, lo cual se refleja en que la expectativa de vida del colectivo travesti trans siga siendo de apenas 35 a 40 años en Argentina. La obra muestra a dos travestis hermanadas por la supervivencia que se despiden al borde del afecto y de la ira: una elige quemar todo lo vivido y la otra amarrarse al pasado, convocando a un ritual trágico de memoria y renacimiento.

-Gemma Ríos: Nuestros principales deseos son viajar y llegar a lugares donde nos pueda ver el colectivo TTNB (Travesti, Trans, No Binario). Queremos volver a España y a Berlín para conectar con las realidades de las travestis latinas, marronas y racializadas que resisten en territorio europeo, marcado por una historia de colonización sangrienta. También nos gustaría expandirnos a países limítrofes como Chile, Bolivia, México y Uruguay. Ante la falta de representatividad, sabemos que crece la exclusión y la soledad, por lo que es fundamental okupar los escenarios. Necesitamos hablar de la reparación histórica que se le debe a las travestis sobrevivientes de las dictaduras militares. Si bien la obra es una tragedia, tiene el tinte del humor trava que nos sirve para sobrevivir a la hostilidad y al odio de quienes se enfrentan al reflejo de lo que no se animan a desear.

-Carmín Lupe: Hacia adentro de los proyectos artísticos se vive la misma precariedad que en muchos espacios de trabajo. Al ser autogestivas, le dedicamos muchísimas horas a la gestión y producción junto a Anika en la parte técnica, moviendo todo con muy poco dinero y sin subsidios culturales. La mayoría vivimos en las sierras, por lo que las giras a Córdoba y Buenos Aires implican costos altísimos de nafta, pasajes y estadía que dejan un margen de ganancia muy bajo, obligándonos a complementar con otros empleos como dar clases. A pesar de los tiempos complejos y de la legitimación de la violencia que sufrimos con cataratas de mensajes de odio en redes sociales, entendemos que estamos en resistencia permanente: plantarnos en la escena y seguir contando nuestras historias es una necesidad fundamental.

-Carmín Lupe: Tenemos muy buenas expectativas. A fines del año pasado dimos una función de Conflagración en Maquinal Espacio Cultural y la sala se llenó. Esta vez es una apuesta distinta porque nos presentamos solas como dúo, Carmelitas Clown, sin el despliegue de un elenco más grande o de nuestra banda de cumbia La Simbiótica. Queremos que se corra la bola para que más gente se acerque a sensibilizarse con esta realidad sobre el exilio travesti.

Como parte de nuestra política cooperativa, ofrecemos entradas con distintos valores y descuentos o invitaciones para personas trans, travestis, no binarias, jubilados, docentes y estudiantes.

Buscamos que este trabajo gestado en Córdoba logre lo que nos propongamos: que el hecho artístico haga reír, conmueva, emocione y transforme a quien venga a vernos.

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