Redacción Canal Abierto | El Sahel (que en árabe significa “costa” o “borde”) es una franja semidesértica al sur del Sahara que recorre el continente africano de este a oeste desde las costas del océano Atlántico a las del Mar Rojo. Abarca total o parcialmente los territorios de Senegal, Mauritania, Mali, Burkina Faso, Níger, Chad, Sudán y Eritrea.
La región sufre un proceso progresivo de desertificación con sequías extremas y reiteradas crisis alimentarias. Es una zona con fuertes tensiones internas entre los estados, grupos jihadistas e insurgentes, locales y regionales. Es, a su vez, una zona de tránsito de migrantes camino a Europa, tráfico de armas y de drogas… actividades con que se financian los grupos insurgentes que jaquean a los gobiernos y así ad infinitum. Estas hostilidades se incrementan porque el Sahel se ha convertido también en un escenario geopolítico donde juegan sus fichas las antiguas potencias coloniales con las emergentes potencias asiáticas.
La novedad, a partir de 2020, luego de sucesivos golpes de Estado en Mali, Burkina Faso y Níger, es la emergencia de gobiernos fuertes con líderes anticoloniales y soberanistas que están proponiendo una experiencia política distinta en la región con una impronta panafricana.
Para explicar el interés que concitan estos gobiernos, dentro y fuera de África, el historiador Sergio Galiana señala: “Ahí están pasando cuestiones que pueden habilitar un cambio de tendencia en la vinculación del continente africano con el mundo. Entonces me parece que es legítima esa atención, más allá de las turbulencias y del resultado incierto de los procesos políticos y de transformación que están sucediendo”.
“Estos tipos lo que se ponen como primer objetivo es que la gente coma. Parece una estupidez ¿no? Lógico que en países donde la mayor parte de la población es campesina, donde durante muchísimo tiempo la tierra era el medio para poder insertarse en el mercado mundial, se lo plantee. Está gente está diciendo: “Sí, sí, esto hay que hacerlo. Pero además que la gente coma”.
“Entonces, ponen empeño en aumentar la productividad agrícola para que la gente coma. Como política de estado, eso ya es un montón. Después hay iniciativas de nacionalización de las minas de oro. Es interesante que el Estado diga: ‘Esto no se lo doy a un privado. Esto lo hacemos nosotros y después discutimos cómo distribuimos la renta que nos genera esto”.
Galiana es historiador, titular de la cátedra Historia de la Colonización y Descolonización de la carrera de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. En mayo, la editorial de la Universidad Nacional de General Sarmiento le editó el libro “Las descolonizaciones en África”. Charlamos con él poniendo el ojo en la Alianza de Estados del Sahel que reúne a tres de estas naciones: Mali, Burkina Faso y Níger; las tres gobernadas por juntas militares comandadas respectivamente por el general Assimi Goïta (llegó al poder en 2020), el capitán ibrahim Traoré (desde 2022) y el general Abdourahamane Tiani (desde 2023). Sus administraciones siguen una línea soberanista, anticolonial y con un fuerte componente antifrancés, el antiguo amo colonial. Los países de la AES se retiraron de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), afín a la OTAN, que pretendía sancionarlos por no tener gobiernos elegidos democráticamente.
Colonización y descolonización
“La cronología en términos generales del África del siglo XIX y XX es muy diferente a la que manejamos en América Latina. Para nosotros el principio del siglo XIX, es el momento de las independencias. En África todavía ni siquiera había colonización. El periodo colonial en el continente africano, es un periodo breve, pero que se inicia a finales del siglo XIX y culmina alrededor de la década de 1960.”
“Particularmente en África Occidental, 1960 es el momento de la desarticulación de los imperios coloniales. La principal presencia en esa región es Francia, aunque Gran Bretaña también tenía territorios coloniales muy importantes, como Nigeria, Costa de Oro, que ahora es la República de Ghana, Sierra Leona y Gambia. Pero la presencia más importante era la francesa que continuó después de las independencias.”
“En el contexto africano en general, y en África Occidental en particular, fueron independencias negociadas. No es que no haya habido violencia, no es que las metrópolis quisieran descolonizar, se ven obligadas a abandonar esos territorios, pero con la excepción de Argelia, donde sí hubo una guerra de independencia, en el resto del territorio las descolonizaciones fueron negociadas”.
“Entonces, hay un proceso de devolución de autonomía que culmina en una independencia negociada. ¿Qué es lo simbólico? Que el Ministerio de las Colonias, que era como el ministerio de la Francia de Ultramar, cuando se producen las independencias pasa a llamarse Ministerio de la Cooperación. Entonces, lo que antes administraba las colonias, ahora coopera con los jóvenes estados independientes. Claramente hay una relación neocolonial muy fuerte y esa relación neocolonial hasta hace muy poco tiempo prácticamente no fue discutida”.
En enero de 2023, Burkina Faso solicitó la salida de las tropas francesas del país tras decretar el final de los acuerdos de defensa suscritos por ambos países, en un clima popular de recrudecimiento del sentimiento antifrancés y anticolonial entre los burkineneses y en toda la región.
Thomas Sankara
En Burkina Faso, entonces Alto Volta, “en los 80 hay un líder militar que organiza una revolución civil y militar que es Thomas Sankara. Estamos hablando en el contexto de la Guerra Fría, donde todavía había una alternativa al capitalismo occidental. Sankara es un líder político muy carismático que se plantea una revolución, se plantea un cambio de paradigma. De hecho establece vínculos con la Cuba de Fidel Castro, viaja a Cuba, Fidel Castro viaja a Burkina Faso”. La revolución cambió el nombre del país que significa “tierra de los hombres íntegros”.
“Hay una búsqueda de un camino propio que no es emular otro camino. Está claro que fracasó el modelo neocolonial, pero tampoco es que hay que copiar el modelo soviético; están buscando otra cosa. En general, siempre se piensa que estos países son incapaces del pensamiento propio o de búsquedas originales, que siempre están copiando modelos… Copiamos a los soviéticos, después copiamos a los yanquis, copiamos a los franceses. Ellos estaban pensando en otra cosa”.
“Esa experiencia es una experiencia súper interesante que termina abruptamente con un golpe de estado donde Francia y Estados Unidos tuvieron cierta responsabilidad (…) La de Sankara es una experiencia abortada y hay un recrudecimiento de la represión y una búsqueda de desarticular y desarmar ese legado”, que ahora Traoré recoge y reivindica.
El ajuste (otra vez)
“Lo que nosotros conocemos como los planes de ajuste estructural, los primeros se aplicaron en África y después se aplican en América Latina. Pero los piensa el Banco Mundial (BM), que es como el hermano del Fondo Monetario (FMI). El BM se ocupa de África más que nada y el FMI de América Latina, pero hacen las mismas tareas. Son tipos que están pensando en la reproducción del capitalismo a nivel global.”
“La receta siempre es la misma: achicar el Estado, aumentar las exportaciones, ver qué se puede vender al mercado mundial y promover eso. Ello tiene enormes consecuencias en todos los países, en África mucho más, porque parten de una base de desarrollo mucho más débil que en América Latina. Entonces, vos tenés que los servicios de educación, salud, lo que se había logrado con las independencias, en muchos casos se pierde. Las economías entran en un proceso de deterioro muy grande.”
“Hay un proceso de movilización política muy fuerte en contra de esos movimientos. Lo que es curioso porque también el BM presiona para que se eliminen los regímenes de partido único y que haya democracias multipartidarias. En realidad, simplemente lo que importaba es que haya elecciones y que se presenten muchos candidatos. Después si hay fraude, eso no se mira.”
“Eso generó una profunda crisis política y económica en el continente africano que recién se va a empezar a recuperar en los 2000 con un factor externo que es la aparición de China.”
