Martín Kohan: “Nunca sabemos bien cómo y por qué un amor se termina”

El escritor pasó por Canal Abierto para charlar sobre su última novela, “La separación”. Un diario de viaje por las rutas argentinas, por el encuentro de dos hermanos varones que sufren y, ante todo, por el misterio del desamor. Mirá acá la entrevista completa.
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Publicado originalmente el 28/08/2026

Redacción Canal Abierto | “Un viaje de ida. Una semana en un pueblo argentino. Un viaje de vuelta. Nada más. La separación no requiere de grandes acontecimientos para indagar en lo más profundo de las relaciones, de la intimidad y de la vida interior de sus personajes”.

Así se presenta La separación, la última novela de Martín Kohan, editada por Anagrama. El escritor, autor de trece novelas –dos de ellas llevadas al cine–, libros de cuentos y de ensayos, y profesor universitario, estuvo en Canal Abierto. En diálogo con Inés Hayes habló del proceso de construcción de los personajes y sus lenguajes, y contó por qué decidió meterse con el desamor. Un tema que, confesó, le aqueja y le preocupa.

“Me planteé el desafío de de escribir sobre algo de lo que no sé y de lo que no se puede saber; o al menos hay un núcleo que uno sabe que no va a saber. Un núcleo que va a resistir porque nunca sabemos bien cómo y por qué un amor se termina. Y escribir sobre la base de algo que va a ser indagado, pero nunca respondido literariamente, me planteaba un desafío que tenía ganas de encarar”.

Otro de los temas clave que aborda la novela tiene que ver con el sufrimiento masculino y el mandato de género de que, como cantaba Gardel en Tomo y Obligo, “el hombre macho no llora”.

El protagonista de la historia, Fernando, es un abogado que viaja a La Paz, un pequeño pueblo del interior cordobés, para  visitar a su hermano recientemente separado. El viaje que empieza en Retiro con el distanciamiento físico de su pareja, continúa en ese encuentro íntimo entre dos varones que dialogan sobre sus pesares.

Dice Kohan: “Hay una idea de Roland Barthes que me parece que acierta en el asunto cuando dice “todo enamorado se feminiza” (…) Es la idea de que, finalmente, uno cuando se enamora entra en una codificación que está socialmente establecida para mujeres. Pero por estas razones, y porque, en gran medida, a los varones se nos enseñaba a reprimir la sentimentalidad”.

“Entonces, en la novela, la construcción tiene que ver con una complicidad de varones. Porque en el mismo tango que cité, está al mismo tiempo el mandato de que un hombre macho no debe llorar, y también la complicidad de dos varones para confesarse que sufren por el desamor”.

Finalmente, toca volver a Buenos Aires, y allí se abre un nuevo diario. Porque en un viaje que se esperaba rutinario surgen personajes, un incendio, un control policial y una mujer encerrada en un baño. En el lapso, Fernando guarda la esperanza de que al final del trayecto su compañera esté en la estación para recibirlo.

“En el viaje de vuelta es explícito el propósito de que no pase nada. Y pasa de todo. La novela entra en una sintonía de una escena amorosa en la que el personaje en principio es feliz y desea que no pase nada”. “Solo que a veces –plantea el escritor– las cosas tienen esas vueltas. Y que no pase nada puede ser el motivo de una separación”.

Entrevista: Inés Hayes

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