Fabriquera, un disco pintado al óleo por Julieta Laso y Melingo

En el sexto álbum de su carrera, la cantora vuelve al tango guiada por “el maestro” Melingo. “Está en todo el disco muy presente, son sus canciones”, sostiene Laso. El 10 de septiembre en todas las plataformas.
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Julieta Laso

Por Nahuel Croza | Julieta Laso lanza Fabriquera, el sexto álbum de su carrera solista, producido junto a Daniel Melingo. Va a estar disponible en todas las plataformas a partir del 10 de septiembre y será presentado en vivo el 23 de octubre en el Teatro Margarita Xirgu, de San Telmo.

En las doce canciones reunidas en este trabajo, Julieta vuelve al tango arrabalero de la mano del “maestro”, como ella llama al ex Abuelo de la Nada.

Canal Abierto habló con la cantora al día siguiente del show “Un fuego para Melingo”, en el que junto a Pablo Dacal y Muhammad Habbibi Guerra, homenajearon al maestro que ancestralizó el 30 de junio pasado.

“No me esperaba esto, fue un golpe muy duro. Imaginaba este momento de otra forma, con él. Estábamos muy felices los dos, orgullosos de lo que habíamos hecho. Y ahora es todo sola y también en contacto permanente con él porque el disco es él básicamente, está producido por él”.

En este trabajo Melingo grabó por primera vez todas las guitarras de un disco, el clarinete, el piano e hizo voces y coros. “Está en todo el disco muy presente, son sus canciones”. En Fabriquera, Laso ofrece piezas inéditas, temas del propio Melingo, obras de Julián Centeya, de Evaristo Carriego, de María Celeste Torre (pareja del ex Abuelo de la Nada), de Patxi Andion y una versión de “La Seguiriya”, de Federico García Lorca.

“Trabajamos mucho, trabajamos dos años. Él me decía que este era un disco pintado al óleo, por el tiempo que nos había tomado. Escuchábamos mucho y volvíamos a grabar; él trabajó de una manera muy minuciosa, poniéndole mucho amor, muy serio, muy exigente. Y yo estoy muy orgullosa de este disco, pero va a ser todo un proceso en donde también estoy haciendo un duelo”, explica Julieta. “Ayer me encontré por primera vez cantando sus canciones sin él y comprendí que va a ser todo un proceso”.

-La verdad es que a mí la obra de Melingo me marcó muy fuerte, mucho antes de que yo pensara que iba a cantar, en la adolescencia. Con Tangos bajos y todo ese universo que apareció: Ufa!, Santa milonga, todo. Si a los doce años me marcó muy fuerte Tita Merello, a los dieciséis, diecisiete, Tangos bajos fue algo que me llegó y abracé. Creo que tiene mucho que ver con lo que hago, que influyó mucho. 

Diez años después empecé a cantar y cuando empecé a cantar pensé, “Quiero cantar con el maestro”. Fue lo primero que pensé y eso sucedió diez años más tarde de que yo comenzara a cantar. Me llamó para que lo acompañe en sus conciertos, en muchos, y para mí fue como un sueño. A partir de ahí nos conocimos y lo empecé a acompañar en casi todos los shows que iba dando, en todos los que podía. Inclusive me llevó de gira y hemos viajado. Desde ese momento no me le despegué.

Se generó una relación muy hermosa, de mucho amor, de mucho respeto. Bueno, él es mi maestro, yo lo considero mi maestro. Y ahí andaba yo con mi libretita anotando todo, porque estar con él era muy enriquecedor. Es una persona muy especial, muy sabio, en un momento de su vida de mucha experiencia, mucha sabiduría. Estar con él era aprender todo el tiempo. De hecho yo creo que me van a ir cayendo fichas a lo largo del tiempo de tanta cosa que me dejo, de tanto tanto crecimiento. A pesar de la tristeza agradezco infinitamente a la vida que me haya cruzado con esta persona tan maravillosa. 

-Montones. Él tenía un sentido muy espiritual del arte y hablando de música era como un oráculo, realmente, yo varias veces lo grababa.

Cuando nos juntamos por primera vez a hablar del disco, me habló mucho del protagonismo de la voz, de que era eso lo que íbamos a buscar. A partir de ahí trabajó mucho en dirigirme. Nunca en mi vida grabé tantas tomas de una canción. Él sabía muy bien lo que estábamos buscando y ahora, cuando escucho el disco, hay canciones en las que no me reconozco. Siento que me llevó por un camino que, de alguna manera, me cambió la forma de cantar. Estoy hablando de cosas profundas y sutiles. Ese camino lo voy a querer seguir transitando. Su paso por mi vida dejó mucha huella.

-Sí, me hizo grabar muchas, muchas veces mi voz en distintas tonalidades, cosas que no había experimentado. Entonces la voz tiene como un volumen, un peso y buscaba la forma, la métrica, trabajamos mucho, mucho, en la forma de frasear, de decir, en las imágenes, en todo. Fue exquisito trabajar con el maestro.

-Ahora tenemos toda la energía puesta en Fabriquera porque son más de dos años trabajando en esto. Muy feliz porque también pude por primera vez hacer un videoclip del disco con una directora de cine que admiro muchísimo, que es María Alché y un equipo de trabajo increíble con la participación de la maravillosa Cristina Banegas. Está por salir ahora, sale con el disco. Es del tema Corazón y hueso. El maestro lo vio y le encantó. Por suerte pudimos decidir todos juntos, hasta el lugar donde íbamos a presentar el disco.

¿Cuál es lugar más cómodo en el disco, que temas más te habían gustado?

-A mí me gusta mucho Cha digo. Que dice, “La calle está triste, la pieza está triste» (canta con voz gruesa de ultratumba). También amo Pequeño paria (que cuenta con la participación de Vicentico). Cuando nos pusimos a elegir el repertorio, el maestro me dijo: “Traé una lista de los temas míos que más te gustaría cantar”, y era interminable la lista, fue muy difícil decidir. Así que tengo amor por muchos de los temas.

¿Cómo fue la génesis? ¿Vos fuiste y le dijiste Dani, quiero grabar con vos o fue un cruce entre los dos?

-Ya estábamos compartiendo mucho y yo seguro le dije: «Maestro, yo quiero que me produzca un disco, por favor”. Y me dijo que sí enseguida y al otro día ya estaba trabajando y trabajaba sin parar. Era muy manija. Y yo soy una buena discípula.

Él recuerdo que no paraba de trabajar, todo lo que está por salir es una cantidad de material tan rico. Estaba haciendo un documental en el que lo acompañé todas las veces que pude cuando iba a grabar. Es un material riquísimo que va a salir seguro junto con su disco, también terminado y un montón de cosas que venía haciendo porque estaba trabajando sin parar. Entiendo que el documental, que muestra mucho de su recorrido, su búsqueda, pero también investiga el origen del tango, su raíz negra, es también su legado.

-El tango es mi género madre, supongo que no me hubiese animado nunca a cantar si no empezaba cantando tango. No puedo dejar de cantarlo. Amo profundamente el tango, pero la canción latinoamericana forma parte de mi vida desde muy chica. Soy muy fanática del folklore afro latinoamericano, del lado peruano, de la música yoruba, de la rumba, del guaguancó, de la cumbia colombiana, el huayno. Pertenece a mi vida cotidiana, digamos, y me voy dando los lujos de hacerlo. 

-Yo tengo una conexión con el norte desde muy, muy chica. vuelvo siempre y nunca imaginé que iba a vivir allí. De todas maneras hay que decir que vivo acá y allá, porque trabajo mucho por acá. Pero para mí es un regalo la experiencia de estar allá, de todo lo que pasa en el norte argentino con la música, con la cultura, me fascina y agradezco que me haya tocado eso.

El show | La presentación en vivo será el 23 de octubre a las 20 horas en el Teatro Margarita Xirgu, Chacabuco 875, CABA.

Agradecemos las fotos: de la producción del disco, Nora Lezano De shows con Melingo, Emiliano Rojas Salinas

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