Por Nahuel Croza | Die Linke, literalmente La Izquierda, el partido anticapitalista alemán liderado por Elif Eralp, ganó las elecciones estatales de Berlín celebradas el domingo 20 de septiembre, logrando un resultado histórico del 25,7% de los votos. A pesar del contundente triunfo, la fuerza debe forjar alianzas parlamentarias para gobernar, por primera vez desde la unificación, la ciudad-estado.
En segundo lugar quedó la CDU (Unión Demócrata Cristiana) del canciller Friedrich Merz, quien sigue cayendo en popularidad y en poder y calificó a las elecciones del domingo como un desastre.
En paralelo, en los comicios del estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental celebrados el mismo día, la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se alzó con la victoria con más del 37% de los sufragios, pero no logrará formar gobierno ya que, por el momento, ninguna fuerza se anima a quedar pegada a este partido de extrema derecha.
“Las elecciones regionales tienen un impacto fuerte a nivel nacional en Alemania. No son los primeros comicios que sacuden el sistema político, hace dos semanas tuvimos las elecciones en Sajonia Anhalt donde casi se lleva la mayoría absoluta el partido de la ultraderecha AfD”, sostiene Torge Löding, periodista y sociólogo alemán, a quien Canal Abierto acudió para analizar los resultados.
“Las elecciones de ayer plantean escenarios bien diferentes pero siempre con el factor del ascenso de la ultraderecha, aunque en ninguno de los casos va a llevar a un gobierno con la participación de AfD, lo más probable es que en estos dos estados se formen gobiernos de alianza entre la izquierda y la centroizquierda”, advierte el jefe de la oficina regional de la Fundación Rosa Luxemburgo en Buenos Aires, ONG relacionada a Die Linke.
Los guarismos del domingo en Berlín fueron los siguientes: Die Linke 25,7% (crece un 13,4% respecto a la elección de 2023); CDU 18,8% (-9,5%); AfD 16,3% (+7,2%); Los Verdes (Grüne) 14,3% (-4,1%) y SPD (Partido Socialdemócrata) 12,1% (-6,3%, el tradicional partido hace su peor elección histórica).
“Die Linke gana con una campaña fuerte en contra del alza de los precios (a causa de la guerra ruso-ucraniana) y que promete bajar el costo de la vida, sobre todo en el tema de los alquileres. Ahora, Elif Eralp debe formar coalición para gobernar; la apuesta es formar gobierno junto con el Partido Verde que en Berlín tiene un perfil bastante de izquierda, y los socialdemócratas que tienen un perfil bastante conservador. El tema de los alquileres para la izquierda está fuertemente vinculado con una política que propone nacionalizar las grandes empresas inmobiliarias en Berlín si no se consigue que haya viviendas a un precio accesible. Die Linke tiene eso como condición para formar gobierno, los Verdes aceptan pero el SPD se niega a cumplir esta condición”.
Otra posible coalición es la de formar gobierno liderado por CDU acompañada por los Verdes y los socialdemócratas. “Para los verdes sería complicado entrar a un gobierno con los conservadores y el SPD tiene el alma partida en este momento”, sostiene Torge.
Elif Eralp
Hija de refugiados políticos turcos, la dirigente de Die Linke representa un recambio generacional en la izquierda alemana. “Es una persona muy carismática, está vista como alguien de abajo, del pueblo. Sus padres fueron forzados a dejar Turquía durante el golpe de Estado de septiembre de 1980. Su madre estaba embarazada al migrar y Elif nació en Alemania. Representa a la gran población de migrantes del país; sería la primera vez que en Berlín gobierne una mujer de origen migrante”, explica el periodista originario de Hamburgo.
“El antirracismo, el antifascismo, crear una barrera ante al avance de la ultraderecha y una promesa de proteger todas las vidas en Berlín, combatir cualquier tipo de racismo, incluyendo el antisemitismo y el anti-islamismo, esa es la promesa de Elif y de la izquierda en este momento que entusiasma sobre todo a la población más joven”. Frente a las acusaciones de tolerancia al antisemitismo en sus filas, Loding sostiene: “Die Linke también defiende la vida de la gente en Palestina, en Alemania fácilmente se mezcla la acusación de antisemitismo a quien critica y condena las masacres que se cometen en territorio palestino en este momento”.
¿Alternativa?
“La propuesta de la ultraderecha tiene una agenda antimigrante, proponen la reemigración, la expulsión de gente, incluso con pasaporte alemán, para devolverlos a su país de origen. El segundo factor importante es la preocupación por la guerra de Ucrania y Rusia y el temor por una escalada del conflicto. AfD se muestra como una falsa promesa de paz y la gente pierde la confianza en los partidos tradicionales, ya no confían en que encuentren salidas diplomáticas para la actual crisis”, explica Löding.
“En el oriente de Alemania, en el territorio de la ex RDA, crece un sentimiento en la población que se sienten como ciudadanos de segunda clase y por eso rechazan a los viejos partidos, los partidos del sistema y la ultraderecha con su agenda radical ganan un apoyo fuerte y se apoderan del voto del espectro de la derecha”.
