Publicada el 21 de octubre de 2026
Redacción Canal Abierto | Durante la mañana de ayer, Facundo Heredia y Claudio Dellecarbonara, trabajadores del subte porteño y miembros del Secretariado Ejecutivo de la AGTSYP (Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro), fueron detenidos por la Policía de la Ciudad en el marco de una medida de protesta en la estación Juan Manuel de Rosas de la línea B, que no cortaba ni afectaba el servicio. Minutos después, cuando se presentó Néstor Segovia, secretario General del gremio, se acercó a los efectivos a preguntarles por qué se llevaban a sus compañeros y también lo arrestaron.
La acción sindical original había sido motivada por sanciones excesivas aplicadas por la empresa EMOVA, pero no complicaba el transporte. A la tarde, en respuesta a las detenciones, todas las líneas fueron paralizadas por los trabajadores.
En esta charla con Canal Abierto, Dellecarbonara explica detalladamente la situación, destaca la solidaridad obrera, denuncia la represión policial, la complicidad entre la concesionaria que administra el sistema de subtes porteños y el gobierno de Jorge Macri, su responsabilidad en las falencias y deficiencias del servicio y las graves condiciones laborales que se viven en los vagones, los talleres y los túneles.
“Hace más de 25 años que venimos peleando para que mejoren las condiciones de viaje y para que el subte sea cómodo, eficiente, seguro y barato como debería ser. Denunciando los negociados que tiene el Grupo Roggio, como antes Metrovías y ahora EMOVA y esos negocios que están garantizados por el gobierno de la Ciudad. No hacen la inversión ni el mantenimiento que corresponde”, advierte.
Los están rodeando de de solidaridad, ¿no?
-Sí, eso es bueno, es con todos los compañeros, con la organización. Es un abrazo a toda la clase obrera, me parece, porque estamos todos más o menos en la misma.
¿Qué fue lo que pasó?
-Bueno, por la mañana nos encontramos con la sorpresa de que por la medida que no afectaba el servicio, la liberación de molinetes, no solo que lo querían llevar detenido a un compañero delegado sino que lo querían sacar de los pelos de adentro de los lugares privados de los trabajadores, del vestuario, de los baños.
Ahí todos los compañeros, las compañeras intentamos evitar que esto suceda, no había orden judicial ninguna, no nos mostraron nunca ningún papel y cuando intentamos impedir que ingresen a la fuerza, bueno, ingresaron 30 policías. Fue cuando nos detuvieron tanto a Francisco Varela como a mí, que somos miembros del Secretariado del sindicato de los trabajadores del subte.
Nos esposan, nos pegan, lo que hace habitualmente la policía o las fuerzas represivas en general contra los trabajadores o contra cualquiera que proteste.
Nos suben a un móvil, nos hacen pasear un rato por toda la ciudad, nos dijeron que nos llevaban primero al CAT (Centro de Atención Transitoria) de Chacarita, después cambiaron, nos llevaron a la OSI (Oficina de Seguridad Institucional) que queda en Combate de los Pozos al 100, nos tomaron los datos, nos hicieron poner los dedos, cosas que supuestamente son habituales y ahí nuevamente nos trasladaron a Chacarita.
Otra vez todo el proceso de identificación, te desnudan, te revisan, nos sacaron sangre, hicieron muestras de orina. No sé, una serie de cosas que no son muy agradables para los trabajadores. Sobre todo los trabajadores que lo único que hacen es defender los derechos colectivos que tenemos y sobre todas las cosas hacen respetar la Constitución, donde dice que tenemos derecho a protestar y derecho a huelga.
Lamentablemente para el gobierno de la ciudad, para Jorge Macri, para la Justicia en general y los diferentes gobiernos incluido el nacional, parece que la Constitución dejó de existir, creen que por el solo hecho de gobernar tienen derecho a llevarse puesto las leyes y los derechos de de los colectivos, en este caso los nuestros, los trabajadores.
Pero lo que tiene de bueno todo esto más allá de lo feo que es que te lleven de la forma en que nos llevaron a nosotros, vivir todo lo que vivimos, es que la respuesta de nuestras compañeras y nuestros compañeros fue contundente, inmediata, espectacular. Eso nos llena de orgullo porque significa que la organización que venimos construyendo desde hace casi 30 años está fuerte y cada vez es más poderosa.
La solidaridad que también recibimos de parte de cientos de organizaciones sindicales, sociales, políticas, de jubilados, de estudiantes, de inclusive vecinos que venían y se acercaban a solidarizarse en las diferentes cabeceras. En Rosa yo estuve después de que me liberaron hablando con muchos vecinos.
Todo eso demuestra que hay una fuerza enorme para poder enfrentar estos planes de represión, persecución, judicialización y sobre todo el plan de hambre, de ajuste, de miseria de los diferentes gobiernos que lo quieren hacer pasar con represión.
Es la fuerza que tiene la clase trabajadora que es la que mueve el mundo y la fuerza que maneja los trenes, maneja los colectivos, mueve las palancas en las fábricas, atiende las oficinas, los bares, los hoteles, todo lo movemos los trabajadores y es ahí donde tenemos una responsabilidad, sobre todo los dirigentes de las centrales sindicales en empezar a discutir una respuesta realmente contundente, organizada de conjunto y sostenida en el tiempo, por eso yo ayer planteaba que hace rato que es tiempo de empezar a discutir una huelga general.
Es la única salida, esta gente no entiende argumentos, no entiende sentido común, están protegiendo sus negocios y los negocios de su clase y de sus amigos.
Una gran huelga general con acciones que vayan incrementando hasta desembocar realmente en una huelga general por tiempo indeterminado si hace falta para poder empezar a resolver los problemas que tenemos como clase, la desigualdad, la precarización laboral, los salarios que no alcanzan y el endeudamiento de las familias, la falta de presupuesto para la salud, para la educación, la falta de obras públicas, todos los problemas que estamos viviendo los trabajadores, no importa en qué lugar del país, no importa si estás en blanco, si no estás en blanco, si sos precario, si estás jubilado, si no estás jubilado, tenemos problemas que nos atraviesan a todos transversalmente y creemos, por lo menos algunos de nosotros, que la solución está en poner toda esa fuerza que tenemos al servicio de pararle la mano a este plan de ajuste tremendo que tratan de imponer a sangre y fuego con la represión, la persecución, la judicialización, inclusive hasta con la muerte.
Porque cuando salen de la forma que salen a reprimir estamos todos al borde de la muerte. Esa es la realidad.
Desde la parte judicial, ¿Qué saben ustedes? ¿Quién organizó esto? ¿Qué consecuencias tiene?
-Lo único que nos pudimos enterar es que la carátula que nos achacan es Desobediencia, que esta orden de detención de nuestro compañero delegado y las detenciones posteriores tanto de Facundo como la de Néstor (Segovia) y la mía ordenada por una fiscal ayudante de apellido Pla. Va en consonancia con lo que viene haciendo la fiscal Celsa Ramírez, una fiscal que es militante del PRO, que no tiene ningún grado de idoneidad para tratar de aplicar justicia, que desconoce la Constitución entre otras cosas y que acusa a los trabajadores del subte de asociación ilícita, a más de 180 de nosotros por el solo hecho de haber realizado medidas de fuerza como apertura de molinetes o la huelga en sí.
Entonces, no sabemos muy bien cómo sigue esta causa. Sí estamos citados para este viernes a la fiscalía a declarar, que iremos con nuestros abogados y ahí nos enteraremos más a fondo de qué se trata, pero seguramente todas las acciones que realizamos ayer como medida de autodefensa, insisto, garantizada por la Constitución, la sumen a esa causa como supuestos nuevos delitos de una banda de delincuentes que seríamos los trabajadores del subte y nuestra organización sindical.
¿Qué lectura hacen de las declaraciones del Jefe de gobierno?
-Yo lo digo claramente, es un delincuente, aparte de un mentiroso, y él es corresponsable de la muerte de seis de nuestros compañeros afectados por el asbesto que desarrollaron un cáncer y murieron producto de haber ido a trabajar. El asbesto es un material, un mineral cancerígeno que no debería estar en contacto con las personas, y en el subte sigue estando, no lo retiran.
El gobierno de la ciudad está obligado, inclusive por fallos judiciales, a retirarlo y a no poner a las personas en contacto con él, y no lo retiran.
Es más, nosotros tuvimos que hacer investigaciones, descubrir y denunciar que existía esto cuando el gobierno de la ciudad y la empresa EMOVA ya lo sabían desde hacía años cuando lo descubrimos y lo denunciamos, tanto de la empresa como el gobierno negaron la existencia del asbesto, trataron de esconderlo diciendo que los trabajadores éramos unos mentirosos, que en nuestra denuncia solo había una intencionalidad política.
Cuando no pudieron seguir tapando el foco con las manos, reconocieron que había asbesto, pero no se está avanzando con la premura que se necesita para retirarlo del subte. Entonces, es un delincuente y además un mentiroso porque en un tweet decía que a nosotros nos habían detenido porque habíamos paralizado el servicio, cosa que no es real, porque el servicio se paralizó justamente como medida de protesta después de que nos detienen por realizar una medida de liberación de molinetes que no afectaba el servicio. Y además, aunque hubiéramos interrumpido el servicio, tampoco es para que nos lleven presos, porque el subte a pesar de lo que dice el gobierno de la ciudad no es un servicio esencial. Servicio esencial es aquel que si se interrumpe pone en riesgo la vida de las personas o la seguridad nacional, y eso no es lo que sucede si se interrumpe el subte o cualquier medio de transporte público. Lo que buscan es generar un enfrentamiento entre trabajadores responsabilizándonos de los problemas del usuario cuando viaja en subte, pero se acuerdan del subte solamente cuando hay alguna medida de los trabajadores.
El resto del año, cuando nosotros denunciamos que hay asbesto y no lo sacan, que los trenes tienen 70 años de fabricación, que no tienen repuesto, que no se pueden arreglar, que se prenden fuego, que no frenan o que las escalas mecánicas y los ascensores no funcionan, o que las vías están todas rotas, la tarifa impagable que no tiene relación con el servicio, todo el resto de los días del año cuando denunciamos todas estas cosas, no se acuerda el Jefe de gobierno.
Y no se acuerdan muchos de los medios que ayer se rajaban las vestiduras diciendo, “pobres usuarios”. Bueno, nosotros hace más de 25 años que venimos peleando para que mejoren las condiciones de viaje y para que el subte sea cómodo, eficiente, seguro y barato como debería ser. Denunciando los negociados que tiene el Grupo Roggio, como antes Metrovías y ahora EMOVA y esos negocios que están garantizados por el gobierno de la Ciudad.
La mayor cantidad de plata que pueden se llevan, no hacen la inversión ni el mantenimiento que corresponde, el servicio es muy malo, muy sucio, hay plagas, ratas, cucarachas, alacranes, murciélagos, hasta sarna tenemos en los vagones y el gobierno de la ciudad es cómplice.
Por eso te digo que el que debería estar preso según su propio eslogan “el que no cumple la ley va preso”, es el propio Jefe de gobierno Jorge Macri, porque es un delincuente comprobado. Así que eso es lo que tenemos que enfrentar.
Una gran campaña mediática también, tratando de que otros trabajadores que viajan en su coche responsabilicen a los trabajadores y a nuestra organización de los problemas que se sufren cotidianamente y la persecución judicial, descuentos ilegales de salario, sanciones injustificadas, violaciones al convenio colectivos repetidas y cuando presentamos denuncia en la Justicia por todo esto y la Justicia nos da la razón y obliga a la empresa a dejar de hacer estas cosas, nadie cumple esos fallos y los delincuentes después terminamos siendo los trabajadores porque salimos a defendernos,
La verdad que es una locura y creo que la única forma de revertir esto es poniendo toda la fuerza de los trabajadores en una gran medida de fuerza, en un gran plan de lucha para que entiendan que con los trabajadores no se jode, porque nosotros somos los que generamos la riqueza, no ellos, que se las apropiaron de forma ilegal muchas veces o represiva, se las quita a los trabajadores.

