¿Qué hay detrás de la escalada del riesgo país?

Ilustración: Marcelo Spotti
Ilustración: Marcelo Spotti

El indicador trepó un 74% en tres meses, superó los 700 puntos y sigue sin techo. Pese al récord de exportaciones y la “bazuca” de dólares que dice tener el Gobierno, los mercados dudan. Las claves de la desconfianza.

Publicado 23/10/2016

Por Gladys Stagno | Luego de tocar un piso mínimo de 403 puntos básicos en julio, el riesgo país volvió a subir y cerró este jueves en 704 puntos.

Con ese número, el indicador que elabora el banco JP Morgan a partir del valor de los bonos en dólares de cada país aumentó para Argentina más del 74% en los últimos tres meses y nadie se anima a arriesgar cuál será su techo. La pregunta es por qué.

El frente externo

La explicación más habitual está asociada al frente externo. La suba de las tasas en Estados Unidos está impulsando a los inversores a salir de los mercados emergentes, la Argentina entre ellos. Pero desde julio el indicador nacional subió cerca de 270 puntos, mucho más que en los países vecinos, cuyo riesgo país ronda los 100 puntos promedio.

Según la consultora Outlier, la Argentina se desacopló completamente del contexto internacional y sus bonos registraron el peor rendimiento entre todos los países emergentes.

Lo cierto es que, en la práctica y con este riesgo país, Argentina debería pagar cerca de un 7% anual más de interés de lo que paga el Tesoro de Estados Unidos para colocar deuda en dólares.

Milei en caída

En lo que refiere al Gobierno, la explicación que éste quiere instalar es más local: si gana la oposición, el país va a perder acceso a los mercados internacionales de crédito. Como consecuencia, el riesgo creciente de que Javier Milei pierda las elecciones del año que viene –verificado en las encuestas de imagen presidencial en caída– hizo que los inversores empezaran a vender bonos soberanos y que esa desconfianza empujara hacia arriba el riesgo país.

Durante su discurso del miércoles en el Nueva Economía Forum, en Madrid, el propio Milei planteó: “Cuando nosotros ganamos las elecciones, el Riesgo País estaba en 3.000 puntos. Con mucho esfuerzo lo bajamos a 400 puntos, pero, bueno, vivimos en un mundo convulsionado”.

Luego recordó que la Argentina tiene “una mala historia crediticia por haber sido el máximo delfaulteador serial de la historia moderna” y le adjudicó la situación a tener enfrente “a una peste peor que los orcos, que es la franquicia argentina del socialismo del siglo XXI, que amenaza con romper todo el tiempo”.

“Cuando se tranquilice el escenario internacional y los argentinos validen este rumbo, sin lugar a dudas la Argentina va camino a experimentar un proceso de crecimiento como nunca se ha visto en la historia del país”, aseguró.

Pero los especialistas no coinciden del todo con la habitualmente monofocal visión presidencial, que muestra debilidad y mete miedo al mismo tiempo. Para muchos, existe una variable que tiene todo con ver con el indicador de riesgo en alza: la caída de la actividad y los vencimientos de deuda de 2027 y 2028 cuyo financiamiento aún está en duda.

Los dólares no alcanzan

Pese a que la deuda a pagar no aparece en el discurso oficial como un problema, en las últimas semanas el Gobierno se encargó de decir que cuenta con una “bazuca” de dólares para enfrentar los vencimientos que se aproximan. Pero los inversores aún tienen dudas.

Quizá porque la envergadura del tiro no está clara, ya que osciló entre los US$ 75.000 millones, según el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y los US$ 125.000 millones, según el Presidente.

Quizá la desconfianza persista porque, pese a que la Argentina experimenta un récord de ingreso de dólares comerciales –que ingresan por el agro y los hidrocarburos, principalmente–, estos no paran de irse.

Según un estudio del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), y a pesar del incremento de las exportaciones, “en lo que va del año la economía perdió 1.582 millones de dólares mensuales”.

“No alcanza el saldo comercial de la economía real para cubrir la salida de dólares de la economía financiera”, asegura el análisis de la investigación realizada por los economistas Diego Kofman, Lavih Abraham, Marco Kofman, Natalia Pérez Barreda y Sergio Arelovich.

Más allá de las afirmaciones contradictorias de Caputo y Milei, un relevamiento del Banco Provincia estimó que las reservas actuales con las que cuenta el país son de US$ 50.000 millones, lo que equivale al 7,4% del PBI. El promedio de los diez principales países de la región, sin contar a la Argentina, es de 15,3%.

Recesión en puerta

Finalmente, existe otra variable que explica en gran parte la incertidumbre de los inversores:  la actividad económica nacional sigue en picada.

A las puertas de una recesión técnica, en el tercer trimestre la recaudación tributaria siguió cayendo y, con ella, el empleo y el consumo.

Como consecuencia, las inversiones prometidas siguen en promesa y las mediciones internacionales ajustan a la baja las expectativas de crecimiento para la Argentina.

Ilustración: Marcelo Spotti

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