El FMI, recargado: Menos presión para el capital, más impuestos a los trabajadores

El Fondo explicitó su hoja de ruta tributaria para la Argentina y pidió ampliar Ganancias, revisar IVA y endurecer el monotributo. También hizo recomendaciones para aumentar la supervisión sobre las billeteras virtuales. Los detalles.
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Redacción Canal Abierto | El Fondo Monetario Internacional volvió a marcarle la cancha a la Argentina. Y, fiel a su estilo, en su último informe técnico sobre el país, explicitó cuál es la reforma tributaria que sugiere: menos impuestos para empresas y sectores exportadores, y más carga sobre las y los trabajadores.

La propuesta aparece en el denominado staff report que acompañó la revisión del acuerdo vigente con la Argentina y plantea un rediseño impositivo a mediano plazo orientado a incrementar la recaudación en torno al 3,3% del PBI, y acumular reservas.

Los asalariados

El objetivo declarado por el organismo dirigido por Kristalina Georgieva es compensar futuras reducciones de tributos considerados “distorsivos”, como las retenciones y el impuesto al cheque. Y, para hacerlo, el organismo internacional de crédito recomienda como primera medida ampliar la cantidad de asalariados alcanzados por el impuesto a las Ganancias.

En esa línea, tampoco se privó de cuestionar explícitamente la reforma impulsada durante el gobierno de Sergio Massa —y acompañada entonces por Javier Milei en el Congreso, cuando consideraba a los impuestos “un robo”— que redujo drásticamente el universo de trabajadores alcanzados por ese tributo.

Según el FMI, el Gobierno debería aspirar a que el 20% de los trabajadores formales pague Ganancias “como en 2019”. Actualmente, lo hace cerca del 6%. 

También los monotributistas y el IVA

El otro foco del FMI está puesto sobre el monotributo. El informe recomienda “alinear” las cargas efectivas y contribuciones sociales de ese régimen con el sistema general, lo que en la práctica implicaría una mayor presión tributaria sobre pequeños contribuyentes y trabajadores independientes.

Aunque el propio Fondo reconoce que el monotributo ayudó a formalizar empleo y ampliar cobertura previsional y sanitaria, considera que genera una “carga efectiva mucho menor” que el régimen general y que eso produce “fragmentación empresarial” y limita el crecimiento de firmas pequeñas.

El organismo también sugirió revisar exenciones y alícuotas reducidas del IVA, además de profundizar la reducción del llamado “gasto tributario”, es decir, los beneficios fiscales existentes.

Los endeudados y morosos

En paralelo, el Fondo también puso la lupa sobre otro fenómeno que viene creciendo al calor de la crisis: el endeudamiento vía billeteras virtuales y fintech.

Según advirtió el organismo, el aumento de la morosidad en créditos otorgados por entidades no bancarias requiere “más supervisión” estatal y controles regulatorios más estrictos. Y vinculó el deterioro en la capacidad de pago con las “tasas altas” y el deterioro salarial, al tiempo que expresó preocupación por la expansión acelerada del crédito digital.

La advertencia aparece en un momento en que las billeteras virtuales se consolidaron como una de las principales herramientas de financiamiento cotidiano para hogares golpeados por la caída del consumo y del poder adquisitivo. Y el pedido de mayor intervención estatal evidencia, una vez más, que el manual liberal es sólo para algunos sectores de la economía.

¿Y los ricos?

Pese a que la recaudación tributaria nacional acumula una caída real de entre 3,8% y 4,1% interanual y registra nueve meses consecutivos de retroceso ajustado por inflación (según datos oficiales y estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal), estas recargas impositivas no serán para todos.

La lógica general del documento es aliviar impuestos sobre capitales, exportaciones y grandes empresas mientras se amplía la base de contribuyentes que sostienen la recaudación interna.

Con el antecedente de recortes a las alícuotas de Bienes Personales, los impuestos internos sobre bienes de lujo y los aranceles a la importación, en los últimos días la gestión Milei-Caputo anunció una nueva reducción a las retenciones al agro y envió un proyecto de Súper RIGI al Congreso, que otorga fuertes beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios a sectores tecnológicos y estratégicos.

Lejos de cuestionar estas reducciones, el FMI sólo le reclamó al gobierno argentino compensar esa pérdida de ingresos ampliando impuestos a otros sectores, los más castigados por el ajuste que arrancó en diciembre de 2023: los trabajadores y los pequeños contribuyentes.

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