Del surtidor al supermercado: lo que costó la desregulación de los combustibles

Según un estudio, desde que asumió Milei, el combustible aumentó 558% y un salario promedio perdió el equivalente a 10 tanques de nafta súper. Mientras, Vaca Muerta produce más que nunca y la obra en rutas está detenida. El ajuste, en números.
TIEMPO DE LECTURA: 3

Publicada el 17 de agosto de 2026

Redacción Canal Abierto | Argentina produce cada vez más petróleo, pero los consumidores pagan el combustible como si el país dependiera de importaciones.

El planteo anterior no es una opinión: según un informe de Fundación Encuentro, la política de combustibles desregulada aplicada desde diciembre de 2023 convirtió a la nafta en uno de los principales motores del aumento del costo de vida.

El estudio —titulado El tanque que paga el ajuste— reconstruye la evolución del mercado desde la devaluación inicial del gobierno de Javier Milei. De acuerdo con la investigación, la combinación de una devaluación del 54% y la desregulación del mercado de combustibles permitió trasladar los incrementos directamente a los precios, a lo que luego se sumó la actualización de los impuestos específicos.

Las consecuencias, sostiene el informe, quedaron reflejadas en el poder de compra de los salarios: mientras llenar un tanque de 50 litros cuesta hoy más de $100.000, un salario privado promedio perdió el equivalente a 10 tanques respecto de fines de 2023. Al mismo tiempo, la nafta acumuló un incremento de 558%, muy por encima de la evolución de los ingresos.

Los que no tienen auto también lo pagan

Pero la investigación advierte que el impacto no se limita a quienes tienen automóvil. Como el transporte de mercaderías depende mayoritariamente del camión, el aumento del gasoil termina trasladándose al precio de los alimentos y de buena parte de los bienes de consumo. Según sostiene, el encarecimiento de los combustibles puede aportar “hasta 2,5 puntos” a la inflación anual.

Entre los cuestionamientos centrales a esta política está el criterio utilizado para fijar los precios internos.

Como destaca el estudio, actualmente Argentina produce más petróleo que nunca en su historia. Vaca Muerta, el motor de ese incremento, subió su producción “+47% en un año” y las refinerías están trabajando al límite de su capacidad instalada. “Aún así, el argentino paga como si el combustible viniera de afuera”, resume la Fundación Encuentro.

De igual manera, el estudio también pone la lupa sobre el destino del impuesto a los combustibles —pensado para la infraestructura vial—, asunto que volvió a las tapas de los diarios a raíz de las recientes declaraciones del novato Adrián Ravier, la semana pasada.

En conferencia de prensa, el pasado martes el vocero presidencial evitó especificar dónde están los $1,5 billones recaudados por este impuesto, luego de que se informara que una parte significativa de esos recursos permanecería colocada en diferentes instrumentos financieros.

Según Fundación Encuentro, con los fondos no utilizados podrían haberse intervenido “entre 20.000 y 25.000 kilómetros” de rutas nacionales.

Salir de la versión móvil