Redacción Canal Abierto | Mediante el decreto 1228/2026, el Gobierno volvió a prorrogar la entrada en vigencia del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que ya se había pasado de junio a noviembre, para diciembre de este año. Además, amplió de 6 a 12 meses consecutivos el período mínimo de aportes que deberá completar cada empleador antes de utilizar los recursos, pateando la puesta en marcha del mecanismo hasta principios de 2028, o sea, después de las elecciones de diciembre de 2027.
¿Qué pasó?
El Gobierno explicó que la medida responde a un requerimiento de los bancos y fondos de inversión que ahora recepcionarán los fondos destinados a los despidos, por la complejidad que implica poner en marcha el nuevo sistema. “La instrumentación de los mentados Fondos mediante los referidos vehículos del mercado de capitales requiere el desarrollo e implementación de nuevos procedimientos, herramientas y procesos operativos, así como la adecuación de los sistemas informáticos necesarios para su funcionamiento”, señala el decreto.
En La Política Online, el periodista y economista Juan Garriga aportó otro motivo: “250.000 empleadores aún no eligieron su fondo de indemnizaciones”. En la misma nota, habla de la guerra desatada entre los bancos, sociedades gerentes y fiduciarios por quedarse con ese botín.
Mientras, otros especialistas se refirieron a los problemas para el fisco que, mientras eso ocurre, implicará la medida, y que funda la prórroga de junio a noviembre primero y, ahora, a diciembre.
El periodista especializado Esteban Rafele, en una nota publicada en Letra P, le puso números a la sangría: USD 2.000 millones al año, que antes iban a ANSES y PAMI. Es decir, un 0.3% del PBI.
Así, mientras “los bancos y las ALYC pelean por las 560.000 cuentas de las empresas registradas que deberán aportar mensualmente 2,5% (las pymes) y 1% (las grandes) de la nómina salarial”, ese mismo monto “deja de ir a la Seguridad Social, cada vez más raquítica y dependiente del monotributismo”.
Y es que -recordemos- el FAL es un mecanismo creado a partir de la Reforma Laboral para que las empresas tengan recursos disponibles a la hora de pagar indemnizaciones y que, en consecuencia, sea más barato despedir. ¿Cómo? Con la creación de un fondo alimentado por dinero proveniente de una reducción de las contribuciones patronales que hasta ahora se destinaban al Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI), el sistema de empleo, el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y el régimen de asignaciones familiares.
En paralelo, el mecanismo implica la creación de fondos que serán manejados por bancos y fideicomisos financieros.
Por su parte Luis Campos, Investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, aventuró otras hopótesis: “El FAL desfinancia el sistema de seguridad social. Lo postergan para el 1° de diciembre de 2027. Opción 1: el gobierno reelige, reforma previsional y compensan menores ingresos con menos prestaciones. Opción 2: el gobierno no reelige, problema del siguiente”, señaló en X.

