Redacción Canal Abierto | “Hasta que no vuelvan a trabajar los 40 compañeros despedidos, seguiremos de paro”, aseguró a Canal Abierto el secretario de prensa del Sindicato de Aceiteros de Rosario, Sergio Díaz.

La huelga comenzó en la mañana de este martes 30 de enero, cuando se impidió el ingreso de los cesanteados a las plantas que la empresa posee en las localidades santafesinas de Alvear y Villa Gobernador Gálvez, en las cercanías de Rosario. “Los despidieron sin ningún tipo de justificación y de forma arbitraria”, aseguraron en el gremio.

Días atrás, y a través de su CEO en Argentina, la empresa llamó a obreros de sus plantas en Puerto San Martín, Villa Gobernador Gálvez y Alvear y ofreció el doble de la indemnización a aquellos que decidan retirarse voluntariamente.

“Hace una semana dialogamos con la empresa y convenimos en que si había retiros voluntarios, con acuerdo de las partes, no había problema. Pero que si alguien no aceptaba el retiro, no lo iban a despedir”, contó Diaz, y agregó: “la empresa rompió este acuerdo de palabra, nos engañó”.

Cargill indicó que apunta a un “proceso de transformación” para garantizar la “sostenibilidad” de sus operaciones. Sin embargo, mas allá de la justificación económica que aduce la compañía productora y acopiadora de granos, sus estados contables de 2017 -según informa su página web- reportaron una ganancia superior en un 85 por ciento respecto del año anterior. “Cargill exportó mas granos y aceite que cualquier otra. Hablan de una reestructuración que no tiene sentido”, advierten al respecto desde el Sindicato de Aceiteros de Rosario.

“Ya hicimos la denuncia correspondiente y estamos esperando que intervenga el Ministerio de Trabajo, pero si no tenemos respuesta y la empresa no se sienta a dialogar, el paro va a ser nacional”, lanzó Diaz.

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