Redacción Canal Abierto | La semana que viene el oficialismo pretende aprobar en la Legislatura un proyecto que modificaría cinco artículos de la “Ley de Basura Cero” aprobada en 2005. La norma original prohíbe explícitamente la incineración de basura, uno de los objetivos de la reforma en cuestión.

“Fuimos uno de los impulsores de la “Ley de Basura Cero”, y ahora pretenden modificarla de manera inconsulta, e incluso sin darnos la posibilidad de hacer una lectura del proyecto”, cuenta Jaqueline Flores, cartonera y promotora ambiental, referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). “Rechazamos que el Gobierno de la Ciudad se maneje de esta manera. No teníamos idea que querían modificar la Ley, de lo que nos enteramos hace 10 días”.

Cerca de 12 mil cartoneros y cartoneras recorren cada día la Ciudad de Buenos Aires y localidades del conurbano, separando los residuos reciclables. La mitad de ellos están organizados en 12 cooperativas, varias nucleadas en la CTEP, una vía para la formación de los trabajadores y de defensa de sus derechos.

Se trata de una labor que no sólo sirve de sustento a miles de familias, sino que a su vez reduce la basura que termina en los rellenos sanitarios del conurbano bonaerense, contaminando barrios enteros próximos a estos. “Somos nosotros los que más hacemos por el cuidado del medio ambiente”, asegura.

De acuerdo con los cómputos de CEAMSE, en 2017 la ciudad dispuso 1.101.202 toneladas de RSU en el relleno sanitario (sin contar generadores privados). Esto es sólo un 26% de reducción, incumpliendo aún la primera meta de la ley, prevista para 2010.

Por otra parte, según informan en la CTEP –producto de la crisis económica y las políticas de destrucción de fuentes laborales- en tan sólo dos años se sumaron 2 mil nuevos cartoneros.

“Los plazos de la Ley no llegaron a término por responsabilidad del Gobierno, no nuestra”, lanza Flores, y agrega: “La incineración es una solución para un país donde no hay cartoneros, nos hablan y ponen de ejemplo a Noruega”.

Información para un reciclado consiente

“Se habla de reciclado, pero no se sabe hacer separación en origen. Y lo poco que se sabe en la Ciudad es porque un cartonero o cartonera tocó la puerta de un vecino para preguntar si tenía tal o cual material para tirar”, explica la referente de la CTEP y relata cómo, con el tiempo, se fueron dando cuenta de que había un lugar que el Estado no estaba ocupando: el de proveer información a los vecinos sobre cómo y qué reciclar. Entonces las cooperativas y organizaciones que agrupan a los cartoneros parieron un nuevo sector con predominancia femenina, el de las Promotoras Ambientales.

“Nos dividimos las áreas de la Ciudad y salimos a explicar, timbre por timbre, quiénes somos y para qué necesitamos su material. Pero por sobre todas las cosas, para abrirle la cabeza a la ciudadanía”, señala Flores. “Para que los vecinos reciclen, no es necesario poner un impuesto o multa de por medio, sino brindar buena información”.

“La mujer cartonera siempre salió a hacer el trabajo a la par del hombre. Nosotros también levantamos 300 kilogramos en una carreta”, recuerda la promotora ambiental.

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