Redacción Canal Abierto | Este lunes comenzó en Gobernador Virasoro, Corrientes, un juicio histórico por crímenes de lesa humanidad. Se trata de la causa que investiga la desaparición de Marcelo Peralta y Neris Pérez, dos obreros del establecimiento yerbatero Las Marías, y también expone la complicidad de sectores empresariales con las violaciones a los derechos humanos en los años más oscuros del país.

Ambos desaparecieron en 1977 y eran dirigentes de la Federación de Trabajadores Rurales (FATRE), organización que en la década del 70, junto al Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), desnudó la explotación laboral en la principal empresa yerbatera del mundo, propiedad de la familia Navajas Artaza.

El único imputado de la causa es el militar retirado Héctor Torres Queirel, ex interventor militar de Virasoro y dueño de la Estancia María Aleida, donde fue capturado, muerto y desaparecido Peralta.

El caso llegó a juicio oral finalmente tras la presión de familiares, sobrevivientes y militantes de derechos humanos y tuvo desde el lunes tres jornadas de audiencias. El Tribunal Oral Federal de Corrientes, integrado por los jueces Lucrecia Rojas de Badaró, Víctor Alonso y Fermín Ceroleni, se trasladó hasta Virasoro para tomar declaración testimonial a unos 25 testigos entre los que se destacan sobrevivientes y familiares de las víctimas.

Durante la primera audiencia, Torres Queirel se negó a declarar, pero sí testimoniaron Ramona Sánchez, esposa del desaparecido Pérez, sus hijos Jorge y Aníbal; Genara Díaz, esposa de Marcelo Peralta; Clara Mercedes Figueredo y Aureliano Acevedo.

El relato de la tres mujeres, las primeras en declarar, describe relaciones laborales caracterizadas por la explotación, los atropellos, la precarización y el sometimiento.

El martes, en la segunda, fueron citados Carlos Escobar, Ramón Falcón, Juan Manuel Gómez, María Bernal (hija de Jacinto), Pablo de la Cruz Franco, Ramón Peralta y Agustina Altamirano, ex trabajadores de Las Marías y familiares.

A la tercera audiencia estaban citados miembros de la policía de Virasoro durante la última dictadura cívico-militar, que sospechosamente no fueron hallados en su domicilio por “error de información”. Sin embargo, el único policía que se presentó, el excomisario Ramírez, confirmó el accionar del Ejército en la intervención de municipios, comisarias y empresas, y la colaboración de todos ellos para secuestrar, torturar y desaparecer gremialistas.

Neris Pérez era secretario adjunto de FATRE. Fue secuestrado el 2 de junio de 1977 de su casa por un grupo de tareas. Eran cerca de las 21.30. Se presume que murió en un Centro Clandestino de Misiones.

Marcelo Peralta era delegado de FATRE, y fue capturado el 29 de junio de 1977 por  fuerzas militares que irrumpieron en el conventillo en el que vivía, en la estancia María Aleida, propiedad de Torres Queirel, plantación satélite del grupo Navajas.

 

VIDEOS Realización: Nicolás Amadio / Entrevistas: Alicia Rivas

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