Redacción Canal Abierto | En un lunes marcado por el cese de actividades de la aerolínea de bandera, funcionarios del Gobierno salieron a calentar más el clima. Marcos Peña defendió el trabajo de la “gestión honesta” que mejoró la situación de Aerolíneas Argentinas, y apuntó contra los sindicatos al decir que no defienden a la empresa sino a “su espacio de poder o a sus privilegios”.

Por su parte, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, acusó a las asociaciones sindicales de tener “actitudes patoteriles”, mientras anunciaba que en 2019 habrá dos aviones menos “porque es muy difícil competir en vuelos internacionales”.

Sin embargo, Marcelo Uhrich, secretario de prensa de la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales, explicó: “hay un achicamiento hace ya dos años prácticamente, en el cual se sacaron rutas internacionales. Hoy el déficit de Aerolíneas estaría en cero si la ruta a Barcelona, por ejemplo, seguiría volando. Era un destino que generaba cerca de US$200 millones de ingresos al año”.

En medio de esta crisis aerocomercial, Aerolíneas no es la única perjudicada. “Andes devolvió aviones, está echando al 40% del personal. LAN de Argentina ya devolvió dos aviones y cesanteó a cerca de 700 trabajadores, cerrando el call center y otra serie de sectores. Esto obviamente va en demérito de la situación y de la actividad aerocomercial a nivel nacional”, manifestó Uhrich.

El paro de 24 horas por el que se suspendieron los 371 vuelos de las empresas nacionales Aerolíneas y Austral, surge del conflicto por la falta de pago de la actualización de los sueldos desde septiembre que los dejó con una pérdida salarial por encima del 20%, y la negativa a reabrir negociaciones hasta 2019.

“La negativa de la empresa y del Ministerio de Trabajo a generar una reunión a través de una conciliación para sentarnos a negociar y terminar con esta compleja situación se desencadenó en este cese de actividades”, explicó el referente de UPSA.

Sobre esta situación, Dietrich manifestó que no se pidió la conciliación “porque es por un tiempo, termina y el problema lo tenés”.

En medio de estas discusiones, la empresa que aprovechó el enojo de la gente por los vuelos cancelados fue FlyBondi. La polémica low cost lanzó una campaña publicitaria bajo la consigna #VuelenUltraLowCost, donde de paso aprovechó para “vender” el ajuste presupuestario impulsado por el Gobierno en línea con FMI. “Dar el ejemplo es el camino. Si todos nos ajustamos, podemos contribuir al ahorro del país”, reza un flyer en redes sociales. En otro, además de etiquetar a cuentas de legisladores, asegura: “Bajar el gasto público es clave en una época en la que todo el mundo se ajusta”.

“Una empresa que en menos de un año tuvo 870 incidentes por fallas técnicas de mantenimiento no es confiable, en absoluto”, explico Uhrich, que además tiene 38 años de servicio en la actividad.

Además, destacó que “todo este proyecto que tiene el gobierno es el vaciamiento y desaparición del grupo Aerolíneas Argentina para dejarle el espacio aerocomercial y el negocio –porque esto se trata de un negocio- a las empresas que han traído que son generadas por los amigos de ellos. Esto no se trata de beneficios ni de privilegios. Es todo lo contrario. Defender las fuentes de trabajo”.

 

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