Redacción Canal Abierto | Según el informe mensual del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), los precios de los 50 principales medicamentos aumentaron un 4,2% en mayo, respecto del mes anterior. Dentro de esa lista, los diez remedios que mas incremento tuvieron registran un alza entre el 7,9% y 9,2% en mayo.

Por su parte, la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) y el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFyB) destacaron que la inflación acumulada para los medicamentos en lo que va de 2019 llega al 36%, diez puntos por encima del promedio. Sólo en los primeros 15 días de junio la suba llegó al 3%, casi igual que la inflación registrada por el INDEC en mayo.

Este aumento inflacionario, combinado con la quita de entrega gratuita del PAMI, convierte a los medicamentos en productos de difícil acceso para la mayoría de la población, especialmente para los adultos mayores.

Según las proyecciones de INDEC, para el año 2019 serán 6.983.377 los habitantes de nuestro país mayores de 60 años. El mayor consumo de fármacos se da en este grupo etario debido a la medicación para tratar enfermedades crónicas tales como cardiopatías, diabetes, hipertensión arterial, osteoporosis, etc. En esta realidad, es muy probable que la morbimortalidad aumente en los próximos años debido a estas causas.

El CEPA desglosó los datos contundentes de la situación de gran fragilidad que atraviesan los adultos mayores. “La jubilación mínima en mayo de 2019 alcanzaba $10.410 (en junio de 2019 aumentará a $ 11.525), lo que implica un aumento de 172% entre mayo de 2015 y mayo de 2019 (y de 201% entre mayo de 2015 y junio de 2016), mientras que la inflación de los medicamentos en el mismo periodo alcanzó 314%”.

Los profesionales de la salud advierten que los tratamientos médicos se descontinúan o abandonan por el alto costo de los medicamentos. «Es común que los jubilados vayan deambulando de farmacia en farmacia preguntando precios y que terminen comprando uno de los tres remedios recetados«, explicó Marcelo Peretta, titular de SAFyB.

Lo cierto es que este escenario inflacionario no sólo afecta a quienes necesitan de los fármacos para gozar de buena salud. Según el SAFyB, en los primeros cuatro meses del año 39 farmacias bajaron sus persianas, mientras que en los últimos 45 días cerraron otras 22, lo cual da un total de 61 locales que desaparecieron.

«Nosotros registramos 61 bajas en el padrón de afiliados, pero debe haber más que cerraron y no estaban registrados en nuestro sindicato. Además, en la provincia de Buenos Aires más de 300 farmacéuticos dejaron de trabajar en blanco con recibo de sueldo y pasaron a revestir como monotributistas, en un fenómeno de gran precarización», señaló Peretta.

De acuerdo a los datos de la COFA, la caída en las ventas de medicamentos registró un retroceso del 13% interanual en mayo. «Como producto de la crisis se ha achicado un 10 % los planteles de personal por aplicación de los procedimientos preventivos. Esto también se debe a la caída de un 10% al 20% en la facturación de todo el sector, que anualmente mueve cerca de $6.000 millones «, destacó Peretta.

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