Redacción Canal Abierto | El 15 de marzo de 2020, Pilar Riesco murió tras caer de un cuarto piso en Nueva Pompeya, donde vivía su pareja Patricio Reynoso. La Justicia consideró el hecho como un femicidio y descartó la versión del acusado (Reynoso), quien había dicho que ella misma se había arrojado por el balcón.

“El imputado estuvo detenido cuarenta días con prisión preventiva. Para la jueza Graciela Angulo de Quinn el coronavirus frenó la causa y la Cámara de Apelaciones pidió las pruebas complementarias. Al no estar esas pruebas, lo dejaron libre por falta de méritos, pero no lo sobreseyeron, que fue lo que pidió su abogado”, señaló Federico Riesco, hermano de Pilar.

La causa se encuentra frenada y la familia de la víctima pide ser escuchada. “Creemos que quien asesinó a mi hermana está libre. Si llegamos a esta instancia es porque la Justicia no nos está respondiendo y ya no encontramos otro camino. Este es el camino más doloroso, revivir todo esto, pero no nos queda otra forma de pedir justicia. Hoy somos la voz de mi hermana y no vamos a parar hasta conseguirlo”, expresó Federico.

Los resultados que surgieron de la autopsia al cuerpo de la víctima y los estudios médicos forenses al imputado fueron determinantes para calificar el hecho como un femicidio. Si bien la autopsia reveló que la causa de la muerte fue un traumatismo de cráneo producto de la caída, en Pilar se advirtieron golpes previos al impacto y amarraduras en los brazos. También se hallaron rasguños en el cuerpo de Reynoso, signos de la defensa ejercida por la víctima.

“Él queda libre porque la jueza no dispuso de las pruebas complementarias en el momento que lo tenía que hacer. Hay muchas pruebas que apuntan al imputado y desmienten lo que dice la testigo”, comentó Federico.

Y agregó: “Citaron a dos amigos de él. Una dijo que no había visto ningún acto de violencia ni nada parecido, y el otro que dijo que mi hermana era muy celosa, la calificó de enferma y que lo volvía loco. No se citó a una amiga de mi hermana, ni a los vecinos. Hay dos testigos que el policía menciona en el momento del hecho que dicen que a mi hermana la arrojó este muchacho y no se les tomó declaración. La única testigo que apareció es una amiga de él que supuestamente vio y escuchó todo desde la terraza de un colegio en el que su madre trabaja y donde ella se encontraba tomando mate”.

En la declaración, la testigo asegura que Pilar se agarró de la baranda, pasó una pierna primero y después la otra y luego se arrojó. Criminalística no registró ninguna huella dactilar en la baranda. Reynoso también declaró que la joven lo amenazó con un cuchillo Tramontina verde y ahí tampoco se encontraron huellas.

“Queremos que la causa siga su rumbo. Hace ya ocho meses que pasó esto y todavía no hay respuestas. No sabemos por qué no responden nuestros escritos. Mi abogado mandó más de doce para que la jueza responda, el fiscal no aparece y no tenemos respuestas. La jueza jugó con mi familia y no se lo voy a perdonar nunca. Siendo mujer no se puso en el lugar de otra mujer. Mi hermana tenía 21 años. Esta persona destruyó mi familia y lo único que quiero es justicia”, finalizó Riesco.

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