Redacción Canal Abierto | En los primeros días de marzo el colectivo Familias por la Salud Colectiva  presentó un amparo ante la Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires pidiendo que no sea obligatoria la presencialidad en la clases de las escuelas porteñas.

El reclamo, con el patrocinio de la Asociación Civil Nace un Derecho, fue presentado en el juzgado Contencioso Administrativo y Tributario N° 13, Secretaría N° 26, a cargo del juez Guillermo Scheibler.

Ante el sorpresivo fallo híper urgente  del la Cámara de Apelaciones porteña, que resolvió este domingo a favor de que haya clases presenciales, y la intempestiva conferencia de prensa del jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, las familias reimpulsan el reclamo y esperan que la justicia se expida a la brevedad.

Carolina Fabrizio, integrante del colectivo explica a Canal Abierto que “se daba la situación de que muchas familias de manera espontanea querían no enviar a sus hijos al colegio para preservarlos a ellos y al resto del grupo familiar, y muchas escuelas ante esto amenazaron con quita de vacantes, con hacer intervenir a Minoridad, cosas terribles como interponer una supuesta deserción escolar”

“El trámite judicial avanzó favorablemente, estamos solicitándole al juez que saque la medida cautelar”

Y sobre el fallo que emitieron ayer los jueces Marcelo López Alfonsín, Nieves Macchiavelli y Laura Perugini, desconociendo el DNU con las restricciones sanitarias que emitió el Gobierno Nacional, explica:

“Estamos ante un escenario de incertidumbre total, en la franja etaria en la cual crecieron los casos de manera exponencial es justamente la franja entre 9 y 19 años, con lo cual es cada vez más urgente proteger a la sociedad en su conjunto y en concreto a los niños, niñas y sus familias”.

“La verdad es que esto parece un cuento de ciencia ficción, una realidad distópica, porque justamente nosotros que somos amparistas sabemos perfectamente bien que una medida que toma un colectivo de familias rige solamente para las familias que la pidieron, es decir, si nosotros ganáramos este amparo por la no obligatoriedad, eso no significa que todas las familias acceden a esa opción, solo quiere decir que sentamos jurisprudencia, un precedente favorable para que luego otras familias puedan acudir a la justicia o que la justicia tenga fuentes previas, que hoy no las tiene porque la situación e pandemia es inédita, pero de ninguna manera el juzgado en lo Contencioso y Administrativo podría expedirse a nivel federal en torno a un DNU”, agrega.

“Además con qué rapidez se le dio curso a ese amparo mientras nosotros estamos hace un mes y medio batallando”, lamenta.

Familias por la Salud Colectiva rechaza la obligatoriedad de asistencia a las aulas por las deficiencias de infraestructura en las instituciones educativas, la falibilidad de las burbujas, la falta de insumos tanto para docentes como para personal de limpieza, la falta de ventilación, las pocas posibilidades de cumplir el protocolo en el caso del transporte público, dificultades para aplicar los protocolos en los niños más chicos, la lentitud en el plan de vacunación, etc. Además exigen que se garantice la educación virtual y telemática.

“No nos oponemos a la presencialidad, sino a la obligatoriedad”, explican en un comunicado.

“Frente a las amenazas e intimidaciones de parte del Gobierno de la Ciudad para imponer a las familias la “presencialidad cuidada”, dejando el derecho a la salud de nuestros hijes a su criterio y arbitrio, decidimos presentarnos en la justicia”, agrega el texto.

“Si bien entendemos que las clases son importantes, nos parece por lo menos violento y cohercitivo el hecho de que no se respete el derecho de elegir la forma en la que cada familia asume la pandemia sin poner en riesgo la salud y vida de nuestrxs hijes y toda la  comunidad educativa, y las herramientas que utiliza para afrontar la educación de sus hijes en este contexto único. También nos parecen violentas  las constantes amenazas e intimidaciones a las que se somete a las familias para imponer la obligatoriedad de la presencialidad en pandemia”, advertían el 9 de marzo.

“Asimismo denunciamos que el Gobierno de la Ciudad no cumple con sus deberes de asegurar educación virtual para los exceptuados y este también es un punto del reclamo del Amparo presentado”, suman.

“Tenemos confianza porque vemos que el juez está actuando de manera imparcial, mas allá del tiempo de demora que son los tiempos habituales de la Justicia, lo que sucedió ayer fue completamente insólito, que un amparo salga en un lapso tan breve. Nos ponen contra la espada y la pared, porque el derecho a la educación es inalienable, pero el derecho a la salud y la vida también lo es”, concluye Fabrizio.

 

Fotos: @dicoluciano

Recibí más periodismo de este lado

Archivo historico