Redacción Canal Abierto | La habitual marcha por el Día del Patrono del Trabajo que los movimientos sociales y las organizaciones de trabajadores realizan desde 2016 partiendo desde la Iglesia de San Cayetano hasta el Congreso Nacional y la Plaza de Mayo, se concretó esta mañana a pleno rayo de sol, atravesando toda la ciudad de oeste a este por la avenida Rivadavia.

A los reclamos habituales que generó la crisis del gobierno de Cambiemos, se sumaron este año los pedidos por la consecuencia de la pandemia, como el reconocimiento al trabajo de quienes sostuvieron la alimentación en los comedores comunitarios, una ley de salario básico para la economía popular y el acceso al crédito no bancario.

Encabezaron la movilización la Corriente Clasista y Combativa (CCC), la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), el Movimiento Evita, la CTA Autónoma, la Federación Nacional Campesina, la UTT, Somos Barrios de Pie, el Frente Darío Santillán, entre muchos otros.

En plena movilización, Esteban “Gringo” Castro, secretario General de la UTEP, aseguró: “Necesitamos una economía que ponga el eje en la solidaridad y el compromiso con los más humildes y una producción al servicio de esto”

Por su parte, Hugo “Cachorro” Godoy, de ATE y la CTA Autónoma, destacó la necesidad de “un salario universal para poder poner un piso de dignidad para la vida de nuestro pueblo y frenar esta caída donde se incrementan el hambre y la pobreza”

En relación a la propuesta, desde el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) de la CTA-A, se propone un ingreso básico universal para toda la población en situación de informalidad y desempleo, entre 18 y 65 años, equivalente a la línea de indigencia según el cálculo del INDEC, complementado a su vez con la Asignación Universal por Hijo (AUH) para la población infantil y un haber mínimo universal para los adultos mayores.

Según destacan desde el IPPyP, esto representaría una renta universal básica e incondicional, algo fundamental para establecer un piso alimentario tras varios años de intensificación de los índices de pobreza y hambre, pero también se contempla la creación de una red de empleo y formación garantizada por el Estado nacional, asociado a un proceso de reestructuración productiva y social del país.

En ese sentido se expresó Ricardo Peidro, titular de la central.

El proyecto propuesto por el IPPyP y la CTA Autónoma prevé la utilización del 2,9 por ciento del PBI, mejorando los ingresos y la situación laboral de al menos 4 millones de personas, logrando a su vez un impulso al consumo, aumentando la demanda y la actividad productiva.

Por su parte, Eduardo “Vasco” Murúa, director nacional de Empresas Recuperadas del Ministerio de Desarrollo Social y referente del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas, destacó lo logros del sector para esta etapa y aseguró que “es necesario general más trabajo”

Plaza de Mayo / Foto: Drone @dicoluciano

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