Redacción Canal Abierto | Comienzan las clases en la Ciudad y el gobierno porteño llamó a licitación para definir qué empresas se ocuparán de la alimentación de los estudiantes de las escuelas públicas hasta 2025.

Según informó el Observatorio del Derecho a la Ciudad, la misma tiene un presupuesto total de $50.055.347.712, y para el 2022 el monto calculado es de $12.104.107.845, cuatro veces más que el presupuesto destinado a Infraestructura Escolar.

Las empresas tienen tiempo para presentar las ofertas hasta el 11 de marzo, es decir, menos de un mes desde la publicación de la convocatoria en el Boletín Oficial de la Ciudad, y sólo se tendrán en cuenta las ofertas presentadas por las firmas interesadas que hayan abonado el arancel correspondiente al valor del pliego, es decir, $795.000.

“Estos rasgos de la Licitación -el escaso tiempo para presentar ofertas y el valor del pliego- permiten sospechar que el gobierno de la Ciudad continuará dejando el servicio de comedor, refrigerio y desayuno de más de 290 mil estudiantes en manos de las 19 empresas que desde hace años, y en algunos casos décadas, lo llevan adelante”, señalaron desde el ODC.

A su vez, explicaron: “Se trata de las mismas 19 empresas denunciadas reiteradas veces por familias, docentes y hasta por organismos públicos (la Auditoría de la Ciudad llegó a llamarlos “incumplidores seriales”) por el pésimo servicio de comedor que brindan en las escuelas porteñas”.

Cabe recordar que una de ellas, la empresa Lamerich SRL, en la primera y única semana presencial del ciclo lectivo 2020 intoxicó a más de 100 estudiantes de seis escuelas donde es proveedora de “alimento”. Además, pese a manejar contratos con el gobierno porteño por $613 millones sólo en 2020, está inscripta como una Sociedad de Responsabilidad Limitada, por ende, no tiene la obligación de presentar balances comerciales ante la Inspección General de Justicia.

“Las mismas empresas se encargaron de proveer la Canasta Escolar Alimentaria durante la pandemia, cobrando sobreprecios al GCBA de hasta el 50%, tal como denunciamos desde el OCD y el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) en otros informes. Empresas que adujeron que más de un tercio del costo de los bolsones de comida correspondía a ‘mano de obra’, mientras por un lado reducía el sueldo de sus trabajadores entre un 25% y un 50%, y por el otro pedían y recibían el ATP”, agregaron desde el Observatorio.

También informaron que estas empresas mantienen contratos millonarios con el gobierno porteño, y al mismo tiempo registran abultadas deudas con el propio Banco Ciudad.

“Que el gobierno porteño vuelva a entregarle el servicio de comedores escolares a estas 19 empresas sólo puede entenderse como parte de las aspiraciones presidenciales del jefe de Gobierno. Ya en 2015, muchas de ellas -Friends Food S.A, Teylem, Siderum y Arkino- fueron aportantes a la campaña electoral de Cambiemos, al igual que la “Cámara de Concesionarios de Servicios de Comedores” y Servicios Integrales de Alimentación S.A”, indicó el ODC.

Al mismo tiempo, desde el Observatorio señalaron que para terminar con este negocio, el sistema de concesiones para comedores escolares debe darse un profundo debate. “Organizaciones, docentes y cooperadoras debemos exigir un debate democrático sobre un aspecto tan central como es la alimentación de les estudiantes. Es la única manera de terminar con el negocio. Se debe promover la Ley N° 6376 de Promoción de la Economía Social incorporando a los trabajadores de la economía popular que producen alimentos, garantizar una verdadera alimentación (nutritiva y abundante) para les estudiantes y fortalecer una escuela pública de calidad”, finalizaron.

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