Biden renuncia, Kamala se prueba el traje y Trump sigue siendo el favorito 

A cuatro meses de las elecciones, el mandatario cede a las presiones y respalda a su vice. Así, el magnate republicano, con 78 años, se convierte ahora en el candidato presidencial más viejo de la historia de EE.UU. y pierde su principal caballito de campaña.
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US President Joe Biden and Vice President Kamala Harris appear on the Truman Balcony of the White House in Washington, DC to view the Independence Day fireworks display over the National Mall on Thursday, July 4, 2024. Photo by Tierney L. Cross/UPI

Redacción Canal Abierto | A casi un mes del fatídico debate en Atlanta que lo puso en ridículo y tras varios traspiés públicos, Joe Biden cedió a las presiones y renunció a la candidatura para su reelección como presidente de los Estados Unidos.

Lo hizo a través de una carta donde defendió los logros de su gestión en estos tres años y medio, obviando -por supuesto- los fracasos o falencias que lo llevaron a dar un paso al costado.

Por cierto, se trata de una renuncia histórica en un país en el que es uso y costumbre darle la chance de un segundo tiempo a sus mandatarios. En el pasado, sólo Lyndon Johnson y Harry S. Truman declinaron esta oportunidad, aunque en ninguno de los dos casos con tanta proximidad a las urnas como ahora.

De todos modos, lo más relevante del texto de Biden fue el apoyo y respaldo a su vice, Kamala Harris. “Demócratas: es hora de unirse y vencer a Trump. Hagámoslo”, insistió el octogenario presidente.  

De confirmarse, la ex senadora y fiscal volvería a hacer historia, como cuando se convirtió en la primera mujer afroamericana y de origen asiático en llegar a la vicepresidencia. Sin embargo, nada está dicho y aún queda un largo trecho.  

Además de la venia presidencial, Harris ya consiguió muestras de apoyo de decenas de senadores y representantes, como Bill y Hillary Clinton. No así, al menos hasta el momento, de figuras como la ex líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, o el ex mandatario Barack Obama.  

Es que la principal desventaja para Kamala es la de cualquier candidato en funciones: tendría vedada la bandera del cambio. Por el contrario, estaría obligada a enarbolar la idea de continuidad, poco atractiva para una sociedad desencantada y sumida en la polarización política extrema.  

En parte por esto, no son pocos los gobernadores demócratas -por ejemplo, Shapiro (Pensilvania), Gretchen Whitmer (Míchigan), Roy Campbell (Carolina del Norte) o Andy Beshear (Kentucky)- que también se anotan para encabezar o acompañar las boletas de octubre.  

En la misma línea, otros apuestan a nombres alejados de la política tradicional -del mundo del espectáculo, por ejemplo- e incluso promueven un operativo clamor por Michelle Obama, figura muy popular en el gigante del norte. De todas formas, varios rechazos previos (en 2022 llegó a decir que “detesta” que le pregunten al respecto) vuelven muy improbable la postulación de la ex primera dama

En cualquier caso, quien fuera el o la elegida, se trata de un “barajar y dar de nuevo” para un Partido Demócrata que desde hace meses corre de atrás a Donald Trump.  

Incluso antes del atentado en su contra, el republicano era el favorito en las encuestas. En buena medida, aprovechó la ventaja de ser percibido el candidato “jóven” o vigoroso, al menos en contraste a Biden. Hoy, en cambio, la que fue su principal arma puede volvérsele en contra: con 78 años, se convierte ahora en el candidato presidencial más viejo de la historia de EE.UU.  

“El ESTABLISHMENT DE WASHINGTON, los medios que Odian a Estados Unidos y el corrupto ESTADO PROFUNDO hicieron todo lo posible para proteger a Biden, ¡pero él ha acabado abandonando la campaña, COMPLETA DESGRACIA!” fue la primera reacción del ex presidente a través de su red social Truth.  

Pirotecnia verbal al margen, habrá que esperar a la Convención Nacional Demócrata que se celebrará en Chicago entre el 19 y el 22 de agosto para conocer el o la postulante, el grado de consenso con el que saldrá a la cancha y la estrategia con que buscará arrebatarle protagonismo a Trump.