Redacción Canal Abierto | Ayer por la tarde se volvió viral un video que muestra como un colono que maneja un camión que rebalsa de bolsones de hojade yerba mate avanza sobre un grupo de productores rurales que intentan impedirle el paso. “Nadie está de ningún lado”, se escucha que dice minutos después, cuando con el pasar de los minutos y el intercambio de razones, la violencia inicial se va distendiendo.
El hecho ocurrió en la localidad de San Pedro, al norte de la provincia de Misiones, y se dio en el marco de una protesta de pequeños y medianos productores rurales afectados por la virtual destrucción del Instituto Nacional de la Yerba Mate, encargado de fijar los precios de la hoja y actuar como intermediario entre los productores y las grandes empresas de un sector altamente concentrado. Y en el contexto de un conflicto que por ahora todo indica que va a agravarse.
Si bien los compradores son unos 100, Las Marías, Playadito y Ramón Puerta concentran el 60% del mercado. Como explica Hugo Sand, de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), estas empresas no es que compiten entre sí para tener un mejor precio, como sostiene el libreto neoliberal del Presidente. “Al contrario, fijan ellos un precio y de ahí para abajo todos pagan cada vez menos”.
Así es que desde mayo del año pasado cuando el DNU de Javier Milei desreguló la actividad, los productores cobran un precio que está muy por debajo de los costos de producción, pero además, recibiendo los pagos a 30, 60, 90 y hasta 120 días. El precio que según el propio gobernador Hugo Passalacqua debería ubicarse en torno los $505 por kilo de hoja verde puesta en secadero, hoy puede llegar a estar hasta en los $180 por kilo.
Pero no solo eso: Además de que “hay de todos los precios habidos y por haber, no hay ningún tipo de control, no hay ni un remito. Cosechan té, mezclan con la yerba, nadie controla nada. Encima abrieron la importación de yerba alegremente y nos inundan con yerba brasilera y paraguaya. Es la destrucción del pequeño productor”.
Lo que ocurrió el domingo en la ruta de San Pedro, relata el referente de APAM, es que los productores, como venían anunciando hace tiempo, decidieron impedir el paso de transporte con hoja verde como forma de protesta y para visibilizar la crisis que atraviesan. “Pero siempre hay algunos colonos que cosechan y no acompañan, y eso es lo que hay que evitar, ese enfrentamiento”.
“Por eso necesitábamos esa ley. Durante los últimos 20 años trabajamos en paz. Esto (las medidas de fuerza) las hacíamos hace 23, 24 años atrás. Pero cuando tuvimos un marco legal para trabajar, no hubo más problemas, no hubieron más enfrentamientos”, subraya.
Por eso, ese hecho de violencia y los que se puedan suscitar, claramente “es consecuencia de la desregulación de la actividad yerbatera y de la irresponsabilidad del Presidente Javier Milei de anular el marco legal que teníamos los pequeños y medianos productores yerbateros en la provincia Misiones y de Corrientes”. Es simple: “el decreto de necesidad de urgencia nos obliga a mal vender nuestro producto”, señala.
En el marco de un descontento que crece en la provincia de Misiones, este viernes 14 está prevista una asamblea, en la que seguramente definan nuevas medidas de fuerza. “Somos 13.000 pequeños productores con menos de 8 hectáreas de yerba mate cada uno que necesitamos vender si o si, porque la yerba es un árbol que tarda cinco años en empezar a producir. Entonces, no podemos decir, ‘bueno, este año no vale la yerba, sembramos otra cosa’, como puede pasar con el trigo o con soja. Además, tenemos 15.000 familias tareferas, de obreros rurales que viven de esto”.
Por todo esto, “el problema que se viene de ahora más en la provincia de Misiones es gravísimo”, subraya De Sand, que también apunta a las responsabilidades políticas tanto de oficialistas como de opositores. “Todo esto también se da –aclara- porque los políticos misioneros, diputados y senadores avalaron este proyecto de económico a Milei”.