Redacción Canal Abierto | Marcelo Jorge Campoy es el administrador general de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) -usualmente referida como Vialidad Nacional-, autoridad superior del ente y encargado por el Gobierno nacional de reducirlo a su mínima expresión. Fue designado al frente de este organismo dependiente de la Secretaría de Transporte en julio de 2024, tras la renuncia de Raúl Bertola -un cordobesista ligado a Schiaretti-. En 1999, tuvo un pase fugaz en el mismo puesto cuando terminaba la gestión de Carlos Menem
Su nombre comenzó a circular en las últimas horas tras el debate generado por la demolición del monumento al periodista y escritor Osvaldo Bayer en las cercanías de la capital de la provincia de Santa Cruz, a manos de una cuadrilla de la DNV, efectuada el 25 de marzo pasado, un día después de las multitudinarias manifestaciones en todo el país por el día de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
Las imágenes de este hecho vandálico registradas evidentemente por funcionarios o personal del ente, se viralizaron rápidamente y generaron el más amplio repudio y un impacto inverso al presumiblemente buscado por los decisores del hecho: una ola de interés, notas recuperando la obra de Bayer, compra de sus libros… Como dijo en estas horas su colaborador y amigo Bruno Napoli, “Osvaldo siempre se las arregló para volver. Otra vez está volviendo”.
Según fuentes gremiales, la orden emanó del “titular del distrito 23 de la Dirección Nacional de Vialidad, Paulo Croppi, y su monje negro Raúl Borquez, con conocimiento y alineados a la política de Campoy y del Gobierno nacional”.
El monumento emplazado a la vera de la Ruta Nacional 3, 27 kilómetros al norte de la ciudad de Río Gallegos, a escasos metros del río homónimo, en el paraje Güer Aike, se trata de un gran perfil en metal del escritor, realizado por el escultor Miguel Villalba, montado sobre una estructura de mampostería.

“Bienvenidx, usted está ingresando a la tierra de la Patagonia Rebelde”, era la leyenda calada en una gruesa chapa que completaba el conjunto del homenaje. Con martillos neumáticos fue demolida la construcción y con una pala mecánica se derribó el perfil del auténtico libertario.
“Estos tipos (Croppi y Borquez) llegaron y sembraron el terror en la provincia. Persiguiendo trabajadores, desplazándolos, descabezando todo el distrito para acomodarse ellos. Dieron la orden forzando y amenazando con despedir a los trabajadores de señalamiento si no iban a voltear el monumento a Bayer. Esto tiene relación a la interna electoral en la provincia de Santa Cruz”, denuncia Fabián Cattanzaro, secretario Gremial y de Prensa de FePeViNa (Federación del Personal de Vialidad Nacional), otro gremio del sector. “Todo esto se hizo con la venia de Campoy”, remata.
La poco creíble justificación que dio Croppi a autoridades provinciales es que el emplazamiento no contaba con la tramitación del expediente de permiso, y que la medida era parte de un plan de regularización de obras viales.
A pesar de las repercusiones desfavorables a lo largo de todo el país, “dicen que [Claudio] Vidal (el gobernador) y Giubetich (ex intendente de Río Gallegos y dirigente de la UCR) se reunieron y decidieron proponer a Croppi como candidato a diputado”, sostuvieron fuentes provinciales que pudo consultar este medio. Meter bala, meter pala… una línea ideológica, un ínfimo fragmento.
Trabajadores de Vialidad en la provincia narran que al llegar Croppi a la jefatura de la región 23 (la provincia de Santa Cruz), desplazó a todos los funcionarios de carrera. “Fueron muy maltratados, les cerraron las oficinas con llave y no los dejaron ingresar. Borquez, sin siquiera ser empleado de Vialidad aún, fue el encargado de llevar adelante todo este maltrato y hacía y deshacía a su antojo”, narra una trabajadora despedida. “En los cargos pusieron toda gente de UPCN (Unión del Personal Civil de la Nación), sin títulos ni experiencia acorde a los cargos de las personas desplazadas”.
Tiro al pie: deporte nacional
El Sindicato de Trabajadores Viales y Afines de la República Argentina en un comunicado señaló: “La conducción de la administración general de Vialidad Nacional y sus respectivos distritos provinciales son ajenos a nuestros sentimientos y acciones como trabajadores y afiliados al STV y ARA, son ellos los exclusivos responsables de los hechos lamentables y de sus consecuencias políticas y sociales”.
En otro párrafo piden “perdón al pueblo santacruceño, al pueblo trabajador y a la memoria de nuestros mártires de la Patagonia trágica desde lo más profundo de nuestros corazones. Perdón por el innecesario atropello a la memoria sagrada de los trabajadores asesinados y sus descendientes. Perdón por la destrucción del monumento al excelente historiador, escritor, cineasta y periodista don Osvaldo Bayer”. Miembros de la junta interna de este gremio en la oficina central de la DNV en Buenos Aires participaron este martes en el acto de desagravio organizado por partidos y agrupaciones de izquierda frente al edificio central del organismo en la avenida Pte. Julio A. Roca, Diagonal Sur.
El gobierno provincial, en la palabra de su Secretario de Cultura Adriel Ramos, informó que la obra escultórica fue solicitada y entregada por la DNV a la provincia. La misma está en resguardo en el Centro Cultural Santa Cruz, “hasta tanto se defina su restauración y el nuevo emplazamiento”.
El monumento había sido inaugurado el 24 de marzo de 2023, en el marco de los 40 años de la recuperación de la institucionalidad democrática en Argentina, con la presencia de la entonces gobernadora Alicia Kirchner y Esteban Bayer, hijo de Osvaldo y, también, periodista.
Desguace de la DNV
Los trabajadores de Vialidad Nacional denunciaron que Campoy les comunicó que habrá despidos, se suspenderá el convenio colectivo del sector a la vez que se eliminará la ley 505/1958, el estatuto orgánico de la agencia.
Desde la llegada de Javier Milei al gobierno, la agencia viene despidiendo empleados en todas las jurisdicciones, transfiriendo tramos de rutas nacionales a las provincias y subejecutando el presupuesto asignado, que a la sazón es el mismo de 2023. Durante el 2024, se registró una subejecución del 40% de las partidas asignadas a obras, y se espera que este año se profundice el ajuste, con una reducción aproximada de 50 mil millones de pesos mensuales.
La Ley 23.966 establece el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL): cada vez que cargamos combustible, pagamos un impuesto destinado al mantenimiento de calles, rutas y caminos. Sin embargo, aunque ese impuesto se sigue cobrando, el Gobierno nacional retiene los recursos provenientes de este gravamen aún cuando la transferencia debería ser automática.
En 2024, a través del ICL se recaudaron 405 mil millones de pesos. De ese total, el Gobierno retuvo 267 mil millones, dejando a Vialidad con apenas 137 mil millones para sostener la red vial del país.
Los efectos pueden verse y sentirse en las rutas, no sólo generan molestias y demoras a los conductores sino que provocan una mayor cantidad de accidentes viales y mayores costos logísticos. “El gobierno de Milei estableció un presupuesto diezmado, el factor vida no les importa. Queremos advertir los peligros crecientes por el estado de abandono de las rutas”, sostiene Cattanzaro.
La situación de los trabajadores viales es apremiante, tienen sus salarios congelados y la posible fusión de organismos, que podría significar más de 1000 despidos en el sector. Todo hace prever que el plan del Gobierno es el cierre de Vialidad.