Redacción Canal Abierto | Los sindicatos del reconocido Hospital Garrahan denuncian nuevamente los efectos de la política de ‘motosierra’ que instauró en la Administración Pública el presidente Javier Milei y que tuvo como uno de sus principales objetivos el sistema público de salud. La comunidad del jardín maternal que funciona en el nosocomio se vio afectada por la falta de cupos y el cierre de la colonia de verano, entre otras deficiencias que genera el desfinanciamiento aplicado en el servicio social.
Alejandro Lipcovich, Secretario General de la Junta Interna de ATE Garrahan, manifestó: “Las docentes vienen denunciando hace meses la falta de personal. Muchas se fueron por salarios bajos y nunca fueron reemplazadas, significando esto una sobrecarga en las tareas del servicio, que se suman a la falta de descanso en el horario de almuerzo y demás impedimentos, responsabilidad de la Jefatura y la Gerencia de Recursos Humanos”. Y agregó: “Este año se cerró la Colonia del Jardín, algo que no había sucedido en los últimos años, creando un enorme problema para las madres que ejercen su derecho a traer a sus niños y niñas mientras se desempeñan laboralmente”.
Según se informó desde la junta gremial, la falta de cupos en el jardín de infantes es un problema que se arrastra desde el 2025. La forma de solución de las autoridades fue ofrecer al hospital una ridícula suma o el convenio con otros establecimientos educativos externos “que no reemplaza el derecho conquistado de tener un Jardín Maternal propio para las y los trabajadores del hospital”, según advirtieron los trabajadores.
Por su parte, la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT) convocó a una conferencia para este viernes a las 12 horas, en el hall de la calle Combate de los Pozos 1881, para “exigir la reincorporación de 45 niños y niñas menores de 3 años que fueron expulsados anticipadamente del Jardín Maternal” de la institución, denominado “Quiero Mimos”, que funciona desde hace casi 40 años.
Según informó el gremio, el reclamo se realiza frente a lo que califican como “una situación grave que afecta directamente a trabajadoras del hospital”, tras “la decisión de la gestión del Garrahan de no contratar docentes”, lo que derivó en “la expulsión anticipada de niños y niñas de la sala de 2 años del Jardín Maternal”, que quedaron fuera del dispositivo de cuidado desde el pasado 30 de diciembre y hasta finales de febrero.
Desde la APyT señalaron que “el Jardín Maternal no es un beneficio, sino un derecho conquistado”, y advirtieron que la expulsión anticipada de los niños y niñas vulnera la Ley de Contrato de Trabajo, que en su artículo 179 establece que “los establecimientos con más de 100 trabajadores deben contar con salas maternales y guarderías”. En el Hospital Garrahan, dependiente en un 80% del Gobierno nacional y en un 20% del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, trabajan cerca de 5 mil personas.

La situación “involucra directamente al interventor del Hospital Garrahan, Mariano Pirozzo, designado por el ministro de Salud Mario Lugones”, a quien responsabilizan por “haber decidido la expulsión anticipada de 45 niños y niñas del Jardín Maternal al negarse a contratar docentes que renunciaron o se encuentran con problemas de salud”, advierten.
La secretaria general de la APyT, licenciada Norma Lezana, explicó que “desde octubre las mamás se vienen organizando y nos advirtieron que, terminando el ciclo 2025, iban a ser expulsados anticipadamente del Jardín 45 niños y niñas. Intentamos hablar con Pirozzo, tenemos notas presentadas y registros de nuestra voluntad de encontrar una salida, pero hubo una negativa total a recibirnos y a resolver una situación fundamental para las trabajadoras del hospital, que cuentan con el Jardín para poder cumplir con su tarea profesional mientras sus hijos son cuidados acá mismo”.
Los reclamos son responsabilidades que recaen sobre el Consejo de Administración y su actual interventor, Mariano Pirozzo.
Te puede interesar: 61% de aumento: ¿Cómo hizo el Garrahan para frenar la motosierra?

