Redacción Canal Abierto | En la antesala del debate en Diputados por la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) confirmó que no habrá repliegue: este jueves 19 de febrero realizará un Paro Nacional con movilización al Congreso, en el marco de una jornada de lucha que tendrá réplicas en todo el país.

Mientras el Consejo Directivo de la CGT, finalmente, dispuso un paro nacional de 24 horas para el día en que se concrete la sesión que trate la reforma laboral en Diputados, sin movilización, el FreSU que integran las dos CTA y gremios de la Confederación General como los metalúrgicos de la UOM o los aceiteros, apuesta a estar en las calles. La consigna es clara y no admite ambigüedades: “La reforma laboral la frenamos en las calles”.
Para el espacio sindical, el proyecto que llega al recinto representa un avance directo sobre derechos históricos conquistados por el movimiento obrero argentino. En ese diagnóstico confluyen gremios de distintos sectores que, más allá de sus particularidades, coinciden en que el texto en discusión habilita formas de flexibilización que impactarán sobre la negociación colectiva, la estabilidad laboral y el poder adquisitivo.
El FreSU es un espacio de articulación sindical que reúne a gremios del transporte, la industria, los servicios y el sector público, con fuerte presencia en actividades estratégicas. Entre sus organizaciones participan sindicatos ferroviarios, aeronáuticos, portuarios y del subte, junto a gremios industriales y estatales que en los últimos meses vienen coordinando acciones frente a las políticas de ajuste.
La conformación del frente respondió a la necesidad de unificar posiciones ante el DNU 70/23 y el paquete de reformas estructurales promovidas por el Ejecutivo, y desde entonces funciona como ámbito de coordinación para medidas conjuntas.
Desde el FreSU sostienen que el tratamiento parlamentario no puede quedar encapsulado en el recinto. “Es necesario trasladar la resistencia a las calles”, señalan en la convocatoria, y llamaron a todos los gremios y a trabajadores y trabajadoras a sumarse a la jornada. El epicentro será la Plaza de los Dos Congresos, pero se prevén acciones en diferentes puntos del país.
La protesta se articula en torno a tres ejes centrales: la defensa de los derechos laborales, el reclamo de un urgente aumento de salarios y la protección de la industria nacional y el trabajo argentino. En un contexto de caída del consumo y deterioro del poder adquisitivo, el FreSU advierte que la reforma no resolverá el problema del empleo sino que profundizará la precarización.
El cronograma de la jornada comenzará a las 11 con una conferencia de prensa en la Casa de las Madres de Plaza de Mayo, ubicada en Av. Hipólito Yrigoyen 1584. Allí se expondrán los principales cuestionamientos al proyecto y se brindarán detalles organizativos de la movilización. Una hora más tarde, a las 12, está prevista la concentración en la intersección de Bernardo de Irigoyen y Avenida de Mayo, desde donde partirá la columna hacia el Congreso de la Nación.
La convocatoria insiste en la necesidad de una “amplia unidad de todos los sectores sindicales, sociales y productivos” para frenar una iniciativa que, según advierten, “atenta contra el futuro de nuestra Patria”. El llamado no se limita a los gremios tradicionales: busca articular con organizaciones sociales, pymes y actores del entramado productivo que podrían verse afectados por el nuevo esquema laboral.
La jornada del jueves se proyecta así como un nuevo capítulo en la disputa abierta por el rumbo del modelo laboral en la Argentina. Mientras el oficialismo defiende la reforma como condición para la competitividad y la generación de empleo, el FreSU plantea que sin salarios dignos, sin industria y sin derechos colectivos no hay desarrollo posible. El Congreso volverá a ser escenario de esa tensión, pero el termómetro, una vez más, estará también en la calle.

