Por Nahuel Croza | Esta madrugada, los trabajadores de FATE, la empresa de neumáticos más importante del país, fueron recibidos al retorno de sus vacaciones con un cartel que rezaba: “Informamos que a partir del día de la fecha FATE S.A.I.C.I. cesa la actividad en su planta industrial de San Fernando. (…) tras haber realizado los mayores esfuerzos para evitarlo, nos vemos obligados a extinguir todos los contratos de trabajo”.
Así, parecen concluir 80 años de historia y 920 familias son dejadas sin su principal sustento en un escenario complejo, con una reforma laboral regresiva en ciernes y un mercado laboral y productivo diezmado por las políticas económicas del gobierno Milei.
La empresa, fundada en 1940 en pleno proceso de sustitución de importaciones, sintomáticamente es llevada al cierre por su dueño Manuel Madanes Quintanilla con el argumento de que la apertura indiscriminada de importaciones y la caída del consumo hacen inviable la continuidad del emprendimiento.
La dirección del gremio del neumático, SUTNA, encabezada por su secretario general Alejandro Crespo, junto a los trabajadores iniciaron esta mañana una permanencia en la planta en defensa de los puestos de trabajo. En las primeras horas del día, la Infantería de la Bonaerense que rodeó la fábrica disparó balas de goma a los trabajadores y detuvo por un rato al dirigente gremial.
“Estamos arriba de los techos de la planta. Llamamos a todas las organizaciones sindicales, políticas, sociales a que se arrimen a la puerta de fábrica porque necesitamos de su solidaridad y apoyo”, explica el delegado Claudio Mora, de la lista gris del SUTNA en un video difundido en redes sociales. “La empresa ha ganado millones durante muchos años y ahora aduce crisis para cerrar, pero lo que intenta es terminar con las condiciones que tenemos hoy de situación de puestos de trabajo y de contratación para volver a tomar de gente en vísperas de la reforma laboral que quiere imponer el Gobierno”, denuncia el trabajador de la sección de Ingeniería.
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“En el neumático vamos a hacer todas las acciones que sean necesarias, posibles e imposibles para lograr que cada uno de los compañeros vuelva a su puesto de trabajo y se reabra esta fábrica”, sostuvo por su parte Crespo, en una conferencia de prensa improvisada este mediodía a los medios presentes.

Conciliación obligatoria
La empresa arrastra un extenso conflicto con sus trabajadores y venía llevando adelante, en los últimos años, un proceso de reducción de personal con retiros dudosamente voluntarios. Hace 14 meses que los salarios están congelados. En 2024, y luego recientemente, el directorio impulsó Procedimientos Preventivos de Crisis que le habilitaron generar despidos.
Pasado el mediodía, el Gobierno nacional, a través de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social del Ministerio de Capital Humano, declaró la Conciliación Obligatoria por 15 días ordenando a las partes retrotraer la situación y a la empresa dejar sin efecto los despidos.
El empleado de Techint, el secretario de Trabajo Julio Cordero, convocó a las partes para una reunión conciliatoria para descomprimir la situación.
La empresa, que venía funcionando a un tercio de su capacidad operativa, sostiene que sobrelleva pérdidas millonarias en un mercado deprimido y que afronta la competencia desleal de los neumáticos chinos.
Desde el SUTNA sostienen que el grupo empresario que es propietario de Aluar, parques eólicos, el complejo hidroeléctrico Futaleufú, entre otras empresas, miente respecto a los resultados económicos de la fábrica de neumáticos. Si la propuesta del cierre es sostenida por el magnate Javier Madanes Quintanilla -número 12 entre los mil millonarios argentinos y poseedor de un patrimonio de 1500 millones de dólares, según el ránking de la revista Forbes-, los trabajadores proponen que la Provincia se haga cargo de la firma ya que la empresa es absolutamente viable.
Desde el ministerio de Trabajo provincial, que conduce Walter Correa, también se declaró la Conciliación Obligatoria por el mismo lapso de tiempo y se intimó a los trabajadores organizados en el SUTNA a abandonar toda medida de acción directa y a FATE a “dar estricto cumplimiento a todas las obligaciones a su cargo en el marco de las relaciones laborales para con las trabajadoras y los trabajadores”, y retrotraer el estado de situación al inicio del conflicto.
Difícil la paz social con un Gobierno nacional que arroja nafta al fuego y uno provincial que hace gala de su impotencia, cuando no opta por reprimir a los trabajadores que dice representar.
Fotos: Prensa del SUTNA

