Sangre, sudor y lágrimas… obreras: la fórmula que nunca le falla al empresariado mileista

El presidente de la Cámara de Comercio, Mario Grinman, aseguró: “Algunos vamos a quedar en el camino, pero es el precio a pagar por una Argentina normal”. La frase se da en pleno industricidio y proviene de alguien con una carrera curiosa.
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Redacción Canal Abierto | “Nosotros somos conscientes, es duro reconocerlo, que algunos vamos a quedar en el camino, pero ese es el precio, y ese es el precio que hay que pagar para que nuestros nietos, nuestros hijos, tengan una Argentina normal, un país que progrese, con futuro, yo creo que vale la pena”.

La frase de alto contenido altruista no fue dicha por uno de los 920 de Fate que se quedaron sin el sustento económico para su familia, pero acepta este presente como sacrificio en pos de un futuro de bienestar para las generaciones que lo sucedan. La cita salió de los labios de Natalio Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC).

Tras reconocer que el momento no es fácil, subrayó la idea al afirmar que “hay otras cuestiones un poquito duras para los distintos sectores, pero entendiendo que este es el camino y que estamos dispuestos a apoyarlo con todo el sacrificio que se necesita para salir adelante”. Lo que no aclara Grinman sobre las espaldas de quiénes reacaerá el sacrificio.

La autoridad de la cámara empresarial realizó estas manifestaciones en el marco de una entrevista en Radio Mitre en la que narraba el encuentro con del sector empresarial con el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Nada dijo respecto a las expectativas que el Gobierno y las empresas tienen respecto de la duración del sacrificio referido. Tal vez sea porque ningún participante del cónclave vaya a atravesar la más mínima privación.

Pero en el fondo, está la explicación que aporta el economista y presidente de Unidad Popular, Claudio Lozano: “este tipo de capitales, en el proceso de finaciarización y extranjerización de la Argentina, dejaron de comportarse como una burguesía nacional exportadora de un proyecto para el conjunto del país y directamente se transforman en una burguesía trasnacionalizada. Esto explica la pasividad de las cámaras empresariales ante el industricidio”, sostuvo en el marco del programa Agenda Propia.

La burguesía comparte este rumbo, aún si la toca. Esto implica que este modelo reorganiza en parte los predominios al interior del poder económico. Por eso hay conflictos y discusiones. Por eso Milei le dice `Don Chatarrín´y Rocca no reacciona demasiado”, agregó.

Tampoco la empresa de Grinman corre riesgo de cierre. No porque sea de un sector dedicado a actividades sin riesgo, sino porque no tiene ninguna. Oriundo de Entre Ríos, su CV carece de cargos en firmas. Toda su carrera fue en el ámbito del lobby empresarial. A tal punto, que al consultar la comsión directiva de la CAC, es el único nombre que carece de filiación corporativa.

Lejos de juntas directivas u oficinas gerenciales, su recorrido se dio en distintas cámaras corporativas: entre  Cámara Gráfica de Entre Ríos, para posteriormente integrarse a la Federación Argentina de la Industria Gráfica. Se desempeñó como Secretario del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia, y entre 1988 y 1996 ejerció la presidencia de la institución .En el año 1985 había ingresado a la Federación Económica de Entre Ríos, presidiéndola entre 1991 y 1995. En el mismo 1985 recaló en el consejo directivo de la CAC.

Pero no es el lobby empresarial el único ámbito en el que se desempeñó. También tuvo un paso por la función pública en el Comité Interjurisdiccional de Salto Grande, el Consejo municipal de la Producción de Concordia, la Comisión municipal del Parque Industrial de Concordia y el Movimiento de Emergencia Mesopotámico.

El caso de Grinman es una mancha más en el tigre de quienes plantean privaciones en pos de futuros parabienes, sabiendo que gozará de los segundos sin la necesidad de padecer las primeras.