Redacción Canal Abierto | “El recibimiento que tuvimos fue una emboscada cuando no cortamos ni el Metrobús”, denunció Alejandro Crespo, titular del SUTNA (Sindicato Único de Trabajadores del Neumático), en una conferencia de prensa que se realizó en las puertas de la Secretaría de Trabajo de la Nación luego de la sorpresiva y feroz represión que un rato antes desalojó a las distintas columnas que se manifestaban en la sede principal de la cartera laboral en Alem 640, en el marco de una audiencia por los 920 despidos y el intento de cierre de FATE, la única fábrica de neumáticos de camiones del país.
“Estábamos manifestándonos de forma totalmente pacífica. Estaban los periodistas rodeándonos y quedamos atrapados entre periodistas, familiares, dirigentes de los distintos sindicatos y centrales, ante una atroz represión sin ningún tipo de miramiento”, narró el dirigente. Y planteó: “Hay que tomar en serio esto, falta que entren a nuestras casas, ya no podemos ni reclamar ante la amenaza de nada menos que 1000 despidos y el cierre de la fábrica”.
La represión, que inició de un momento a otro, también afectó a decenas de periodistas que cubrían la actividad. Como ya es habitual, hubo trabajadores de prensa gaseados, trípodes pisoteados por el piso, cables enredados. También intentaron detener al diputado Horacio Pietragalla (Unión por la Patria), quien se acercó a la infantería para pedir hablar con el responsable del operativo.
Las columnas del SUTNA fueron empujadas por avenida Córdoba y luego por Florida por las motos de la Policía de la Ciudad que abrieron fuego con balas de goma y circularon a alta velocidad por la peatonal, llamando la atención de los turistas atónitos. La persecución se extendió hasta la plaza Fuerza Aérea Argentina, frente a la Estación Retiro.
Por los gases las columnas se vieron obligadas a dispersarse en distintas direcciones. Cerca de las 13, sin embargo, se reagruparon y realizaron un acto junto a dirigentes de otros sindicatos y centrales sindicales. En ese marco, Crespo se refirió al carácter estratégico de FATE, “si hay una guerra no llegan los neumáticos y se paraliza el país”, y agregó: “la pelea de FATE es sólo la punta del iceberg. Abajo nuestro, hay miles de trabajadores peleando por su puesto de trabajo. Llegamos al ministerio y están los compañeros de ATE iniciando un plan de lucha por la amenaza de despidos. Donde vamos nos dicen ‘peleen’, porque está el futuro de todos en esta lucha”, señaló.
Estafa
Crespo, trabajador de FATE, hijo de un trabajador de la misma empresa que tras 86 años el magnate Javier Madanes Quintanilla pretende cerrar, se refirió a lo firmado por la empresa en las oficinas de la cartera laboral. “Hubo una firma de no despidos. La estrategia de cierre de la fábrica y la represión sobre los trabajadores es para generar una estafa a todo el pueblo argentino. Porque los miles de millones que se ahorró FATE por no pagar tributos durante este tiempo que firmamos el acuerdo los puso el pueblo trabajador. FATE se comprometió hasta julio no a no cerrar, a no generar ni un despido. No hay una quiebra de la fábrica, no hay un concurso de acreedores, la fábrica está en perfectas condiciones. Si no la quiere, que la ponga a trabajar y la ponga a la venta, va a tener muchos compradores”, sostuvo el secretario general del SUTNA.
“Ante toda esta situación, la única salida que entendemos que puede darse es que el gobierno de la provincia de Buenos Aires se haga cargo de la planta, intervenga y la provincialice”, sostiene Claudio Mora, trabajador de FATE y miembro de la comisión directiva del SUTNA San Fernando por la minoría. “Bajo control de los trabajadores, hay neumáticos para vulcanizar, hay materia prima para hacerlo. Los trabajadores estamos a disposición para producir y podemos hacer neumáticos al 25% del valor que hoy están pagando la provincia de Buenos Aires y los 135 municipios de la provincia, para abastecer todo su parque automotor de uso oficial: para las ambulancias, para los bomberos, para el transporte público de pasajeros… Necesitamos que se resuelva rápidamente, entendemos que la salida es la provincialización bajo control de los trabajadores”.

