Pablo Razuk: “Hay muchas formas de naufragar, uno puede ser un náufrago en el sillón de su casa”

El reconocido actor y dramaturgo presenta “GLUB! Ejercicio de supervivencia”, una obra escrita en pandemia sobre la intemperie emocional de un hombre aislado que, entre absurdo y poesía, busca una salida colectiva en tiempos de hiperconexión. Desde el viernes, en CABA.
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Por Inés Hayes | Luego de su estreno en Madrid llega a Buenos Aires GLUB! Ejercicio de supervivencia, una obra del actor y dramaturgo rosarino Pablo Razuk con dirección de Martín Ortiz. Se estrena este viernes 6 de marzo a las 20.30 en El Crisol Teatro (Malabia 611, CABA).

Se trata de una obra poética y conmovedora sobre aquellos que, nadando en la soledad, buscan incansablemente el horizonte que les dé esperanza y lo encuentran en la lucha colectiva.

Razuk, quien ha interpretado unipersonales sobre García Lorca, el Padre Mujica, Severino Di Giovani, Scalabrini Ortiz y Germán Abdala, pone en escena una obra escrita por él durante la pandemia. El actor navega en su absurda marea, se ríe de su tiempo en un No tiempo, no sabe si es el último o el primero de un mundo que no tiene donde amarrar su alma, repite palabras ajenas tratando de recordarse en un tiempo que ya no existe. Pero lo hace también para no perder la poca memoria que le queda y se llena de “haceres” para superar un día más de una soledad de aguas ácidas e intomables.

-GLUB nace en pandemia, en el 2020 cuando estábamos todos metidos adentro de nuestras casas y yo era uno de los ilusos que tenía la certeza de que íbamos a salir todos mejores de ese drama mundial, que íbamos a encontrar un camino de superación. Parece que no fue así. De todos modos, en ese momento, necesitaba hablar desde el escenario de una manera distinta de cómo venía haciéndolo y empecé a imaginar a un naufrago en el medio de un mar ácido, de la misma manera que podía estar en el medio de su casa, en su sofá, mirando la televisión. Hay muchas formas de naufragar y como era un momento tan apocalíptico no podía hablarse con la palabra cotidiana, tenía que tener otro lenguaje, un lenguaje poético, absurdo y tenía que montarse, de alguna forma, en un espacio escénico que rompiera también las formalidades clásicas de la teatralidad. Todo eso empezó a dar vueltas en mi cabeza, como imágenes y palabras y se terminó de armar un boceto que con el correr de los ensayos, con su director, Martín Ortíz, fuimos dándole forma a esta obra de la que estoy sumamente enamorado.

-Estoy convencido de que estamos más solos que antes y estoy convencido también que el tiempo se modificó para mal, hoy hay una inmediatez para todo: en las relaciones, en el trabajo, en el compromiso, en las horas de sueño, las horas para comer, las horas para el ocio y las horas para el trabajo. Está todo movido para un lugar donde el ser humano no solamente deja de verse en comunidad y trata de salvarse solo sino que perdió esos instantes de la mejor música que es la música del silencio, cuando uno puede escucharse a sí mismo. Perdió las palabras que originalmente nos llevaban de viaje para usar emoticones y síntesis textuales, dejamos de usar nuestro propio idioma, con el que fuimos criados, para hablar en apócopes de otros idiomas o con terminología de computadora. En ese mundo había que encontrar un lugar de búsqueda pero también de reposo o en todo caso del reposo que da una búsqueda profunda.

-El arte, entre otras cosas, viene para interpelar y buscar, no solamente respuestas, sino, lo más importante, las nuevas preguntas, porque cuando uno empieza a encontrar respuestas automáticamente aparecen las nuevas preguntas porque uno ya es otro, ya somos otros que hace un rato, que hace media hora y seremos otros mañana del que somos hoy. El teatro necesita aggiornarse con lo que le está pasando al artista y con lo que le está pasando a la humanidad, por eso las preguntas van de la mano, siempre en sincronía.

-Le tengo mucha fe, lo pude comprobar en España, fue extraordinario lo que pasó. Le tengo mucha fe en este momento histórico del mundo y en este momento mío, personal, con la madurez que tengo después de haber hecho muchos unipersonales como Severino Di Giovani, Padre Carlos, Germán Abdala, Federico García Lorca, hice Scalabrini Ortiz con Alejandra Darín. Vengo haciendo personajes históricos porque me encanta la historia, me apasiona el teatro también y pude juntar las dos cosas y en este caso que estoy con otro lenguaje y con otra búsqueda, con un ‘absurdo poético’ aniñado digo yo, aparece un nuevo color que hace muchos años no transito en el escenario y ya la respuesta de mi corazón hacia el espectáculo y de la gente hacia el espectáculo me hace intuir que va a tener una temporada larga, de 4, 5, 6 años como todas las otras obras que antes nombré.

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FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA
Autoría: Pablo Razuk
Actúan: Pablo Razuk
Diseño sonoro: Mar Bel
Realización de escenografía:
Osvaldo Gonzulio Gonzalez Rubio, Cecilia Onorato
Diseño De Iluminación: Horacio Chino Novelle
Diseño gráfico: Pablo Vega
Dirección general: Martín Ortiz
Duración: 60 minutos