La fotógrafa Cecile Rausch presenta su muestra “Lo que emerge”

Hasta el 2 de mayo se podrán ver sus imágenes en Espacio Peces de Barracas. “Con los años me aventuré a utilizar objetos cotidianos y soportes de distintos materiales para crear metáforas”, cuenta.
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Por Inés Hayes | La fotógrafa Cecile Rausch presenta Lo que emerge. Hasta el 2 de mayo se podrán ver sus fotografías en Espacio Peces (Santa Elena  442, Barracas, CABA). La galería permanece abierta al público los viernes, sábados y domingos de 15 a 19.

Según el texto de sala de la muestra individual que inauguró este sábado, “en la obra de Rausch, si bien ecléctica en cuanto a temática, se destacan sus recurrencias en el minimalismo, lo simbólico y el clima, así como una estética cuidadosamente elaborada. La mirada de esta artista se caracteriza por el empleo de una diversidad de recursos: impresión sobre acero, cobre, superficies trans-luminadas, el collage, el montaje, etc. Algunas veces compone en el estudio la instalación de una escultura de objetos cotidianos, que luego es fotografiada”.

“Otras, -se lee en el texto-, descompone la imagen de la naturaleza o realidad urbana recurriendo a la multiexposición o a intervenir el espacio que la circunda. Y así podemos ver en su obra Familia ensamblada, una foto de cepillos de dientes que parecen abrazarse entre sí, configurando no sólo una suerte de escultura, sino una puesta en valor de un objeto de cotidianeidad íntima”.

“Su mirada se distingue por la capacidad de hallar belleza y narrativa en lo que a menudo pasamos por alto. En series como “TRASH”, la artista cuestiona la obsolescencia y el consumo, mientras que en piezas como “Socializando” o “Familia ensamblada”, alude juguetonamente a la complejidad de las relaciones humanas actuales. Su trabajo no solo captura un instante, sino que construye una escena donde la composición técnica y el comentario social dialogan de manera equilibrada y poética”.

-Desde pequeña andaba con una cámara fotográfica a cuestas registrando lugares y seres queridos. Luego comencé a enfocar en la naturaleza, las formas y las sombras. A pesar de ser una viajera pertinaz, los lugares trillados ya no me atraían del mismo modo. Actualmente no sólo contemplo los paisajes y las arquitecturas, sino que me divierte intervenirlos para valorizar un ángulo, un detalle que me sugiere/remite a otro significado… Con los años me aventuré a utilizar objetos cotidianos y soportes de distintos materiales para crear metáforas. Así, utilizo la creatividad y fiscalidad que habilita la fotografía para vincular nuestra humanidad con el entorno.

-Cuando conocí el Espacio Peces en su muestra inaugural quedé deslumbrada por las características excepcionales de espacio físico, así como por la profesionalidad y calidad humana de sus responsables. Mi obra es de formato grande y está realizada en distintos soportes. Quiero sorprender incursionando en una temática y estética diversa. La posibilidad de dividir la gran sala con paneles que dieran marco a los diferentes sub-grupos de fotografía me permitió sectorizarlo para ubicar impresiones sobre los distintos soportes, (shadow boxes, back-lights); otro para imágenes de naturaleza, fotografía en blanco y negro y así…

-Espero llegar a un público familiarizado con el nivel simbólico de las artes plásticas; más conocedor de los detalles de la técnica y con disposición para conversar acerca de lo que le interesa y sugiere la obra; experimentar qué fibra le estimula…

-La naturaleza nos ofrece un modelo de organización del cual vale la pena aprender.

En ella, el concepto de “desperdicio” no existe. Nuestro ecosistema se mantiene dinámico y sano, precisamente porque en la naturaleza todo subproducto es un recurso para otro ser vivo. Los ciclos naturales que se despliegan a lo largo de días, meses y estaciones, nos enseñan que el cambio es constante y necesario para la renovación. Este modelo de flexibilidad es cada día más necesario para nuestra subsistencia en comunidad. 

“Cecile también explora el impulso atávico de proyectar identidad humana sobre lo no humano. A través de su lente, la naturaleza y los objetos cotidianos dejan de ser presencias inertes para transformarse en gestos, miradas y actitudes que interpelan al espectador. La propuesta se articula en la tensión dialéctica entre el hallazgo y la puesta en escena. Por un lado, esta fotografía captura composiciones azarosas donde lo invisible cobra sentido por sí mismo; por otro, interviene la realidad mediante una manipulación que algunas veces «humaniza», mientras que otras, recontextualiza, cambiándole con ello su significado original para dotarla de una nueva dimensión simbólica”, agrega el texto de sala.

Y concluye:

“Al alejarse de los lugares comunes, la obra de Cecile Rausch invita a un ejercicio de reflexión sobre los límites de lo visible. Es una invitación a detener la marcha, dejarse sorprender por la ambivalencia de la forma. A examinar la propia mirada no solamente ante el descubrimiento de lo humano en lo ajeno sino también del contexto como determinante del límite y de la oportunidad”.