Redacción Canal Abierto | La primera vuelta en las elecciones presidenciales de Colombia contaron con un sorpresivo ganador. El ultraderechista Abelardo De La Espriella, que obtuvo 10.361.499 de votos (43,74%), se impuso con un ajustado margen al candidato de la izquierda, el senador Iván Cepeda del Pacto Histórico -9.688.361 de votos, un 40,90%-.
Estos números fueron cuestionados por el propio presidente Gustavo Petro quien denunció presuntas irregularidades con el software del conteo y escrutinio de votos y aseguró que puede probar la información ante las autoridades competentes. “Presento las bases comprobadas del posible fraude. Que puedo entregar a autoridad competente. Dije que no reconocí los datos del preconteo del software de los hermanos Bautista porque tengo datos”, publicó en su cuenta de X.

El primer mandatario denunció que el código fuente del software DIVIPOL no fue entregado “requisito básico de la transparencia electoral” y que fue modificado en los días previos al proceso electoral cuando “por norma legal debería mantenerse quieto”.
“Cuando un país interviene en las decisiones de otro país. Muere la libertad. Invito a toda Colombia a votar en plena libertad y no volvernos ni esclavos ni colonia de nadie”, advirtió en otro posteo en la misma red social.
Pese a las advertencias de Petro y Cepeda, que desconocen los resultados, la Misión Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) en una declaración pública sostuvo que se trató de una jornada “cívica, tranquila y participativa”. Por su parte, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) consideró que Colombia “va a una segunda vuelta tras un proceso electoral transparente y creíble”.

Trump pierde las intermedias pero avanza en “el patio trasero”
Además del sorpresivo triunfo, hay un sector claramente derrotado: Paloma Valencia, la candidata del uribista Centro Democrático, la derecha tradicional, quedó en un lejano tercer lugar con un 6,92% (1.639.685 de votos). Es evidente que el sufragio por De La Espriella recoge un voto útil que se inclinó hacia él cuando el electorado advirtió que Valencia no crecía en las encuestas -en las que de todas formas había logrado remontar bastante. Vale aclarar: la centroderecha pierde como partido pero sus intereses son asumidos por otro candidato.
El voto por el extravagante hombrecito que se apropió de la remera de la selección colombiana de fútbol como emblema -como lo hiciera Jair Bolsonaro en Brasil-, según muchos analistas, responde a su discurso de mano dura. “Acabaré con el narcoterrorismo y con aquellos a quienes he declarado objetivo militar, como cucarachas, como ratas”, declaró en campaña.
Así como hay claros derrotados, son evidentes los triunfadores y no están dentro de las fronteras de esta nación. El hipotético triunfo de De La Espriella colocaría nuevamente a Colombia en la liga de Donald Trump y su “corolario” de la Doctrina Monroe, y tendría un impacto significativo para los objetivos estratégicos de la Casa Blanca en América Latina. Es evidente que la mano de Washington mece la cuna del pequeño Bukele colombiano.
“¡Felicitaciones al candidato presidencial colombiano, “El Tigre”, Abelardo de la Espriella, un líder inteligente, fuerte y tenaz, por su contundente victoria en la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas! Abelardo lucha incansablemente por su gran país y su gente, y los ama, al igual que yo a los Estados Unidos de América”, saludó Trump en su red social privativa Truth Social. “Como presidente, Abelardo tendría un éxito rotundo al liderar a Colombia para impulsar la economía, crear empleos, promover el comercio, detener la inmigración ilegal, combatir el crimen y las drogas, ¡y restaurar el orden público! Abelardo se enfrentará a un marxista de izquierda radical en la segunda vuelta el 21 de junio. Los resultados de estas elecciones son cruciales para el futuro de Colombia y su relación con los Estados Unidos”.
El candidato de Defensores de la Patria propone incluir a Colombia en el Escudo de las Américas, creado por la administración republicana, una suerte de liga de villanos del Patio Trasero, comandada por el naranja, en la que ya figuran los presidentes de El Salvador y la Argentina.
“Si gana De la Espriella, sería un triunfo para Trump en la región”, dijo Gimena Sánchez-Garzoli, directora del Programa para los Andes de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), que calificó a Colombia de “aliado número uno para Estados Unidos”.
Los cuestionamientos de Petro
El escrutinio de las elecciones presidenciales del domingo fue cuestionado por el Petro. En su publicación en X, el presidente sostiene que DIVIPOL, el software que se usa en el conteo, fue alterado en dos oportunidades.
El número de electores del censo oficial (41.421.973) fue modificado, cinco días antes de las elecciones, incrementándolo por 42.307.373. “La diferencia es de 885.409 nuevas cédulas que no se inscribieron en la fecha legal”.
La otra modificación fue en los puestos de votación: “De 13.742 oficiales a 14.438 en DIVIPOL, diferencia 696 puestos de votación”. De esta forma, detalla, de las 120.527 mesas de votación registradas oficialmente, en DIVIPOL se incrementaron hasta 122.020 con una diferencia de 1493 mesas adicionales.
“Puedo probar ante autoridad competente estos hechos. En el conteo de votos de los hermanos Bautista, aparecen 5.300 mesas con más de 300 votos en el día, que es la cifra que máximo pueden votar en las horas de elección, muchas llegan a 700 votos. En esas mesas es donde se ubica la ventaja de 635.000 con que Abelardo supera a Cepeda”, concluye.
Luego, Petro aportó más datos y afirmó que las autoridades electorales están buscando la manera de “cerrar rápidamente” los escrutinios para no verificar su denuncia. En consecuencia con sus dichos, la Registraduría Nacional informó que el escrutinio ha avanzado en un 99,98% sin ninguna novedad de un posible fraude.

