Redacción Canal Abierto | Luego del escándalo y renuncia de Manuel Adorni, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) reclamó que el Gobierno nacional también desplace a los “249 familiares, amigos y allegados” que -según el gremio- fueron incorporados a la administración pública durante su gestión.
“Desde que asumió funciones no paró de llenar de familiares y allegados todas las áreas públicas que orgánicamente estaban bajo su autoridad”, afirmó el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar. Según indicó, se trata de “centenares” de personas que perciben salarios superiores a los dos millones de pesos mensuales “sin brindar una contraprestación de servicios”.
En concreto, la planta que el ex vocero tenía a su cargo creció un 25% en sus primeros meses de gestión llegando a tener 249 empleados bajo su ala, entre los cuales se encuentran twitteros como Juan Pablo Carreira (conocido en redes como Juan Doe), uno de los beneficiarios de los créditos hipotecarios para libertarios por más de $112.948.000.
El otro caso icónico es el del hermano, Francisco Adorni, designado con un cargo en el Ministerio de Defensa en la Unidad de Auditoría Interna y luego promovido a la presidencia del Instituto de Ayuda Financiera para Pago de Retiros y Pensiones Militares (IAF).
Para ATE, la estructura de nombramientos responde a una práctica de favoritismo incompatible con el discurso oficial de reducción del Estado y combate a la «casta». En ese marco, Aguiar reclamó que «también se vayan todos los ñoquis que trajo al Estado» el ahora ex jefe de Gabinete.
El sindicato también dirigió sus críticas hacia la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. «No se puede hacer la distraída, conoce bien cada una de las incorporaciones que en la administración pública ordenó el ex jefe de Gabinete», sostuvo Aguiar.
Además, cuestionó el sistema de incorporación de personal implementado por el Gobierno. «Habíamos advertido que el nuevo mecanismo de ingreso al Estado que Sturzenegger tanto propagandizó de transparente no tenía nada y que solo alentaba el ingreso de militantes de La Libertad Avanza», afirmó.
El reclamo se produjo pocas horas después de la salida de Adorni del Gobierno, en medio del escándalo político y judicial que derivó en su renuncia. Para ATE, la responsabilidad política no termina con el alejamiento del funcionario y exige revisar todas las designaciones realizadas bajo su órbita.
Durante la gestión de Adorni al frente de la Secretaría de Comunicación y Medios —dependiente de la Secretaría General de la Presidencia— el área también incrementó significativamente su presupuesto, mientras el Gobierno profundizaba el ajuste sobre otras dependencias del Estado y el empleo público.

