¿Por dónde recomenzar?

Los investigadores Ana Romero y Matías Feito presentan su libro de pensamiento político en el que abordan nociones como fenómenos morbosos, desarme intelectual, estados de ánimo y relaciones de debilidad. Además, el paradigma de la salamandra y la técnica del kintsugi japonés.
TIEMPO DE LECTURA: 13
Ilustración: Marcelo Spotti
Ilustración: Marcelo Spotti

Publicado originalmente el 24/07/2026

Redacción Canal Abierto | En el número 3 de Desencadenantes. Cuadernos de Formación de clase, una producción de la Secretaría de Formación de ATE-Provincia de Buenos Aires a cargo de Oscar Sánchez, presenta un material de reflexión militante que contiene diversas herramientas conceptuales sobre la situación política actual. El ensayo elabora nociones como fenómenos morbosos, crisis-descomposición, desarme intelectual, estados de ánimo, política del tedio, mecanismo de evasión, fuerza auxiliar, relaciones de debilidad.

En esta conversación con Ana Romero y Matías Feito, sus autores, emergieron nuevas reflexiones.

Ana Romero (AR): El ensayo intenta ser una respuesta a preguntas que nos venimos haciendo hace varios años. En la búsqueda de capturar un momento de la época: quisimos, humildemente, traducir en conceptos políticos algunos síntomas que observamos para poder operar y transformarlos. Aun antes de la victoria de Milei, apuntábamos lo que Matías en sus artículos sintetizó como “la política del tedio (y el tedio de la política)” y nos preguntábamos cómo llegamos a ese punto y, sobre todo, como salir de ahí para recomenzar. Por eso, ese concepto tiene un peso sustantivo en la lectura que proponemos. El tedio que nos atraviesa tiene raíces profundas que tenemos que conversar sin tapujos: los problemas del poder permean también nuestras organizaciones.

El problema es que pareciera que no podemos/queremos hablar de ciertas cosas y eso nos lleva a detenimientos colectivos, a pesar de estar exhaustos entre mil tareas, sin saldos organizativos favorables para nuestro campo. Es cierto que son muchos los temas, pero todos remiten a un objetivo: evitar los mecanismos de evasión. Allí Fromm nos asiste y nos permite mirar de frente los autoritarismos, la destructividad y la conformidad en la que nos vemos envueltos de manera casi automática. Sin lograr salir por arriba, al contrario, repetimos situaciones en un loop infinito.

En lo concreto, el libro es el resultado de un sinfín de artículos, charlas y notas interrumpidas por urgencias de los últimos años que reunimos en noviembre pasado. Dejamos pasar unos meses a esos papeles mientras avanzaba la reforma laboral y organizábamos diversas charlas. El prólogo de Oscar (Sánchez) tiene fecha del 20 de febrero de 2026, el día posterior a la aprobación. Con ese señalamiento, quiero destacar una contemporaneidad del material y la prolongación de los problemas político-ideológicos que nos atraviesan.

Si desde la pandemia “algo se sentía raro”, ¿cuánto más después de la aplastante derrota del peronismo y del campo popular? Hay mucho más que la famosa “autocritica que debe hacer el peronismo” para revisar. Allí debemos encontrarnos todos porque asumir la derrota apenas es el inicio de la tarea. No alcanza con la catarsis, debemos construir nociones y posiciones que nos permitan un giro militante desde prácticas y sus consecuencias organizativas con una mirada desde el arte de los recomienzos, una mirada para recomenzar desde problemas del poder y la conducción.

Matías Feito (MF): Para el bolsillo del militante, ¡je! Es un libro-artefacto que podemos leerlo en cualquier parte por su formato de bolsillo. Y es un anti-manual en el sentido que no van a encontrar definiciones fijas. Con la noción de arma moral, retomada de Lito Marín y Beba Balvé, nos hace verdadero sentido en escribir lecturas de las confrontaciones sociales, desencadenar capacidad de reflexión sobre esos conflictos y nuestra defensa efectiva en las relaciones de debilidad que atravesamos.

A la correlación de fuerzas, archi-comentada en cada conversación, asumimos una correlación de debilidades donde opera nuestro desarme en la situación. Cuando hablamos de desarme nos referimos a la pérdida de instrumentos de lucha y desorganización de territorios sociales.

El desafío es transformarnos en el proceso de recomposición de las fuerzas populares, resolviendo nuestras debilidades construidas en alianzas ineficientes y producción de cuadros.

M.F: No, lo opuesto a la lucha es el desarme. El consenso vela algo a dilucidar, a veces una alianza, otras una entrega despampanante, etc. Para conocer de qué está hecho un consenso tenemos que dilucidar los operadores de dominación y dirección en la situación.

A.R: Nosotros decimos que “hay un elefante en la sala” del que no se habla (salvo en los pasillos): los problemas del poder. El ejercicio del poder-con aun se encuentra en estado germinal.  El automatismo, que es una forma de subordinación, es casi una regla general que adoptamos. Por otro lado, la fórmula dominación-subordinación sigue siendo un parámetro de desenvolvimiento de extendidas prácticas políticas, y en caso de “desobediencia”… la destrucción de compañeros, organizaciones, etc. La repetición de estos mecanismos, en casi todos los niveles, nos arrojan al tedio, esperando un auxiliar mágico que “nos salve”.

Nuestro llamado es a señalar el “elefante en la sala”, haciéndonos responsables de la parte que nos toca. Escuchar a la militancia tiene sentido moral: construir nuevas relaciones, destruir lo que el sistema puso en nosotros como una orden/aguijón.

Si nos miramos al espejo y nos preguntamos realmente qué tipo de dirigentes queremos/podemos ser… entonces, para nosotros “escuchar a la militancia” es asumir la responsabilidad de conducción y de construir poder-con, no poder-sobre, sabiendo que “ningún auxiliador mágico resolverá los asuntos pendientes”.

M.F.: Nuestra aplicación toma distancia de aquellos que lo perciben en personificaciones políticas (Milei, Bullrich, Trump, Bolsonaro) o monstruos. Lo morboso se desenvuelve en el espaciamiento entre lo desalojado, desplazado, y aquello que no puede ser reemplazado de manera progresiva.

Empezar a incorporar a los fenómenos morbosos en lo teórico y lo estratégico, superando una percepción de que son meramente accidentales, implica objetivar que es un operador consecuente con el proceso de confrontaciones en que la aristocracia financiera redefine territorialidades sociales, como también asumir tareas de recomposición como método de resolución desde nuestras perspectivas y situaciones de cuerpos expropiados.

A.R: La salamandra que tomamos de Catherine Malabou ocupa al paradigma de regeneración frente al trauma que desencadenan derrotas, ajustes o pérdidas. Al intentar responder la pregunta ¿por dónde recomenzar?, sabíamos que no puede intentarse bajo la idea del Fénix, que intenta volver a ser idéntico a sí mismo.

Aprendimos que la salamandra tiene capacidad de regeneración ante una pérdida o daño, pero no vuelve a ser la misma cada vez que lo hace, es distinta cada vez. Y nos pareció un método (y figura) preciso para la época.

El paradigma de la regeneración nos permite pensar recomienzos sin atarnos a encadenamientos cargados de nostalgias. Regenerar/nos sin aguijones. Desencadenarnos, despojándonos de tradiciones que nos mantienen en acciones que hacemos sin saber por qué.

A.R: Proponemos asumirlas heridas bajo la técnica del kintsugi japones, que repara las fracturas de la cerámica con laca mesclada con oro. Sin esconder lo que está roto, la reparación hace que sea parte de la historia de la pieza.

El paradigma de regeneración que proponemos en nuestra lectura tiene que ver con el arte de los “recomienzos”, una aceptación de lo imperfecto. Pero con una advertencia sustantiva en cuanto al voluntarismo y la pasividad. ¡Para eso hay que llegar al final del ensayo!

Como adelanto puedo decir que hay que ser capaces de “captar lo sutil” que permite la transformación y alimentarlo con todas nuestras fuerzas. Pensar una regeneración que no es la generación anterior, ya que eso nos lleva a un efecto nostálgico de derrota. Resistir la repetición, con responsabilidad individual y colectiva.

Ya no podemos echarle la culpa a nadie de nuestros fracasos. Y es nuestra responsabilidad trabajar sistemática y metódicamente por recuperar una propuesta vital.

M.F: Repregunto: ¿quiénes recomienzan? Es tentador responder con una visión agregativa que llene de sujetos constituidos y especulaciones programáticas, pero solo reproduciría una fuerte escisión al proceso que atravesamos. Nuestro intento es localizarnos en un proceso de formación de fuerza, con su especificidad de recomposiciones.

Claro, asumiendo los efectos de derrota que nos aprisionan en los fragmentos que militamos para desplazarnos al problema de conducción del conjunto de luchas políticas y sociales. Una propuesta en la reflexión-voluntad es recomponer el doble frente de lucha frente a: 1) contra la alianza de clases comandada por la aristocracia financiera, 2) por la conducción de la alianza eficiente en derrotar y desarmar al enemigo sin perder de vista la realización de intereses económicos y políticos. ¿Cómo? Con formas de lucha históricamente construidas como en construcción de nuestra clase y pueblo.

Hoy pondría mucho énfasis en que de tanto hablar de resistencia terminemos resistiendo a los hechos desencadenantes en que debemos basarnos para formar y estructurar una alianza eficiente. Una gran advertencia pasa por registrar en las coyunturas los destiempos, atarse-encadenarse a lo “viejo”, en el campo político por consumos problemáticos de marcos teóricos que no son nuestros contemporáneos en la recomposición de relaciones de enfrentamiento. La tarea de recomenzar, recomponer, regenerar permite aprovechar oportunidades valiosas de vencer derrotas y poner en crisis cualquier forma de delegar la conducción del proceso de lucha.

Los autores

Ana Romero: Escritora y Licenciada Ciencias Políticas. Se desarrolla como Directora de Formación, miembro del Consejo Ejecutivo Nacional de la CTA Autónoma y del Instituto de Estudios y Formación (IEF). También es integrante del equipo de la Secretaría de Formación de ATE Provincia de Buenos Aires.

Matías Feito: Escritor e investigador en el Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales (CICSO). Es integrante de los equipos de Secretaría de Formación de ATE Provincia de Buenos Aires y Secretaria de Formación de CTA Autónoma Nacional, como también miembro del Instituto de Estudios y Formación (IEF).

Índice

¿POR DÓNDE RECOMENZAR?
Los tallos amargos
¿Quién será el próximo despreciado?
Fenómenos morbosos: Crisis y descomposición
Estado de ánimo: la política del tedio (y el tedio de la política)
Los problemas del poder
Interregno. ¿Por dónde recomenzar?
¿Es posible superar o relevar lo morboso?
Quitar el aguijón de la orden
¿Qué pueden las recomposiciones?
Dialéctica, deconstrucción, plasticidad
¿Solo participar de alianzas que podemos conducir?
Doble frente de lucha como recomposición de fuerza
¿Cómo hacer victorias con derrotas? El arte de los “recomienzos”

Ilustración: Marcelo Spotti