El 2025 en 145 fotos

Con Pablo Grillo como emblema, aRGra inaugura su 37ª muestra anual en la que resumen el año pasado en imágenes. Política, deporte, vida cotidiana, retratos, naturaleza y ambiente y arte y espectáculos a través de los ojos de los reporteros gráficos.
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Foto: Juan Foglia

Este viernes 7 de agosto, a las 17, la Defensoría del Pueblo (Av. Belgrano 570) abre sus puertas para la 37° Muestra Anual de Fotoperiodismo Argentino de ARGRA. Con entrada libre y gratuita, se podrá visitar durante todo agosto, de lunes a viernes entre las 10 y las 17. No es una exposición más: es el termómetro de un año donde a los trabajadores de prensa les tocó cubrir protestas y llevarse golpes.

La muestra reúne 145 imágenes seleccionadas entre más de 1700 que enviadas por socios y socias de la asociación. El comité editor, integrado por Claudia Contreris, Martín Acosta, Caro Pierri, Alfredo Luna y Hernán Nersesian, armó un recorrido que cruza actualidad política, deporte, vida cotidiana, retratos, naturaleza y espectáculos. Pero si hay algo que atraviesa toda la sala es la represión.

Pablo Grillo, la imagen que duele

Fue un año duro en ese aspecto para quienes se desempeñan en medios de comunicación. El informe del SiPreBA registró decenas de heridos entre periodistas y fotógrafos en los primeros seis meses de 2025. En diálogo con Canal Abierto,Raúl Ferrari, presidente de ARGRA, lo resume sin vueltas: “Este gobierno enfoca el método represivo para la protesta social y los trabajadores de prensa, en especial los reporteros gráficos. Los camarógrafos tienen que estar poniendo el cuerpo en el lugar de los hechos”.

El 12 de marzo de 2025, el fotoreportero Pablo Grillo cubría una movilización cuando un cartucho de gas lacrimógeno, disparado por el gendarme Héctor Jesús Guerrero, le dio de lleno en la cabeza. Quedó en estado crítico. Hoy viene recuperándose, y su historia es el eje de esta edición. Su foto estará en la tapa del anuario, mientras que el prólogo fue escrito por Martín Kohan.

“La única diferencia es que va a ser un poco más cruda porque está todo lo de Pablo, donde vamos a hacer más hincapié”, explica Ferrari. “Además de las fotos colgadas, va a haber una selección de fotos que se convocó para un loop, que son sobre el 12 de marzo y la represión a los trabajadores de prensa y a la protesta. Va a estar más centrado en eso, pero después va a tener un poco de todo, como todos los años”, señala.

El origen: 1981, dictadura y fotos que no se publicaban

La muestra de ARGRA no nació ayer. Su primera edición fue en 1981, en plena dictadura cívico-militar. Un grupo de socios de la asociación decidió mostrar fotos que los medios no publicaban. Y lo hicieron por fuera de la conducción de ARGRA, que en ese momento no avaló la iniciativa.

“La dirección de ARGRA en ese momento no estuvo de acuerdo. Después de ahí, a los dos años, esos mismos asociados se hicieron cargo de la conducción de ARGRA y de ahí en más se hizo la muestra de ARGRA. La idea es que cada año es una mirada colectiva de las individualidades de cada reportero gráfico puestas por la asociación”, cuenta Ferrari.

“Ese es el espíritu de la muestra de ARGRA: que a través de la mirada colectiva de los asociados, la muestra es como la foto del 2025 por fuera de los medios hegemónicos. Intentamos que se le dé más espacio a temas y acontecimientos”, dice el fotorreportero.

Fotos en papel, en un mundo de imágenes que pasan de largo

En la era de las redes y la saturación visual, ARGRA sigue apostando a la foto impresa, a la pared, al papel. No es nostalgia: es una decisión. Ferrari lo explica: “Lo seguimos haciendo porque nos parece que queremos sostener el valor de la fotografía en sí. Por cómo son los medios digitales y las redes, las imágenes ahora duran poco tiempo, hay una invasión total de imágenes por todos lados. Es muy distinto cuando alguien se pone a ver una foto en un papel, en un cuadro, puesto en un lugar. Ahí creemos que está la relación de la fotografía en sí misma: la subjetividad del fotógrafo y la subjetividad del que está mirando”.

Y agrega: “Creemos que es una humilde contribución a la construcción de la memoria histórica. Ese es nuestro sentido: hacerla en Buenos Aires y después empieza a circular por provincias. Es un ejercicio de memoria, más allá de que no todas las fotos sean de actualidad política”.

El fotoperiodismo hoy

La digitalización cambió el oficio. Cualquiera con un teléfono puede sacar una foto en una marcha. Pero para Ferrari, no es lo mismo: “Modifica la situación que están todos los trabajadores de prensa en general: precarización, poco espacio del fotógrafo dentro de los medios. El formato en el que estamos acostumbrados cada vez es menor. Ni hablar del trabajo estable en los medios. Pero el que se dedica a esto primero ama la fotografía y después decide incorporarse al fotoperiodismo. Puede haber muchas imágenes dando vueltas, pero no es lo mismo”.

Seguimos haciendo esto porque amamos la fotografía, amamos lo que significa una foto puesta en un lugar, en una muestra colectiva, en ese momento, y no en una web. Creemos que hay mucha gente que le interesa ver la fotografía de esta manera, más allá de que puedan mirar todo por la red. No es lo mismo que ver algo en una pared y en una muestra colectiva”, concluye Ferrari.