Publicada el 7 de agosto de 2026
Redacción Canal Abierto | La movilización contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada dejó “el episodio más extenso de represión del Gobierno de Javier Milei”.
La expresión no es sólo una percepción, sino parte del análisis del Monitor de las Respuestas Represivas a la Protesta Social del Instituto de Estudios y Formación (IEF) de la CTA Autónoma.
Durante al menos 3 horas, las fuerzas federales y la Policía de la Ciudad desplegaron un operativo que se extendió desde el Congreso hasta Plaza de Mayo y que terminó con 29 personas detenidas y al menos 1.500 personas heridas, detalló el estudio.
A los ojos
El informe del IEF reconstruye la secuencia de la protesta realizada el jueves frente al Congreso, donde organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles, de derechos humanos, pueblos originarios y espacios políticos se manifestaron contra el proyecto de ley impulsado por el Gobierno. En una jornada donde, pese a la intensa lluvia y el frío creciente, la Plaza del Congreso permaneció colmada.
El operativo estuvo a cargo de las cuatro fuerzas federales —Policía de Seguridad Aeroportuaria, Policía Federal, Gendarmería y Prefectura— con apoyo de la Policía de la Ciudad en las inmediaciones.
La escalada comenzó alrededor de las 17.30, cuando efectivos de Gendarmería lanzaron gases lacrimógenos sobre manifestantes ubicados junto a las vallas de la intersección de Bartolomé Mitre y Callao. Luego se sumaron balas de goma y camiones hidrantes.
Uno de los aspectos que el Monitor vuelve a señalar es el uso de balas de goma con impacto en el rostro. Según el relevamiento, durante la represión “dos personas padecieron heridas en uno de sus ojos” y un manifestante recibió un disparo en un párpado. El documento recuerda que se trata de “una práctica vista en otras represiones” y que el registro del propio observatorio ya contabiliza “al menos 4 personas que perdieron la vista en un ojo” como consecuencia de estos operativos.

Represión y resistencia
Mientras los incidentes se desarrollaban sobre las vallas, buena parte de la movilización permaneció en la Plaza Congreso pese a la persistente lluvia y al avance de los gases.
Con el correr de las horas, la represión se desplazó por Avenida de Mayo hasta Plaza de Mayo, donde continuaron las corridas y el lanzamiento de gases lacrimógenos. El Monitor destaca que la resistencia de los manifestantes “se sostuvo incluso pasado los picos de intensidad represiva”.
El saldo final que reconstruye el informe fue de 29 personas detenidas, de las cuales 20 quedaron a disposición de las fuerzas federales y 9 fueron arrestadas por la Policía de la Ciudad. El IEF también destaca la intervención de la Red Federal en Defensa de la Democracia y los Derechos Humanos, que asumió la asistencia jurídica de buena parte de las personas detenidas.
En cuanto a las personas heridas, el reporte toma los datos elaborados por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), que registró al menos 1.500 personas heridas. Entre ellas, una persona debió ser trasladada al Hospital Argerich por traumatismos de cráneo y otras dos sufrieron lesiones oculares provocadas por balas de goma.
Más allá del saldo de la jornada, el Monitor presenta este episodio como un nuevo indicador de una modalidad represiva que, según el relevamiento del IEF, combina un amplio despliegue de fuerzas federales, el uso intensivo de armamento menos letal y operativos que ya no se limitan al perímetro inmediato del Congreso, sino que persiguen la desconcentración de las manifestaciones a lo largo del espacio público.


