Redacción Canal Abierto | El próximo viernes 14 de agosto, a las 20 h, el Centro Cultural Thames de Palermo (Thames 1874, CABA) será el escenario de un evento que promete celebrar la música, la palabra y el encuentro. Se trata del lanzamiento de la 15ª edición de la Revista Malas Artes, un proyecto cultural autogestivo que nació en Tandil en 2017.
El evento, con entrada libre y gratuita, contará con la participación de más de una decena de artistas: Paula Maffía, Amanda Pujó, Flopa Lestani, Pilar Fogwill, Lola Cobach, Wes, Carmen Sánchez Viamonte, Paz Estrach, Chechi De Marcos, Natasha Doe, An Espil y Male Saito. La cita promete ser una noche donde las canciones volverán a ocupar un lugar entre las manos, las voces y la memoria compartida.
Malas Artes nació en 2017 con un propósito claro: difundir y revalorizar el arte local de Tandil en una ciudad que carecía de medios gráficos con ese tipo de contenidos. Desde entonces, no ha parado de crecer.
En tiempos donde la mayoría de las publicaciones migraban a lo digital, la revista eligió el camino opuesto: el papel, la tinta, la molécula. “Lo que más nos gusta es el hecho de que sea una revista coleccionable, que sea palpable, que se pueda compartir de mano en mano, que también al artista le quede la edición impresa, que sea una especie de currículum si quiere presentar su obra ante alguien”, explica Dolores Tuculet, fundadora y alma del proyecto, en diálogo con Canal Abierto.
Y agrega: “Que quede un archivo, una especie de patrimonio cultural y una memoria colectiva de lo que viene pasando, de quiénes son los artistas que están participando en este momento o que están más en auge, para que quede un registro de qué es lo que pasa en estas épocas”.
Además de la versión impresa, la revista cuenta con una plataforma digital donde están disponibles las 15 ediciones completas y gratuitas, lo que permite que el proyecto trascienda fronteras y llegue a cualquier parte del mundo.
La edición #015 presenta un nuevo volumen del Cancionero de Músicas Contemporáneas, una publicación que recupera el valor de las canciones impresas como una forma de preservar la obra de artistas contemporáneas. En sus páginas participan Abril Olivera, Wen, Paz Estrach, Carmen Sánchez Viamonte, Lola Cobach, Sofía Viola, An Espil, Flopa Lestani, Amanda Pujó, Paula Maffía, Mel Muñiz, Pilar Fogwill, Chechi De Marcos y Natasha Doe, artistas cuyas obras dialogan entre sí y conforman un cancionero que invita a ser leído, cantado, tocado y compartido.
Sobre la selección de las artistas, Tuculet sostiene: “Elegimos artistas que nosotras admiramos mucho, artistas con las que nos sentimos interpeladas, por un capricho —vaya la redundancia— total. Elegir estas mujeres que son unas cantantes impresionantes, unas guitarristas impresionantes, y creíamos que estaba bueno compilarlas y tenerlas en la revista”. La música que une a estas artistas, según describe, es de “guitarras criollas, muy íntimo, mucha sensibilidad”. Es por eso que el cancionero impreso recupera ese valor perdido: el de abrir un libro y encontrar la canción, el de pasarlo de mano en mano y compartirlo en un fogón con amigos.
El lanzamiento de la revista no termina con su publicación. Para Malas Artes, el evento presencial es la instancia que cierra el círculo: el momento en que artistas y público se encuentran cara a cara. En esta ocasión, el Centro Cultural Thames albergará una noche de música en vivo y lectura de poesía como eje, con una grilla que reúne a algunas de las voces más destacadas de la escena independiente actual. “Creo que se termina de culminar cuando la presentamos, cuando es la presentación de la revista. Porque la revista en sí está buenísimo lanzarla, pero el hecho de encontrarnos, conocernos, vernos cara a cara y que el artista se encuentre con el público, creo que ahí termina de suceder la cuestión”, reflexiona Tuculet.
“El hecho de convocar a la gente que vaya a este evento es también poner la revista en el centro y que la gente pase y conozca el proyecto. Es ahí donde vemos que sucede algo muy lindo y que converge todo en una sola cuestión que es Malas Artes”, agrega.
A lo largo de sus nueve años de trayectoria, en las páginas de Malas confluyeron más de 800 artistas, construyendo una comunidad en crecimiento continuo. Las dificultades de tener su epicentro fuera de la gran ciudad no impidieron la expansión de su red hacia distintos puntos del país, generando cruces y nuevas formas de encuentro.
“El hecho de ir a Buenos Aires es obviamente para poder abrir un canal entre Buenos Aires y Tandil y viceversa, y que los artistas de Buenos Aires vean lo que hacemos en Tandil y lo mismo desde el otro lado. Vamos con mucho respeto a Buenos Aires y con muchas ganas de mostrar lo que hacemos y ganas de compartir también”, dice Tuculet.
El trabajo de Malas Artes no pasó desapercibido: la revista fue declarada de Interés Cultural y Municipal por el Honorable Concejo Deliberante de Tandil, y también recibió la Declaración de Interés Legislativo por la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, distinciones que destacan su aporte al desarrollo y la difusión de la cultura independiente en el país.
El lanzamiento del número 15 apuesta a ser un encuentro para celebrar la creación colectiva. “El hecho de poder compartirlo, abrir un libro y encontrar la canción, creo que era algo bastante mágico y lindo que obviamente antes se hacía y después en un momento se fue perdiendo un poco. Es volver a traer esa unión”, concluye Tuculet.

