“Lo posible”, un biodrama en forma de tragicomedia

La obra de Sol Cintas cuenta su propia historia atravesada por un accidente pero “desde un lugar de resiliencia”. “Logra trascender la tragedia y abre otros interrogantes como lo que hacemos con lo que nos sucede”, reflexiona la autora y directora.
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Publicada el 21 de agosto de 2026

Por Inés Hayes | Cuando Sol Cintas escribió la dramaturgia de Lo posible, en la que cuenta su propia historia atravesada por un accidente, nunca imaginó que las funciones fueran a ser todas a sala llena y que tuvieran que agregar una nueva fecha (viernes 4 de septiembre a las 20) porque las demás se iban a agotar enseguida. La obra, que cruza teatro documental y ficción, pude verse en el Teatro El Grito (Costa Rica 5459, CABA).

Durante toda la puesta la pregunta sobre hasta dónde puede llegar el teatro cuando la realidad ya escribió su final, se respira en el aire. Inspirada en una experiencia personal, la obra no reconstruye una tragedia: la transforma en un territorio de imaginación donde todo vuelve a ser posible. Con un dispositivo que expone la propia teatralidad, un elenco que rompe permanentemente la ficción y un constante juego entre realidad y representación, Lo posible propone una experiencia escénica única.

Los artistas, de sólida formación, son en su mayoría egresados y egresadas de la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y de la Escuela Metropolitana de Arte Dramático (EMAD). Como ópera prima de Sol Cintas, la puesta, biodrama y tragicomedia, propone una experiencia escénica conmovedora y profundamente contemporánea donde la emoción y la imaginación dialogan para demostrar que, incluso frente a lo irreversible, siempre existe otra posibilidad.

Un accidente trágico. Una obra teatral. Un deseo de cambiar lo que sucedió.  Los límites entre la ficción y la realidad se borran cuando Sofía decide representar, con un elenco que se jacta de eruditos teatrales, escenas de una vida que imaginó.  Ella hace lo posible por seguir adelante, indagando entre el dolor y la risa, para superar un trauma que la marcó.  ¿Podrá esta vez la ficción superar la realidad?

-La idea surgió a partir de una necesidad que sentía de encontrarme con una persona, que junto conmigo, había estado involucrada en un accidente que sufrí en la infancia. Yo deseaba poder “vivir” ese encuentro, me lo imaginaba. Como concretar eso no era posible, se me ocurrió plasmar eso que me imaginaba en una escena. Así surgieron los primeros textos que escribí. Luego, entusiasmada con esa posibilidad que me daba la ficción de recrear momentos que me gustaría o me hubiese gustado atravesar, empecé a imaginar otras escenas posibles y así fue armándose la obra.

-Por mi condición de actriz, durante todo el proceso de escritura no pude evitar pensar en la puesta, en lo que sucedería con los cuerpos de los actores en el espacio. Me iba imaginando acciones, desplazamientos, gestos, etc. Por eso ni bien terminé de escribirla me puse inmediatamente a trabajar para concretar el estreno, tenía muchas ganas de dirigirla, me generaba mucho entusiasmo concretar la puesta en escena y ver a los actores diciendo esos textos. La obra es muy lúdica y yo quería lograr ese nivel de juego en escena.

-En principio surgió como una necesidad de “contextualizar” lo que iba sucediendo. Además de actriz soy docente y mientras escribía también estaba presente la mirada pedagógica, creo que viene un poco por ese lado y, también, por una necesidad de “exorcizar” todos los juicios de valor que yo iba teniendo sobre el material. Sentía que si exponía lo que me iba pasando como autora, la necesidad de sobre explicar por miedo a que el espectador no entienda, mi propia opinión sobre los mecanismos teatrales en una puesta, la necesidad de “encasillar” la obra en un determinado género y juzgar esos géneros, teorizar sobre las características semióticas, etc., algo se alivianaba, podía escribir más libremente y se volvía más divertido y disfrutable el proceso.

-Siempre que escribo es partiendo de una anécdota, algo que me sucedió o me contaron. La vida es, para mí, el gran disparador. En este caso era hablar de un hecho muy traumático. Creo que esta obra es parte de un largo proceso que vengo haciendo de sanación. Es liberador poder compartir mi historia, sobre todo porque no la cuento desde un lugar morboso ni queriendo que sea un golpe bajo, sino  desde un lugar de resiliencia. Si bien la historia es muy dura, la obra entra en la tristeza pero también tiene mucho humor y se vuelve un hecho artístico que te deja pensando. Lo Posible logra trascender la tragedia en sí, abre otros temas e interrogantes como los procedimientos teatrales, lo que hacemos con lo que nos sucede, la mirada que podemos tener de las cosas y las posibilidades de la ficción.

-Una vez que comenzamos los ensayos me puse en modo directora, junto con Elena Acuña con quien compartimos ese rol, y me fui distanciando de mi propia historia personal para verla puramente como una obra de teatro y pensarla en pos de concretar la puesta en escena. Disfruté mucho de ensayarla, de lo que iban aportando los actores (Lola Penélope, Omar Possemato, Marcela Rovello y Franco Giacoboni) y de cómo se iba armando.

El gran desafío fue ver qué sucedía con los espectadores. Cuando la ví por primera vez con público me sorprendió que se rieran tanto, y me gustó porque era lo que yo quería. Cada función es para mí una fiesta y un torbellino de emociones. Me encanta verla y me moviliza cuando a la salida del teatro la gente me saluda emocionada pero también agradecida. Sinceramente, todo lo que va sucediendo con la obra es mucho más de lo que imaginaba.

Ficha técnico-artística

Dramaturgia: Sol Cintas
Actúan: Lola Penélope Omar Possemato Marcela Rovello Franco Giacoboni Composición coreográfica: Andrés Molina
Música original y diseño sonoro: Pepo Lapouble
Diseño de iluminación: Damián Monzón
Escenografía y vestuario: Paula Molina
Fotografía: Eva Coscia 
Redes: Franco Giacoboni
Asesoramiento de producción: Fabio Petrucci – Sur Gestión Escénica
Supervisión dramatúrgica: Pilar Ruiz
Asistencia de dirección: Agustín Malec
Dirección: Sol Cintas y Elena Acuña